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Jueves, 14 de Diciembre 2017
Economía | Lula da Silva pidió a los reunidos que ``formulen propuestas para un cambio sustancial en la arquitectura financiera mundial''.

Brasil demanda participación de países emergentes contra crisis

Lula dijo que los pobres en el mundo han perdido más tras una crisis crediticia que azotó a los pequeños y grandes negocios por igual desde Brasil a China

SAO PAULO, BRASIL.- El presidente brasileño demandó el sábado mayores reformas al sistema financiero internacional con una participación mayor de los grandes países en desarrollo pues la economía global afecta más a los pobres del mundo.

Luiz Inacio Lula da Silva se dirigió a los ministros de Hacienda y los presidentes de los bancos centrales reunidos en Sao Paulo como preparación al encuentro del Grupo de los 20 (G-20), que se efectuará en la capital estadounidense.

Lula dijo que los pobres en el mundo han perdido más tras una crisis crediticia que azotó a los pequeños y grandes negocios por igual desde Brasil a China.

Pidió a los reunidos que ``formulen propuestas para un cambio sustancial en la arquitectura financiera mundial''.

``Todos estamos pagando por esta aventura'' afirmó Lula, ex líder sindical que se convirtió en el primer presidente brasileño de clase trabajadora. ``Este sistema se ha desplomado como un castillo de naipes que arrastró consigo la fe dogmática en los principios de la no intervención del gobierno en la economía''.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo que las reuniones a puerta cerrada del sábado también contemplaron discusiones sobre cómo pueden aumentar los países el gasto gubernamental para resarcir una gran caída en los negocios que podría llevar a un desplome en el comercio mundial el próximo año, por primera vez desde 1982.

``Los funcionarios chinos hablaron de avanzar hacia una gran expansión fiscal'' apuntó Zoellick.

La apuesta por una reconstrucción financiera internacional es grande, dijo Lula, pues millones de pobres de todo el planeta sufren como resultado de la crisis crediticia global que comenzó en Estados Unidos y Europa. ``Están en juego vidas humanas'', dijo el mandatario brasileño.

En Brasil, por ejemplo, los agricultores producen menos soja y las empresas comienzan a reducir su producción de metales y automóviles.

Tras desaparecer virtualmente los créditos de los bancos europeos y estadounidenses al evaporarse la confianza, los inversionistas extranjeros comenzaron a retirar sus inversiones de los mercados emergentes, obligando a gobiernos como el de Brasil a adoptar medidas extremas para apuntalar sus castigadas divisas y facilitar líneas de crédito a las empresas.

``Los fondos extranjeros de inversiones están retirando sus haberes en los mercados de capital de los países emergentes para cubrir las pérdidas que sostuvieron en los mercados avanzados'', dijo da Silva. ``Esta pérdida de fondos afecta la balanza de pagos y dificulta que las empresas se financien''.

Francia sugirió incorporar las principales economías emergentes, como Brasil, México, China y la India, al Grupo de los 8 países más desarrollados, y el ministro de Hacienda brasileño dijo que su país cree que el G-8 debería ser transformado en una versión extendida, quizá el G-15.

No especificó qué países deberían ser incorporados además de Brasil, Rusia, la India y China.

Los presidentes europeos sugirieron el viernes transformar al Fondo Monetario Internacional en el supervisor de las finanzas mundiales, con más poderes para frenar las crisis financieras y con más recursos monetarios para socorrer a los países en apuros.

Lula no comentó directamente sobre el futuro papel del FMI, pero dijo que los dirigentes mundiales ``deben revisar el desempeño de los mecanismos existentes o crear otros nuevos a fin de fortalecer la supervisión y la regulación de los mercados financieros''.

Brasil y otras economías emergentes han mantenido desde hace tiempo que carecen de representación suficiente en organismos como el FMI y el Banco Mundial. Lula dijo que el G-20 está en condiciones de elaborar nuevas normas financieras internacionales porque cuenta con una amplia representación de países ricos y en vías de desarrollo.

``Necesitamos un nuevo régimen, más abierto y participativo. Brasil está dispuesto a a sumir sus responsabilidades. No es el momento del nacionalismo de vía estrecha o de soluciones individuales'', agregó.

Zoellick advirtió que los países en desarrollo deben ser representados en este nuevo grupo para la conformación de la economía pues sus ciudadanos serán los más afectados por el caos económico que repercute alrededor del mundo.

``Necesitamos asegurarnos de que la crisis financiera no se convierte en una crisis humana'', dijo Zoellick.

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