Cultura | El origen del ferrocarril en México se remonta a 1873 Reflexiona Iván Puig sobre la importancia histórica del ferrocarril El objetivo de provocar la reflexión y generar pensamiento Por: NTX 19 de abril de 2010 - 19:34 hs CIUDAD DE MÉXICO.- Con el objetivo de provocar la reflexión y generar pensamiento en torno al ferrocarril y su importancia para el desarrollo del país desde una perspectiva histórica y social, así como su desuso como medio de transporte y sus circunstancias y contextos actuales, el creador mexicano Iván Puig Domene lleva a cabo un proyecto. Se trata de SEFT-1 (Sonda de Exploración Ferroviaria Tripulada), con el cual busca contextualizar no sólo la historia de este medio de transporte, sino la de las sucesiones tecnológicas y la idea del progreso en el país. SEFT-1, explica Puig Domene en entrevista, es un proyecto de arte que propone la exploración de vías de ferrocarril en desuso como punto de partida para la reflexión y la investigación mediante un vehículo tripulado, transmitiendo los resultados a un sitio web y haciendo de transbordador de preguntas e historias entre las poblaciones a su paso. "Es un proyecto que suma muchos esfuerzos y a muchas personas. Actualmente estamos trabajando en la segunda etapa que es la construcción, después viene la tercera que son las exploraciones y posteriormente las diferentes muestras del proyecto en diferentes espacios", añadió el artista. "Al mismo tiempo que continúan las exploraciones. Llevamos trabajando cerca de cinco años en el proyecto y en agosto de 2010 se realizará la primera exposición, aunque seguiremos trabajando en más rutas y una propuesta editorial", dijo. El origen del ferrocarril en México se remonta a 1873, año que se dio concesión a un capital extranjero para la construcción de la línea que conectó la Ciudad de México y el puerto de Veracruz con 679 kilómetros de extensión. Durante el Porfiriato creció el tendido de vías a gran escala y el ferrocarril jugó un papel esencial durante la Revolución Mexicana. En las décadas posteriores se reconstruyó lo destruido y continuó el crecimiento de las redes, al tiempo que el país se esforzaba por hacerse del control de los ferrocarriles. Para 1970 se entregaban a Ferrocarriles Nacionales de México los últimos dos trayectos privados, con lo que culminaba la nacionalización de las líneas férreas, un proceso que había iniciado desde principios de siglo. "En los años que siguieron, este sistema de transporte se vio envuelto en la inercia del deterioro, ocasionado por los insuficientes recursos económicos, las limitaciones tecnológicas y la enorme incapacidad administrativa para modificar adecuadamente normas y procedimientos", añadió. "Y los intereses económicos y políticos de pandillas de funcionarios públicos y sindicales", precisó Puig. En 1995 el país contaba con más de 26 mil kilómetros de tendido de vías, en ese entonces se consolidó la propuesta existente desde los años 80 de concesionar a empresas privadas el manejo de los Ferrocarriles Nacionales de México. Entre 1996 y 1998 se concedieron las licitaciones a una combinación de capital nacional y extranjero para hacer uso y explotación de la red ferroviaria durante los próximos 50 años, quedando dividida la red en este proceso, en tres grandes ramales: Ferrocarril del Noreste, Ferrocarril Pacífico Norte y Ferrocarril del Sureste. Se dieron posteriormente concesiones menores de vías secundarias y vías cortas, lo que cortó prácticamente con todo el servicio de transporte de pasajeros, con excepción de un par de recorridos turísticos. Sin embargo, aseguró el creador, hay vías que cayeron en desuso, hay algunos trayectos que han sido abandonados por completo y presentan incluso, por tramos, falta de rieles. Dada la reciente desaparición del tren de pasajeros, se plantea la pregunta de si es posible encontrar aún vestigios en esos espacios. En este contexto, Puig ofreció un trabajo que pone de relieve al ferrocarril, su importancia histórica, sus implicaciones sociales, circunstancias y contextos actuales. Si bien el tema del ferrocarril toma especial relevancia este año que se conmemora el Centenario del inicio de la Revolución Mexicana, el artista visual aseguró que es un tópico que le ha interesado desde hace mucho tiempo. "Digamos que la relevancia histórica del ferrocarril aparece en el proyecto como un buen pretexto para traer a la mesa preguntas que tienen que ver con la memoria y la conciencia crítica", precisó. El resultado de lo encontrado por la SEFT-1 durante las exploraciones y la aproximación de los ferronautas a la experiencia del viaje, será transmitido por Internet satelital a la página www.seft1.net Mediante este sitio el público en general podrá dar seguimiento a la exploración, monitorear el estado de la sonda, su ubicación, rutas trazadas en mapas geoposicionados, ver imágenes y videos de sus recorridos, leer la bitácora y tener acceso a un foro de discusión sobre temas relacionados al proyecto. Durante los trayectos, los tripulantes trabajarán sobre procesos creativos en torno a los descubrimientos de la sonda, muestras físicas, fotográficas o sonoras que derivarán en piezas de arte desde diversas disciplinas, como instalaciones, esculturas, acciones, sonoras, intervenciones, videos, objetos, etcétera. Iván Puig Domene se graduó de la licenciatura en Artes Plásticas en la especialidad de grabado de la Universidad de Guanajuato y cuenta con estudios en la Universidad Politécnica de Valencia, España y la Universidad Laval de Québec, Canadá. Temas Historia Ferrocarriles Cultura Lee También OFJ prepara su tercera temporada llena de sorpresas y alma jalisciense Estas son las flores que debes colocar en la ofrenda de Día de Muertos ¿Qué tan saludable es comer pan de muerto? La ópera 'Cavalleria Rusticana' llevará el drama y la pasión siciliana a los municipios de Jalisco Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones