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Martes, 19 de Noviembre 2019
Deportes | Por Héctor Huerta

Atuendo futbolero

Después de un fracaso, los planes mejor elaborados parecen absurdos. Fedor Dostoievski.

Por: EL INFORMADOR

Son coincidencias, claro: Jorge Vergara y Angélica Fuentes se casaron el primero de agosto de 2008 en Los Cabos, Baja California Sur. Ese día, Chivas perdió 1-0 ante los Tecos en el 3 de marzo, en la segunda fecha del torneo de Apertura 2008. A partir de esa boda, Chivas no ha calificado en tres torneos consecutivos a la Liguilla.

Ese dato, que sólo tiene el valor de la anécdota para la pareja presidencial de Chivas, quizá tenga una dolorosa explicación para los millones de aficionados que siguen al equipo.

¿Qué ha pasado desde entonces con Jorge Vergara? Un dueño de equipo muy echado para adelante, dueño del márketing, con piel gruesa para soportar las críticas, de repente se volvió diferente. No se sabe si para bien o para mal, pero cambió.

Comenzó y terminó el torneo de Apertura 2008 con Efraín Flores en la banca, a pesar de que no pudo calificar. Pero a partir del Clausura 2009 las cosas se descontrolaron a nivel directivo.

Primero se le fue el vicepresidente deportivo, Néstor de la Torre, a dirigir la Comisión de Selecciones Nacionales. Luego vino el caos.
En la fecha once, después de perder ante Tigres, le aceptó la renuncia a Efraín Flores. Puso en su lugar a Omar Arellano, por sólo 10 días, dirigiendo dos partidos (ganó 1-0 a San Luis y empató 2-2 con Atlante, viéndose bien el Guadalajara). Lo echó como las sirvientas y puso en su lugar a Paco Ramírez por recomendación expresa de Sven-Göran Eriksson. Paco cerró el Clausura 2009 con un triunfo sobre el América, dos empates y una derrota. Chivas quedó por segunda vez fuera de la Liguilla.

Lo ratificó para empezar el torneo Apertura 2009, en el que Paco Ramírez sólo fue aguantado siete partidos, con saldo de un triunfo, dos empates y cuatro derrotas. Hubo un interinato de Luis Manuel Díaz, quien venció al América en un partido amistoso celebrado en Estados Unidos. Después, contra toda lógica, echó por tierra su filosofía de juego ofensivo y contrató al más defensivo de todos, Raúl Arias, por recomendación de Marcos Achar, y éste a su vez recibió la sugerencia de Justino Compeán para que Vergara no se enterara. Las voces de la afición fueron contra la medida. Mientras el Consejo de Futbol se deshacía a pedazos, Jorge Vergara dio un golpe de timón contratando a Rafael Lebrija, quien venía precedido de cinco títulos en torneos cortos con el Toluca.

Arias dirigió siete juegos, con tres triunfos, un empate, tres derrotas, sólo seis goles a favor y cuatro en contra. Lo echaron tras perder en fila ante Santos, América y Morelia, que le dio un paseo auténtico. Vino entonces otro relevo (lo clásico del dueño), al salir Arias para que entrara un hombre de la casa, José Luis Real.

El "Güero" trató de retomar la base, jugando ofensivo ante Indios, pero ese día fallaron decenas de oportunidades de gol y al final les empataron a dos goles, cuando debieron golear con claridad. Luego vino el Clásico ante Atlas, en el que afloró el futbol que tiene Chivas y humillaron al odiado rival con un 4-1.

La prueba de fuego fue enfrentar a un equipo que tiene lo que necesitan los grandes: un gran portero y un goleador que no perdone. Así ganó Cruz Azul anoche y dejó fuera a Chivas por tercer torneo consecutivo de la Liguilla: José de Jesús Corona detuvo todo y Emmanuel Villa anotó la única oportunidad que tuvo al final del tiempo reglamentario.

Total: Cruz Azul 1, Chivas 0. Los discípulos del profe Enrique Meza al segundo lugar general, y Chivas fuera de la Liguilla, como ya es una costumbre. Uno a reflexionar para que no vuelva a pasar y el otro a ilusionarse con la posibilidad de ser campeón.

¿Tiene remedio Chivas con Jorge Vergara? Tres fracasos consecutivos son muchos para un equipo grande. Que el Atlas lleve seis torneos consecutivos sin calificar es normal: el Atlas está dañado desde sus cimientos, con un presidente incapaz y un entrenador que requiere atención mental urgente.

Pero ¿qué hacer con Chivas? Esta vez no se pueden pedir cuentas a cientos de socios con certificado de aportación, ni exigir la salida del Consejo de Directores, como cuando eran Asociación Civil y se podía exigir una Asamblea Extraordinaria para echar a los responsables.
Hoy el único culpable tiene nombre y apellido. Sus decisiones equivocadas han llevado a Chivas al hundimiento general. De nada valió el esfuerzo de los jugadores que anoche se mataron en la cancha tratando de aprovechar la derrota del San Luis en Querétaro.
Se necesitaba tan poco para calificar como segundos en el peor grupo de todos, pero ni así pudieron los rojiblancos. Chivas culmina su torneo con cinco victorias, cuatro empates y ocho derrotas otra mala temporada.

¿Qué viene ahora? ¿Otro entrenador de Carlos Hurtado, entre los que ya le están recomendando a Benjamín Galindo, Luis Fernando Tena, Isaac Mizrahi, el "Chelís" Sánchez Solá, Manuel Lapuente y algunos más que visitan Miami para recibir instrucciones?

Es tiempo de una profunda reflexión de la pareja presidencial. Hacer o no hacer caso al Consejo es uno de sus dilemas. Despedir o dejar a Rafael Lebrija es otro más, y dejarlo con o sin facultades de mando. Elegir bien o mal al entrenador influirá en el futuro.

El “Rebaño Sagrado” parece no tener pastor.

Pobre afición de Chivas, pobre...

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