Sábado, 01 de Noviembre 2025
Economía | Comercios y servicios, a la baja

Crece economía informal del país

Se deteriora el empleo en los negocios comerciales y de prestación de servicios

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Los negocios comerciales y de servicios –hotelería, restaurantes, colegios y universidades, hospitales, espectáculos y ventas de bienes raíces, entre otros han perdido, en los primeros cinco meses de 2009 mucho de lo que habían obtenido en crecimiento, ingresos y personal ocupado en los últimos seis años.

Los vendedores minoristas han tenido que reducir drásticamente sus inventarios y existencias ante la crisis financiera, mientras éstos han reducido 8.4% sus ventas en un año, sus proveedores, los comercios al mayoreo, lo han hecho 16.6% en el mismo periodo.

De acuerdo con las cifras que mensualmente ofrece el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los negocios dedicados al comercio y los servicios profesionales y técnicos en el país han sufrido un fuerte deterioro en los primeros meses del año, particularmente en la caída de ventas y, en consecuencia, en el recorte de personal.

Lo más grave para los empresarios dedicados a estos dos sectores, el comercio y los servicios, es que gracias a la enorme liberalidad que tiene el hacer negocios en México, muchos de sus empleados, y hasta algunos de los mismos empresarios que no pudieron afrontar la caída económica que ha vivido el país desde octubre de 2008, se han incorporado a la economía informal, donde ya opera 28% de todos los mexicanos que realizan alguna actividad productiva, lo que equivale a 12 millones 100 mil personas, de acuerdo con el Inegi.
Sólo en el segundo trimestre crecieron en 127 mil las personas que se incorporaron a la economía no estructurada o informal, con respecto al periodo anterior.

Ventas deprimidas

El comercio minorista en las principales 37 ciudades del país registró una pérdida anual de ventas en mayo pasado de 8.4%, informó el Inegi.

Las áreas de negocios más afectadas han sido la comercialización de enseres domésticos, computadoras, artículos para decoración de interiores, vehículos y sus refacciones, combustibles y lubricantes, y artículos de papelería, para el esparcimiento y de uso personal.

En contraste, establecimientos dedicados a la venta de artículos para el cuidado de la salud, alimentos, bebidas y tabaco y tiendas de autoservicio y departamentales han mostrado la caída más ligera en negocios, señala el informe.

Sólo en un mes, el comercio minorista perdió 3.42% de sus ventas, afectado particularmente por la epidemia de influenza humana A H1N1.

Las ventas al mayoreo han sido las más castigadas, al perder ventas por 16.6% de mayo de 2008 a mayo de 2009. El fenómeno es atribuido a una reducción de inventarios y existencias del comercio minorista, ante la incertidumbre económica que vive el país.

Los mayoristas más afectados, de acuerdo con el Inegi, han sido los que venden materias primas para la producción agropecuaria, industria y materiales de desecho, camiones de carga, productos farmacéuticos y de perfumería, accesorios de vestir, artículos para el esparcimiento, electrodomésticos, así como maquinaria, mobiliario y equipo para actividades agropecuarias, industriales y de servicios.

Sólo en mayo, este comercio perdió ventas por 2.04% con respecto a lo que comercializó un mes antes.


Ventas minoristas, 3.7% más bajas que en 2003

Si en 2003 los comercios de las 37 ciudades más importantes del país tenían 100 puntos en cada uno de los siguientes aspectos, en mayo de 2009 alcanzaban la siguiente calificación
        

MAYORISTA    MINORISTA
VENTAS        101.1        110.3
COMPRAS        96.40        100.7
PERSONAL        102.0        104.2
REMUNERACIONES    111.5        96.3
FUENTE: Inegi.

Los servicios perdieron 24% de sus ingresos en cinco meses

Las empresas dedicadas a ofrecer servicios privados, con excepción de los financieros, también han sufrido un fuerte descenso en sus actividades e ingresos. De acuerdo con el Inegi, en mayo pasado perdieron ingresos por 13.2% respecto de lo que registraron en el mismo mes de 2008.

El fuerte golpe que han sufrido los ingresos de los negocios de servicios en México puede apreciarse al reconocer que si en diciembre de 2008 captaban 36.2 puntos porcentuales más en captación de ventas que las que tenían en 2005, en mayo de 2009 los ingresos se redujeron a 3.9 puntos porcentuales de lo que recaudaban hace cuatro años; 76.3% de lo que recaudaban cinco meses antes

Esta pérdida se derivó de retrocesos en siete de los nueve sectores que lo componen: servicios de esparcimiento, culturales y deportivos; hotelería, bares y restaurantes, y transportes, mensajería y almacenamiento. También sufrieron pérdidas en utilidades los medios de comunicación e información, los servicios educativos, los de salud y los de apoyo a negocios en manejo de desechos y contingencia.

Los únicos dos tipos de servicios que aumentaron ingresos en el periodo fueron los de servicios inmobiliarios y alquiler de mobiliario, y el de los de profesionales independientes, científicos y técnicos.

¿Negocios crecientes?
Por cada 100 pesos que cada giro de negocio de servicios tenía en ingresos en 2005, en mayo de 2009 obtuvieron:

156.20 pesos, los inmobiliarios y de renta de mobiliario y equipos
124.90 pesos, los independientes de profesionales científicos y técnicos
122.00 pesos, los medios de comunicación e información
110.00 pesos, los de salud y asistencia social
101.70 pesos, los de manejo de desechos y manejo de contingencias
96.40 pesos, los de instituciones educativas privadas
95.60 pesos, los de transportes, mensajería y almacenamiento
83.00 pesos, los de hotelería, restaurantes, fondas y bares
73.30 pesos, los de esparcimiento, culturales y deportivos
FUENTE: Inegi


Cada despedido, un competidor


Si se cruzan los datos de los informes de desempleo creciente y caída de los ingresos y la ocupación laboral en los negocios del Inegi, la conclusión no puede ser más apabullante para las empresas: hay una relación proporcionalmente inversa entre trabajadores en las empresas, particularmente en los comercios del país, y los que laboran en la economía informal.

Dicho en otras palabras, buena parte de los que dejan de laborar en hoteles, restaurantes o tiendas por los problemas económicos, ante el desempleo se vuelven competidores en la calle de los negocios formales.

Hoy se conocerá una cifra que asustará a muchos. Según el Presidente Calderón, el segundo trimestre de 2009 implicó una reducción del Producto Interno Bruto “entre nueve y 10%”. Los analistas creen que será mayor. Veremos. (JAC)


PREOCUPA UN NUEVO INFORME DE LA CEPAL
Los jóvenes valoran cada vez menos el trabajo


CIUDAD DE MÉXICO. Los jóvenes en Latinoamérica valoran cada vez menos la escuela y el trabajo como mecanismos de movilidad social, mientras el consumo material y el simbólico se constituyen cada vez más como elementos de inclusión o exclusión social y como factores de identidad, según un estudio publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La investigación muestra que estas condiciones provocan la aparición de mayor migración, actividades delictivas e ilícitas y conductas evasivas. De ahí que los dilemas que se plantean para la agenda pública adquieren mayor complejidad y urgencia.

El artículo "Juventud y sentidos de pertenencia en América Latina: causas y riesgos de la fragmentación social", de Gonzalo A. Saraví, define el consumo material como aquel que satisface las necesidades económicas, familiares y personales, mientras que el simbólico construye sentido de identidad y pertenencia.
El investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) de México expone que muchos jóvenes perciben que la educación secundaria es incapaz de generar mejoras en sus condiciones de vida.

El mismo descrédito experimenta el mercado del trabajo, ante la extendida precariedad laboral, inestabilidad y bajos ingresos, que resultan en trayectorias laborales estancadas en la pobreza.

Saraví expone entrevistas hechas a jóvenes mexicanos de sectores desfavorecidos, quienes aseguran sentir aburrimiento (pérdida de interés por el estudio). A la par, los jóvenes mexicanos experimentan ánimos de "desastre" (formas de diversión mediante el quebrantamiento o transgresión de ciertas reglas establecidas) a lo que se suman sensaciones como la impaciencia, pérdida de tiempo o "estar sin saber para qué".

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