Cultura | Reseñas literarias La mentira como un arte cotidiano La narrativa de El arte de no decir la verdad destaca por su humor sarcástico, las situaciones cotidianas logran que el lector se identifique Por: EL INFORMADOR 20 de noviembre de 2011 - 04:00 hs Detalle de la portada. ESPECIAL / GUADALAJARA, JALISCO (20/NOV/2011).- El hombre es un ente social por naturaleza y aunque no le guste la sociedad lo reclama. El trabajo, la familia, la pareja, las fiestas, todo lo cotidiano está siempre marcado por los encuentros (y desencuentros) del individuo con otras personas. Es por eso que El arte de no decir la verdad de Adam Soboczynski disfraza un grupo de cuentos como un “manual” para fingir. Ciertamente todos fingimos aún si nos damos cuenta de que lo hacemos o no. La promesa a un nueva conquista de un café que nunca llegará, la jovial sonrisa al compañero de trabajo que detestamos o una relación que de desmorona pero mantenemos por costumbre son tan sólo etapas en el viaje que al autor nos propone. Apoyado en filósofos como Baltasar Gracián, La Rochefoucauld o Baltasar de Castiglione, Soboczynski (quien estará en la FIL) recuerda que no se ha dejado atrás la época de las maquiavélicas intrigas cortesanas y los rumores. Al contrario, se ha importado y adaptado a nuestra frenética modernidad. En cada uno de los relatos del libro el narrador sugiere al lector cómo perfeccionar las técnicas para controlar los arrebatos, rechazar a las personas enamoradas y no correspondidas, parecer auténtico (aunque no perfecto), aprender a disculparse, seducir y embaucar, inspirar confianza, cambiar de opinión, no hacerse nunca pesado, hacerse el ofendido, vestirse con habilidad... en fin a ser un verdadero artista del fingimiento. La narrativa de El arte de no decir la verdad destaca por su humor sarcástico, las situaciones cotidianas logran que el lector se identifique y pueda avanzar muy pronto en la lectura del volumen. Además cuenta con varios niveles de interpretación. Eso mismo lo hace un material idóneo no sólo para leer si no para releer en varias ocasiones. En los relatos breves, Soboczynski hace gala de un concienzudo análisis de la conducta humana y su modo de adaptarse a la sociedad. Además no se limita sólo al fingimiento de quien protagoniza la historia, en una labor impecable, el autor plasma cada una de las consecuencias que la mentira tiene en los demás y el entorno del personaje. Como añadido al gran manejo que el autor hace de sus personajes, están las reacciones que crean en el lector. En más de una situación puede detestar la mentira, identificarse con un caso similar que ha vivido o como una víctima de un artista del fingimiento (o incluso, ¿por qué no?, verse él mismo como uno). Lo cierto es que, en el juego que plantea Soboczynski no hay ni víctimas ni victimarios sino personas con aciertos y errores, tratando de sacar el mejor provecho posible a una presión social cotidiana la cual causa desde una simple irritación hasta un estallido de furia. En suma, es una excelente elección para quienes gozan historias bien pensadas que desnudan la dinámicas de la sociedad moderna, sin tomarse muy a pecho sus propias circunstancias. El arte de no decir la verdad. Adam Soboczynski. Anagrama. 2011 EL INFORMADOR / Edna Montes Temas Literatura Libros Cuento Lee También "Lo que no quería era ser nadie": Premio Nobel de Literatura Mariana Etchegaray escribe “Hasta donde suene mi voz” László Krasznahorkai: Libros para adentrarse al mundo del nuevo Nobel de Literatura ¿Cuánto cuestan y dónde comprar los libros del Nobel de Literatura 2025? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones