Sábado, 11 de Octubre 2025
Deportes | Novillada en la Plaza Nuevo Progreso

Alfredo Mateos corta una oreja

Se llevó a cabo la sexta novillada del serial de la Nuevo Progreso, en una tarde donde los tres alternantes dejaron ver sus facultades para ejecutar el toreo

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA.- JALISCO.- Se llevó a cabo la sexta novillada del serial de la Nuevo Progreso, en una tarde donde los tres alternantes dejaron ver sus facultades para ejecutar el toreo, pero donde los ejemplares de Karla y Paco Santoyo no coincidieron en carácter ni bravura.

Abrió plaza el español Roberto Galán. En su primer ejemplar, con el capote arrastrando se fue a porta gayola para cuajar un farol de rodillas y sacarle una tanda de templadas verónicas. Variado y valiente, Galán cuajó además un quite por ceñidas gaoneras. Ya con la zarga logró ligar buenas tandas, aunque el toro, de repente regateando las embestidas, no se prestó del todo para culminar la faena. El burel se dejó, pero Roberto mató de un pinchazo y una estocada en su sitio.

Con su segundo, un toro que se prestó para la muleta, pero que vino a menos con el paso de la faena, logró cuajar desde con capote una tanda de tafayeras que le fueron reconocidas. Ya con muleta, pegó dos péndulos, para seguir por tandas de derechazos y naturales. Roberto pinchó en dos ocasiones para después meter la espada hasta los gavilanes, sin duda, la mejor y más efectiva estocada de la tarde.
El segundo sitio lo ocupó Manuel González ¨Montoyita¨, quien en su primer ejemplar consiguió ligar una serie de verónicas bien plantadas, para con la muleta arrancar con doblones y someter al burel, un toro bravo con recorrido que en ocasiones estuvo falto de fijeza, pero que permitió que “Montoyita” lograra pegar varias tandas con la muleta. La faena vino a menos, y se fue con una estocada tendida con la que Manuel lo despachó.

Para su segundo toro, un burel que demostró debilidad por lo “pasado” de vara, “Montoyita” no pudo hacer nada, se alargó en su faena y no logró concretar ni estructurar una buena tanda. Mató de media estocada y escuchó un aviso.

Y cerró plaza el poblano Alfonso Mateos, quien no corrió con suerte en su primer toro, que por cierto fue masurrón al caballo, saliéndose de la suerte de varas. Mateos logró cuajarle un quite por chicuelinas para después con la muleta, haciéndose del toro, sacarle algunas buenas tandas de muletazos. Terminó con una estocada en su sitio, que tras la petición del público le mereció un apéndice.
Con su último, un calcetero que nunca bajó la cabeza y embistió a media altura, además de no mostrar la más mínima emotividad, nada pudo hacer el poblano y mató dejando tres cuartos de espada en las carnes del burel.

Edgar A. Flores

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