Deportes | A propósito por Jaime García Elías * La otra cara... A propósito por Jaime García Elías Por: EL INFORMADOR 5 de marzo de 2009 - 04:05 hs En los dos partidos de la semana pasada, parecían leones de melena negra; la noche del martes..., mansos corderos. En los duelos de la Copa Libertadores ante el Everton de Chile, y del Torneo de Clausura ante el Pachuca, se despacharon metiendo goles en cantidades industriales; la otra noche, ante el Caracas, no sólo fueron incapaces de estar a la altura de sus propias marcas --seis goles una noche, cinco en la siguiente aparición--, sino que fueron incapaces de hacer un solo tiro a gol propiamente dicho en los 90 minutos de juego. * Si se quisiera musicalizar la película del juego del martes en Caracas, la banda sonora a la medida hubiera podido ser la de “La Llorona”: “Ayer maravilla fui, Llorona..., y ahora ni sombra soy”. Y, sin embargo, hay que decir que tan verdadero fue el Guadalajara que en menos de 40 minutos ya tenía al Everton en la lona --por no decir que en la fosa--, listo para la “puntilla”, como el “chiverío” inoperante cuyos jugadores parecían no saber para qué demonios colocaron el marco con redes en el otro extremo de la cancha, ni qué rayos se tiene que hacer cuando se está en posesión de la maldita pelota. * Porque técnicos y jugadores mexicanos no están acostumbrados a enfrentar entrevistas propiamente dichas, armadas con preguntas incisivas, inteligentes, intencionadas, aunque sí entrenados para desgranar los contados lugares comunes que tienen en su repertorio, no fue posible encontrar, en la secuela informativa de la derrota de las “Chivas” ante los “Colorados”, un análisis de lo ocurrido... No hubo argumentos plausibles; no hubo explicaciones sensatas; hubo pretextos solamente: que si el estado de la cancha; que si los venezolanos se limitaron a tirar pelotazos... Si no hubo la capacidad necesaria para hacer un diagnóstico de los aciertos del adversario o una autocrítica honesta que pusiera el dedo en la llaga de los desaciertos propios, se infiere que se subestimó al adversario; que no se le respetó: se consideró que un cuadro representativo de un país en que el futbol está muy lejos de ser el deporte nacional, no tiene punto de comparación con el Everton chileno al que se aplastó la semana pasada, ni mucho menos con el Pachuca que llegó a la cita del sábado como líder invicto del certamen doméstico. Ese desdén se pagó con la derrota. Temas A propósito Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones