Domingo, 26 de Enero 2020
Deportes | A propósito por Jaime García Elías

* Temores

A propósito por Jaime García Elías

Por: EL INFORMADOR

Lo de menos es la intentona de “guerra sicológica” en contra de los mexicanos, que un grupo de acomplejados promueve para el próximo 6 de junio que se vean las caras, en partido de la eliminatoria mundialista, en San Salvador, las selecciones de México y El Salvador...

Como en el pasado, cuando algunos aficionados han tenido expresiones de burla o desprecio al adversario durante la ceremonia de los himnos nacionales, la payasada de colocarse cubrebocas durante la ejecución del Himno Mexicano, orquestada por un grupo de aficionados salvadoreños, difícilmente gravitará en el partido como un recurso orientado a desmoralizar a los tricolores. Sólo servirá, en la hipótesis de que la risible “amenaza” llegue a cumplirse, para pintar de cuerpo entero a quienes la secunden como lo que son: unos majaderos que no tienen escrúpulos en suscribirse a recursos de mal gusto para tratar de tomar ventajas, de manera poco deportiva, en una contienda deportiva.

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En todo caso, tanto los seleccionados mexicano, desde el flamante técnico nacional, Javier Aguirre, hasta Cuauhtémoc Blanco, pasando por dirigentes de la Federación, aficionados y críticos, deberían estar preocupados por otra cosa: el hecho de que los salvadoreños --con el mexicano Carlos de los Cobos como entrenador nacional-- estén tomando ventajas, por la vía estrictamente deportiva, sobre el “Tri”...

Mientras México, para este compromiso, concentrará durante apenas una semana a un grupo heterodoxo, integrado lo mismo por jugadores que para entonces llevarán casi un mes de vacaciones, que por otros que saltarán, sin transición, de la final del Torneo de Clausura al compromiso de la eliminatoria, los salvadoreños, a la fecha, llevan dos semanas de preparación. En las dos semanas que quedan, de aquí a la cita del 6 de junio, jugarán dos encuentros amistosos en canchas estadounidenses.

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En otras palabras, mientras los seleccionados salvadoreños ya piensan, desde hace dos semanas, las 24 horas del día, en la cita que tienen agendada con los mexicanos, éstos tienen la cabeza... en otra parte.

Conclusión: es poco probable que de algo sirva a los aficionados salvadoreños “acoger” con manifestaciones ofensivas o despectivas a los jugadores mexicanos. En cambio, es de temerse que los mexicanos lleguen a ese compromiso con sus perspectivas menguadas por la improvisación, derivada de un complejo de superioridad similar al de la liebre de la fábula. (La que perdió la carrera con la tortuga... por si alguien lo ha olvidado).

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