Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 16 de Diciembre 2017
Economía | Además de la crisis económica, otro reto es el déficit presupuestario que roza el billón de dólares

Economía, principal reto para Obama

Obama trabaja para nombrar a los ocupantes de los puestos clave de su gabinete, sobre todo el del próximo secretario del Tesoro

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- La grave crisis económica que atraviesa Estados Unidos llevó al senador demócrata Barack Obama a las puertas de la Casa Blanca, y ése será precisamente su reto más difícil de superar una vez que asuma la presidencia en enero.  

Como presidente, Obama enfrentará el hecho de que una cosa es hablar de reactivar la maltrecha economía, como hizo a lo largo de su campaña, y otra hacerlo realidad.  

Diversos analistas coinciden en señalar que muchos de los grandes proyectos y propuestas de Obama se verán afectadas por la crisis actual.  

'Hay muchos problemas y muy poco dinero', dice Kathy Boyle, presidenta de la firma Chapin Hill Advisors, resumiendo el panorama que le espera al virtual presidente electo.  

El propio Obama es consciente de estas dificultades y por eso ya se ha encargado, a través de algunos de sus más estrechos colaboradores, de bajar las expectativas tan altas que tienen los ciudadanos, advirtiendo que los cambios llevarán algún tiempo.  

Obama trabaja a marchas forzadas para nombrar a los ocupantes de los puestos clave de su gabinete, sobre todo el del próximo secretario del Tesoro, un nombre que podría anunciar tan pronto como mañana.  

Los expertos señalan que hay cinco pasos básicos que deberá tomar para restaurar la confianza de los mercados y volver a situar a la economía en dirección correcta.  

El primero es 'tener paciencia' porque ni los mercados ni la economía se recuperarán en el corto plazo. Reconstruir la confianza lleva tiempo.  

'Lo prioritario es estabilizar al paciente (la economía) y luego pensar en la recuperación', dice Peter Tanous, de Lynx Investment Advisory.  

Lo segundo es armar un proyecto bipartidista, que una a todo el mundo en Washington y en la comunidad financiera, tanto a los republicanos más acérrimos oponentes a cualquier intervención del gobierno en la economía como a los demócratas más liberales que apoyan lo contrario.  

'No se trata de acabar con el libre mercado; lo que debe acabar es el dejar hacer-dejar pasar del capitalismo tal como lo conocemos. Necesitamos nuevas normas y regulaciones para garantizar que el mercado no se nos va de las manos como ha ocurrido', opina Tanous.  

Es decir, no llevar las cosas a ningún extremo sino 'ajustar' el sistema capitalista con nuevas reglamentaciones y más supervisión.  

El estratega confía en que, a pesar de la amplia mayoría lograda por los demócratas en el Capitolio, Obama se esfuerce por sumar apoyos entre los republicanos.  

En tercer lugar, el próximo presidente debe contagiar optimismo y esperanza en los mercados, pero de forma duradera.  

'El asunto aquí es la confianza', señala Kurt Karl, economista jefe de Swiss Re, quien recomienda que Obama trabaje de cerca con el presidente de la Reserva Federal y otras autoridades regulatorias para demostrar sintonía y que están en la misma línea.  

'Se trata menos de dinero y más de psicología', añadió el analista, quien también apostó por engrasar la coordinación con otros países, pues la crisis requiere soluciones globales.  

El cuarto paso del que hablan analistas es detener la crisis que paraliza el sector bancario e inmobiliario. Y eso pasa por manejar con acierto el plan de rescate financiero diseñado por la Casa Blanca y aprobado por el Congreso, con el visto bueno de Obama.  

El demócrata deberá dejar claro desde el principio cuán lejos está dispuesto a llegar para ayudar a los ciudadanos que tienen problemas con el pago de sus hipotecas. Obama prometió durante la campaña que les ayudará a renegociarlas con intereses más bajos.  

'El reto será diseñar la reestructuración del sistema financiero para asegurar que ésto no vuelva a pasar, y hacerlo bien será un largo y cuidadoso proceso', señalaron analistas de la firma Nombra Securities.  

El quinto paso se refiere a la política fiscal. Los analistas coinciden en que sería un error subir los impuestos, ni siquiera a las rentas más altas. Esto es contrario a la postura de los demócratas, con Obama a la cabeza, que han propuesto aumentar las cargas fiscales.  

'Espero sinceramente que todas sus promesas de subir impuestos desaparezca, porque subir cualquier tipo de impuestos en este ambiente sería catastrófico', señaló Tanous.  

Otro reto es el déficit presupuestario que roza el billón de dólares, atando las manos del nuevo presidente.  

'¿Cómo vamos a pagar este déficit? Es todo un lío. ¿Cuánto se pueden subir los impuestos a cierta clase de gente sin que la economía se ralentice aún más? No es una situación fácil', señaló Boyle.  

Muchos analistas señalan que Obama deberá, por el contrario, bajar los impuestos, por ejemplo a las pequeñas y medianas empresas.

Temas

Lee También

Comentarios