Cultura | Artes plásticas La irónica mirada y los cuentos de hadas, de Ai Weiwei El artista y disidente chino hace por primera vez una gran exposición en París, que recoge la síntesis de su propuesta plástica y crítica Por: EFE 21 de febrero de 2012 - 01:24 hs Una mujer observa la serie de “Retratos de un cuento de hadas”, que forma parte de la exposición Ai Weiwei. Entrelacs. EFE / PARÍS, FRANCIA (21/FEB/2012).- El museo del Jeu de Pomme de París muestra, a través de veinte pantallas y más de 500 imágenes, la primera gran exposición que la capital francesa dedica al artista y disidente chino Ai Weiwei, en régimen de libertad controlada en Beiging desde el pasado mes de junio. Ai Weiwei. Entrelacs, presentada ayer y que podrá visitarse desde mañana hasta el próximo 29 de abril, recorre el trabajo fotográfico de un creador multiforme que arremete con ironía contra el poder autoritario de China a partir de imágenes esencialmente conceptuales. Entre éstas se cuenta su serie “Estudio de perspectiva”, epígrafe que inauguró en 1995 con una foto de la plaza de Tiananmen presidida por su irreverente dedo anular y que después ha completado con imágenes de otras capitales, entre ellas París y su torre Eiffel. “Es un gesto simple que dice mucho de la perspectiva del artista sobre la autoridad y el derecho autónomo del individuo a la libertad de expresión”, explican los responsables de la muestra en el museo que dirige la española Marta Gili. Esa actitud contestataria que ha convertido a Ai Weiwei (Pekín, 1957) en un símbolo de la disidencia china, también le ha acarreado la antipatía de las autoridades de su país, adonde regresó en 1993 tras haber estado diez años viviendo en Nueva York. Sus incisivas reflexiones sobre las transformaciones que se están produciendo en su país, como sus trabajos sobre la desaparición de los tradicionales callejones denominados “hutongs” o las áridas fotografías de espacios absorbidos por el cemento inmobiliario, le hicieron terminar en prisión el pasado abril. Transcurridos 81 días de confinamiento en un lugar secreto (durante los que se produjo una gran movilización a la que se sumaron instituciones culturales como el Museo Guggenheim de Nueva York o el propio Jeu de Pomme de París), Ai Weiwei fue liberado. El Gobierno chino, que en 2009 cerró su blog -un año después de haber participado en la concepción del “Nido”, el estadio olímpico de Pekín- y que destruyó su estudio de Shanghai, ha mermado su capacidad de actuación. La muestra que París dedica a Ai Weiwei se detiene (siempre en vertiente como fotógrafo o videoartista) en cada una de esas irónicas miradas con las que el creador lacera la negación del individualismo, la militarización del Estado o la omnipresencia del poder establecido. Posando con aire inocente y mostrando su ropa interior ante la imagen del histórico líder comunista chino Mao Zedong que domina la entrada a la Ciudad Prohibida de Pekín, la también artista y esposa de Ai Weiwei, Lu Qing, protagoniza otra de sus fotografías más características, tomada en 1994. Ai Weiwei se fija en 1,001 compatriotas suyos que soñaban con traspasar las fronteras chinas en “Retratos de un cuento de hadas”, un trabajo colectivo y participativo que articuló por internet. Su Twitter es @aiww. Temas Artes Plásticas Museos Lee También Costará más visitar museos y zonas arqueológicas en 2026 Jóvenes universitarios mostrarán su talento en el Encuentro de las Artes Zapopan 2025 Exploran la representación femenina en la Colección Grodman El Museo Mural Diego Rivera lanza una mirada fotográfica al terremoto de 1985 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones