Domingo, 26 de Enero 2020
Cultura | Homenaje de la Casa de América y la FIL

Lobo Antunes, entre el miedo por escribir y por no hacerlo

Me siento como un hombre que va a la basura y busca cosas que otros no quieren, que echan fuera, explicó

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Sin papeles, con voz pausada e hilvanando reflexiones, el escritor portugués António Lobo Antunes (Lisboa, 1942) disertó ayer en la Casa de América en Madrid (España), durante el homenaje que le rindieron conjuntamente esta institución y la Feria Internacional del Libro ( FIL) de Guadalajara, sobre su vida, la muerte, sus inicios en la literatura, su decepción al conocer a sus autores mitificados, su necesidad de escribir o incluso sobre la "vergüenza" que sintió cuando estaba enfermo en el hospital y supo que los otros eran "príncipes" que iban a morir, "mientras yo iba a vivir".

Con la humildad que le caracteriza, aseguró que "escribe cosas que los demás desechan".

"Me siento como un hombre que va a la basura y busca cosas que otros no quieren, que echan fuera", explicó este escritor galardonado el año pasado con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances y cuyo nombre suena siempre para el Nobel. Y aunque los premios le "agradan" y le parecen "un honor", también le dejan indiferente.

"Los premios no te hacen ser mejor o peor escritor", precisó este autor consagrado al amor por la palabra y a la intensidad de las emociones, a quien no le interesa narrar historias, según recalca, y de cuya mano han salido títulos como Conocimiento del infierno, Manual de inquisidores o Yo he de amar a una piedra, entre otros.

"Vivo entre dos miedos: el miedo por escribir y el miedo por no escribir", reconoció Lobo Antunes ante los incesantes rumores de su retirada de la literatura. "Me impongo una data (fecha) para comenzar, pero solamente puedes empezar un libro cuando estás seguro que lo vas a hacer y no vas a dejar vencerte por el papel en blanco", añadió.

Su charla con los lectores en la Casa de América por haber obtenido la última edición del Premio FIL de Literatura se convirtió en una sucesión de reflexiones: "No me voy a dejar derrumbar por las palabras o por la técnica y me pregunto, como Ovidio, si mi obra resistirá al tiempo o al fuego".

Y en ese momento, recordó su última "pesadilla": Se veía muerto y alrededor unos hombres discutiendo sobre su libro con argumentos muy inteligentes, mientras Lobo Antunes solo quería intervenir y decirles "¡no es eso!, ¡no es eso!, yo no quería decir eso".

La última obra de Lobo Antunes saldrá en Lisboa el próximo mes de octubre, Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar, un libro del que su autor dijo que es "una de las mejores cosas" que ha hecho: "Me gusta el nombre del título, se refiere a una canción popular de la frontera con España que cantaban en Navidad. Me encanta".

Y es que para António Lobo Antunes cada vez es "más difícil" escribir. "Tengo miedo de desilusionar a la gente que ha creído en mí. Yo nunca pensé en publicar, solo en escribir. Cuando empecé a publicar a los 31 años nadie quería hacerlo. Y hoy me he convertido en una marca registradora como los cereales del desayuno, en un caballo", expresó con humor.

Lobo Antunes vierte en sus hojas temas como la guerra (pasó casi tres años como médico psiquiatra enviado por Portugal durante la guerra de liberación de Angola), la muerte, la memoria o el tiempo.

Y ahora se encuentra bien tras haber superado un cáncer, que le sobrevino hace dos años. "La enfermedad es una indignidad. Una mala educación de la naturaleza.

Fue un golpe duro, pero es una experiencia que ha sido buena, me ha hecho apreciar cosas que antes no veías y, sobre todo, a conocer a gente que sufría mucho. He visto a jóvenes que sabías que se iban a morir y tú no, y es terrible. La enfermedad me ha roto la eternidad, porque todos nos sentimos eternos. Haré algo con esta experiencia", avanzó.

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