Lunes, 20 de Enero 2020
Economía | Tras del periodo de la alerta sanitaria se evidenció la incapacidad para responder ante circunstancias hasta ese momento desconocidas

Las compañias deben prepararse ante un segundo brote de influenza

El costo por no actuar de la manera indicada puede ser millonario, e incluso, representar que algunas empresas no puedan sobrevivir a los periodos de contingencia

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Aún sin conocer con exactitud cuándo se presentará un nuevo re brote del virus de la influenza humana , es un hecho que así será, por lo que las empresas deben estar preparadas con planes de acción adecuados para una situación de ese tipo.

Y es que el costo por no actuar de la manera indicada puede ser millonario, e incluso, representar que algunas empresas no puedan sobrevivir a los periodos de contingencia.

La socia consultora de la firma Deloitte, Gemma Moreno, explicó que el costo de una pandemia podría representar hasta 3.1% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Si bien, los empresarios deben invertir para estar preparados el monto erogado es mucho menor a las pérdidas que pueden registrar.

Tras del periodo de la alerta sanitaria, a finales de abril y las primeras semanas de mayo, se evidenció la incapacidad para responder ante circunstancias hasta ese momento desconocidas. Se observaron dos reacciones diferentes en los empresarios del país. “Hay dos casos, por un lado al tranquilizar los efectos negativos de la alerta sanitaria.

“Una encuesta aplicada en la primera semana de mayo, reveló que 99% de los encuestados estaban dispuestos a recibir asesoría, eso es positivo; pero por otro lado, hay una buena parte de empresarios que prefieren evadir el tema al asegurar que tienen otras preocupaciones”.

Y es que, entre los resultados del análisis se observó que existe desinformación al asegurar en sus respuestas que la información difundida en los medios de comunicación “fue exagerada. Ese grupo de gente quiere olvidar lo que sucedió, cuando hay que estar consientes de que la influenza llegó para quedarse y hay que aprender a vivir con ella”.

Este periodo de aparente calma es valioso para las empresas y antes de que se presente el rebrote deben, si ya lo tienen, evaluar los resultados de los planes internos ante la contingencia, en caso contrario, poner manos a la obra y conformar un comité anticrisis que proteja a la empresa de los daños ante un eventual suspensión de actividades.

Principalmente porque se desconoce el plazo en que deben cerrar y la magnitud por el impacto del mismo, subrayó el director nacional de clientes y mercados de Deloitte, Javier Romero.
“Es momento de actuar y de iniciar porque el brote es inminente. Hay que hacer planes de negocios preparándose para ese escenario, y esto es para cualquier tamaño de empresa, se debe cobrar conciencia y actuar.

“(La influenza) es una amenaza real para todas las organizaciones y ahora estamos en la etapa de actuar, es momento de evaluar ,si hay planes, que éstos hayan funcionado, sino fue así hay modificarlos. Es urgente e inminente una toma de conciencia. Nos fue bien porque fue leve”, añadió.

Recordó que el terremoto de 1985 fue un parte aguas en la cultura empresarial pues se consideraron acciones para este tipo de contingencia. Ahora debe ser igual, y no sólo en el interior de las empresas, sino por parte del Gobierno federal y sobre todo los estatales.

Al enfatizar en las acciones internas, se deben atender medidas básicas como modificar instalaciones para el lavado de manos continuo y tomar la temperatura a los empleados a su ingreso para evitar contagios.

La firma consultora diseño un plan que consta de 10 elementos a adoptar para estar protegidos en un escenario de pandemia, entres los puntos destacan: implementar una unidad de planeación anticrisis, en este comité las decisiones son vitales por lo que deben ser sólo de una cabeza, al intervenir más se pierde tiempo y es justamente de los que se carece en esos momentos.

Se debe cuidar al personal así como a su familia, que se convierten en un foco de infección; estar preparados para el trabajo a distancia, es decir, tener las condiciones tecnológicas necesarias para evitar fallas mientras los trabajadores estén impedidos de asistir al centro de trabajo.

Ser flexibles, como patrones, para que si los empleados tienen algunos síntomas no acudan a trabajar por el temor a que los despidan.

Deloitte pone a disposición un test para que los empresarios lo realicen y tengan un diagnóstico de su empresa y con base en ello actuar. Es gratuito y se encuentra en el sitio: www.deloitte.com.mx

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