Cultura | Promoción cultural. Práctica de géneros literarios Nalef Yehya: ensayar para vivir El escritor y periodista mexicano, radicado en Nueva York, estará la próxima semana en Guadalajara para impartir un taller de ensayo en la Casa Bolívar, de la UdeG Por: EL INFORMADOR 18 de julio de 2012 - 23:37 hs Yehya aborda temas que van de la pornografía a los cyborgs pasando por el cine y los mecanismos de control mediático. / GUADALAJARA, JALISCO (19/JUL/2012).- Nació en México, tiene ascendencia árabe y radica en Nueva York. Su formación es de ingeniero, pero se dedica a escribir cuento, novela y ensayo. Sus temas van de la pornografía a los cyborgs, pasando por la cibercultura, el cine y los mecanismos de control mediático. Colaborador en numerosos diarios y revistas —actualmente en Letras Libres y Terra Magazine— Naief Yehya (Ciudad de México, 1963) estará la próxima semana en Guadalajara: una visita express para impartir el Taller de Ensayo que se llevará a cabo en Casa Bolívar, de la Universidad de Guadalajara —sin costo alguno— el 23 y 24 de julio. El objetivo: abrir un espacio de discusión, conversación y exploración de las posibilidades del género. “Uno de los más difíciles de clasificar”, según el periodista y crítico cultural, de modo que buena parte de las seis horas del taller se dedicarán a “ir tejiendo una definición de lo que significa este género tan extraño”, dijo Yehya vía telefónica desde su residencia en Nueva York. —¿Entonces será más teórico que práctico? — Yo no soy teórico de la literatura en lo más mínimo, yo soy ingeniero. Y como todo buen ingeniero básicamente aprendo a leer y escribir con mucha dificultad y con mucho sufrimiento. Los ingenieros somos prácticamente todos analfabetas, entonces cuando logramos escribir algo, nos sentimos muy orgullosos. No me siento para nada capaz de dar un curso teórico de literatura, más bien me interesa compartir mis experiencias como ensayista, o como alguien que ha hecho ensayo durante muchos años por azares del destino. Yo empecé escribiendo ficción -novelas y cuentos-- y la no ficción siempre me llamaba. Ahora curiosamente me conocen mucho más como ensayista que como novelista o cuentista. Me interesa mucho más compartir esa experiencia, que algo más teórico, que sería incapaz de impartir. —¿Alguna vez ejerció como ingeniero? —Sí. Trabajé en la Renault, en una fábrica de polipastos y en el Instituto de Ingeniería. De hecho ahí fue mi despedida. —¿Se aburrió? —Sí (risas). Lo que pasa es que cuando estaba en la facultad, yo ya vivía de escribir. Para cuando me titulé ya tenía libros publicados y mi interés estaba por otro lado. A pesar de que la ingeniería me parece increíble; me gusta muchísimo todavía y me siento orgulloso de haber estudiado ahí (UNAM), pero ya no es lo mío. —¿Cómo ha sucedido el proceso de selección de sus temas? —Está muy relacionado con mi formación como ingeniero, porque a pesar de que me gustaban mucho las letras, siempre he tenido una conexión muy fuerte con la ciencia y la tecnología. Cuando empecé a escribir leía mucha ciencia ficción. Todavía lo hago; sigo pensando que la ciencia ficción jamás debería ser considerada un género menor, sino tan legitimo como cualquier otro. Y a mí me gustaba escribir sobre esos temas. Mi primer libro de ensayos fue el de los cyborgs, El Cuerpo Transformado, y básicamente era decir, ‘bueno, pues yo estoy interesado en temas que a los literatos les van a parecer abominables, puedo quizá puedo hacerlos interesantes y entretenidos, y hacer que gente que jamás se mete a estos temas, los descubra’. A partir de ahí, mis temas se fueron conectando como un rompecabezas: empecé a escribir sobre tecnología y sobre la idea del cyborg, que también está íntimamente conectada con el cine, que es algo que disfruto mucho. De ahí por otro azar fui a dar a la pornografía y luego a la propaganda, y con esos elementos fui construyendo mi reserva de ideas donde los temas se relacionan entre sí. La tecnología se relaciona con el cuerpo en tanto que cyborgs, el cuerpo y las sexualidades con la pornografía; la tecnología con el conflicto que se vuelve guerra y con los mensajes ideológicos de la propaganda. Todo lo que hago pasa de alguna manera por la encrucijada tecnológica. —¿Qué recomendaría al interesado en escribir ensayo para encontrar sus temas? — Yo creo que uno debe de tener una base desde la cual abordar los temas: algo donde te sientas muy cómodo. Una especie de santuario intelectual desde donde puedas partir para cualquier aventura literaria. Y una vez que tienes delimitado ese espacio creo que puedes empezar abriéndote camino por otros terrenos. Y cuando ya estás ahí, creo que lo más padre es cada nuevo desafío, es decir, cuando alguien te propone escribir algo de lo que no tienes ni idea o no tiene que ver con lo que tú haces. El reto es ver como lo puedes tratar desde tu punto de vista, y eso es lo que debe aportar el ensayista. No tendría ningún interés que yo hablara de futbol como habla cualquier otro. El interés que yo podría aportar es desde mi perspectiva, que tiene que ver con los elementos que he mencionado: el cómo abordaría yo ese tema, o cualquier otro tema, por diferente que sea a lo que yo hago. —¿Qué elementos considera que debe de tener un buen ensayo? —Yo llegué al ensayo desde la crítica periodística, de música o de cine, donde el elemento a criticar te iba dictando cómo armar este texto. No había una formula. Es decir, tú no puedes llegar a ser crítico de cine y tener una fórmula sin volverte la persona más aburrida del mundo. Cada película te debe decir cómo debes abordarla. Una vez con esa lectura y los elementos que están ahí, debes distribuirlo para dar un argumento coherente. No me gusta decir: ‘todo buen ensayo debe ser así como te enseñaron en la escuela: tesis, antítesis y conclusión’. Creo que cada tema te debe dictar por dónde entrarle, te tiene que decir qué debes hacer con él y lo demás es parte dela creatividad. —De ahí que sea un taller de Ensayo Creativo... —Estoy como tutor de ensayo para los jóvenes becarios del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y fue curioso que se clasificó el género como Ensayo Creativo. Obviamente todos los ensayos tiene que ser creativos, pero al añadirle la partícula creativo, la idea era descalificar las tesis escolares, los textos meramente de investigación, los reportes. Todas estas cosas que son tan llanas y tan áridas. Cualquier buen ensayo debe de ser creativo, supongo que esa seria la primera conclusión. Se separa de esa manera para que quede bien justificado el que la propuesta tenga un elemento que a cualquier lector le interese, no solamente a un especialista. Es decir, algo particular que le puedas aportar a ese tema; algo que decir que no se haya dicho diez mil veces. —¿Cree que crece el público para el género ensayístico? Porque es un hecho que es un público menor que el de los géneros de ficción. —Sí, definitivamente es menor. Cuando te acercas a una editorial con un libro de ensayo y lo aceptan, siempre puedes sentir esta sensación de ‘bueno pues ya, vamos a perder dinero obviamente’. Ellos saben que es un desperdicio económico (risas). Pero hay una especie de lealtad que se puede ver en una editorial cuando acepta publicarte un ensayo, porque creen que tiene una importancia el tema, porque aceptan el riesgo económico, que es mucho más alto que con la ficción. Me parece que la aventura de publicar ensayo es muy particular. No hay casi nunca grandes expectativas. No sé si hay más lectores de ensayos. No sé si hay más lectores, punto. Yo creo que hay más gente que lee, eso no quiere decir que sean lectores: estamos más acostumbrados a pasar los ojos encima de las letras que están en las pantallas ¿Eso nos hace mejores lectores? No lo sé, me encantaría creerlo. Pero, por ejemplo, en el mercado estadounidense que es en el que vivo, me llama mucho la atención que las ventas de libros no solamente no han decaído, sino que han aumentado. El libro electrónico ha traído un público nuevo que está interesado, involucrado. Y aquí el ensayo se vende muy bien: hay muchas editoriales que publican ensayo, muchos autores, hay un público mucho más vital de ensayo en el mercado anglo que en el nuestro. En el nuestro es algo más recatado o más popular. Difícilmente puedes encontrar algo en medio. PARA SABERInscripciones con cupo limitado El Taller de Ensayo impartido por Naief Yehya en Casa Bolívar (Simón Bolívar 194), es gratuito pero está limitado a 15 participantes. Para inscribirse es necesario enviar un currículum breve, teléfonos de contacto y nombre completo. Para más información comunicarse con Vanessa García Leyva al 30444320 ext. 111, o al correo vanessa.garcia@redudg.udg.mx. FRASE"Estamos más acostumbrados a pasar los ojos encima de las letras que están en las pantallas ¿Eso nos hace mejores lectores? No lo sé, me encantaría creerlo "Naief Yehya, escritor y periodista Temas Literatura Escritores UdeG Lee También ¿Cuánto cuestan y dónde comprar los libros del Nobel de Literatura 2025? 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