Cultura | Fernando Lobo en la búsqueda de una narrativa de reflexión Letras candentes El escritor Fernando Lobo habla sobre su novela, en la que aborda la pornografía californiana en la actualidad Por: EL INFORMADOR 17 de julio de 2013 - 23:06 hs 'La intención principal era meterse en el mundo de las pantallas, de la imagen montada, de la impostura' explica el escritor ESPECIAL / GUADALAJARA, JALISCO (18/JUL/2013).- Para el escritor Fernando Lobo, la novela Latinas candentes 6 (Almadía, 2013) se desarrolló en dos vertientes: la primera no daba otra opción que observar pornografía; la segunda se vio espoleada por un ensayo previo y una novela inconclusa que el narrador nacido en 1969 en la Ciudad de México aún trabaja. La novela cuenta la historia de Edi Montoya, un director de películas porno que al que su esposa, Magda, acaba de abandonarlo, llevándose al hijo de ambos. Montoya, refugiado en su trabajo, se dedica a terminar Latinas candentes 6, película en la que hace estallar autos costosos y gasta en la producción más de lo que está permitido. El narrador afirma que su intención con esta novela es ingresar al tema de las pantallas como eje central de una narrativa: pantallas en las calles, casas, como dispositivos de los aparatos y como una forma diferente que la sociedad y los individuos utilizan para representarse; pero también una especie de hipertrofia narcisista que se vive en el siglo XXI, cuyos antecedentes se cultivaron desde la irrupción de los hermanos Lumiere. “La intención principal era meterse en el mundo de las pantallas, de la imagen montada, de la impostura y, por otro lado, la necesidad que tiene el espectador actual de una ilusión de proximidad que se refleja en las tramas del amateur, el repartidor de pizzas, el plomero, la dentista, los arquetipos que te hacen creer que cualquier personaje que te encuentras en la vida cotidiana puede ser un personaje pornográfico”. Cuenta que al principio, la novela comenzó a desatar una serie de preguntas que su propia perversión no alcanza a responder. Finalmente, resalta que está en la búsqueda de una narrativa de reflexión, que no aporte certezas, sino interrogantes, nuevos enigmas. A lo largo del proceso de escritura, Lobo descubrió que la pornografía es un mercado particularmente explosivo, grande, que logra hacerse de más de la mitad de la economía mediática californiana. Lobo dice que Montoya no es un rebelde ni un iconoclasta, sino al contrario: es un hombre surgido de dos generaciones que experimentaron la cultura del éxito estadounidense y perfectamente convencido de que el trabajo febril es la mejor fórmula para escalar clases. Uno de sus defectos es la adicción al trabajo, detalle que su esposa enfatiza en su carta de despedida. Personajes que cobran vida En sus cinco novelas anteriores, el escritor nunca se había topado con que los personajes comenzarán a hacer lo que les diera la gana: “Quizá fue porque por primera vez me salgo de la ambientación en la Ciudad de México y por necesidades de la trama me mudo al Valle de San Fernando, quizá porque el tema en sí mismo se mueve sólo en la cabeza del autor, qué sé yo... El caso es que, como nunca en mi vida, como nunca en mi trabajo como narrador, me había pasado que los personajes tomaran decisiones sin preguntármelas... En el fondo, me parece un tema eje de la novela, que se va apareciendo, es la cultura de la ambición por encima de todo”. En la estructura de la historia tomó riesgos, pues cuando decidió comenzar con una carta de reproche de Magda a Edi y hacer de la novela la respuesta completa, arrojó una apuesta: “Tú no sabes exactamente como narrador adónde vas a ir con esas apuestas. Llegamos a buen término Edi, Sonia y yo por lo siguiente: el hilo conductor es la película pornográfica. Finalmente, Latinas candentes 6 es la historia de una película pornográfica. Mientras no te salgas de ahí puedes cometer todos los ripios que tú quieras, puedes ir a todos los puntos del tema que te parezca conveniente mientras continúa la producción”. Le ayudó mucho que Edi Montoya estuviera obsesionado con su trabajo. La trama no tenía otra alternativa que volver constantemente a la mentalidad hipertrabajadora del protagonista. “Por otro lado, si bien la novela hace reír, me parece que estamos en un buen punto para que el comediante reflexione y para que el sabio se ría. Podemos tener ese doble juego, para lo cual se necesita que el autor se ría de sí mismo”. La documentación sobre el porno fue un problema difícil de sortear. El narrador pasó ingentes horas de trabajo para poder sumergirse en el ambiente de la pornografía, que en la novela se ubica en el Valle de San Fernando, California, lugar al que se trasladó mientras escribió el texto. Sin embargo, la novela es breve, obedece a una permanente voluntad de concisión y síntesis que el autor ha desparramado en toda su obra y que le nació desde la niñez, cuando en la cola del supermercado su madre le compraba historietas que sintetizaban novelas enteras de Salgari, Verne y Stevenson. El objetivo de la brevedad es lograr incentivar el pensamiento de los lectores. En el ambiente literario mexicano, en el que sobresalen ingentes particularidades, especializaciones y rarezas, Lobo considera que ningún escritor puede hablar más allá de su propia parcela, “cada quien está llevando cosas al extremo desde su propia hipertrofia”. Por su parte, intenta inyectar de humor sus historias y “llevar las cosas más truculentas a un plano literario casi convencional”. | FRAGMENTOLatinas candentes 6 Son las palabras exactas de la nota que dejaste pegada con un imán en la puerta del refrigerador. He sido obsesivamente fiel a tu inconfundible estilo de frases cortas y categóricas. Aunque las recriminaciones fueron siempre tu especialización, esta vez debo reconocer que te esmeraste. ¿Pervertido? No me llamaste así cuando me llegó la última cuenta de tus tarjetas de crédito, mi amor. Te diré lo que pienso al respecto. En esta gran nación habitan, efectivamente, algunos miles de depravados. Individuos delirantes, paranoides que gozan y sufren a diario con la alucinación de un mundo invadido por otros depravados. Creen que el resto de la humanidad tiene el alma enferma. Lo suyo es el escándalo, y les fascina. Querida: pervertidos son quienes protestan por lo que otros hacen con sus genitales. Subnormales quienes ocupan sus mentes y su tiempo en odiar lo que sus vecinos hacen en la cama. Pervertido fue llevarte a nuestro hijo sin avisarme. Yo sólo hago por. La pornografía no salvará a la civilización occidental, pero tampoco va a destruirla. PERFILNarrador y ensayista Fernando Lobo (Ciudad de México, 1969), narrador y ensayista, ha publicado el libro de relatos Traslados/El expediente Baunman (1999), las novelas Relato del suicida (Almadía, 2007), No lo tomes personal (2008), Contacto en Cabo (2009) y el ensayo Sentido Común, simulación y paranoia (2012). Coordinó el Taller de Narrativa de la Biblioteca Henestrosa (Oaxaca, 2006-2010), donde realizó las compilaciones Hebefrenia (2009) y Después del derrumbe, narrativa joven de Oaxaca (Almadía, 2009). Durante el año 2012 fue becario del Programa de Estímulos a la Creación y el Desarrollo Artístico del estado de Oaxaca. *Tomado de Almadía Temas Literatura Escritores Libros Lee También László Krasznahorkai: Libros para adentrarse al mundo del nuevo Nobel de Literatura ¿Cuánto cuestan y dónde comprar los libros del Nobel de Literatura 2025? Otorgan Premio Nobel de Literatura al húngaro László Krasznahorkai Colocan a mexicana entre las favoritas para el Nobel de Literatura 2025 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones