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Martes, 18 de Diciembre 2018
Cultura | Exhiben obras de creadores que trabajan en el área metropolitana de Nueva York

La Bienal del Museo del Barrio muestra el trabajo de 37 artistas

La séptima edición del evento exhibe las obras de creadores que trabajan en el área metropolitana de Nueva York

Por: EFE

La pieza titulada ''Khinatown'' del puertorriqueño Ignacio González Lang. ARCHIVO /

La pieza titulada ''Khinatown'' del puertorriqueño Ignacio González Lang. ARCHIVO /

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (11/JUN72013).- El Museo del Barrio presenta las obras de 37 artistas que viven y trabajan en el área metropolitana de Nueva York en la séptima edición de su Bienal, que abre este miércoles.

"La Bienal 2013: Aquí es donde saltamos", que estará en exhibición hasta el 4 de enero de 2014, muestra el trabajo de artistas filipinos, puertorriqueños, mexicanos, argentinos, colombianos o cubanos, entre otros, con variado trasfondo y proceso creativo.

"Lo más interesante de estos artistas es que la gran mayoría nació en Estados Unidos de padres o abuelos inmigrantes y sienten que con su trabajo contribuyen a la historia del arte contemporáneo de este país", dijo Rocío Aranda-Alvarado, comisaria de la exhibición.

"A los artistas les une que viven y trabajan en Nueva York y tienen una experiencia urbana neoyorquina contemporánea", argumentó Aranda-Alvarado, que contó con la colaboración del comisario filipino Raúl Zamudio, que reside en la Gran Manzana.

La muestra colectiva está integrada por pinturas, esculturas, dibujos, vídeos, fotos, instalaciones y "performances" entre las que se destaca la del filipino Eric Ramos Guerrero, con una simulación de una estación de radio de música Hip Hop y R&B de California, donde vivía antes de radicarse en Nueva York.

De acuerdo con la comisaria, la idea de la bienal "fue tratar de armar un cuento muy completo de cuáles son los materiales que están usando los artistas y las historias que están contando" con su trabajo, como el de la escultora neoyorquina Grabriela Salazar, de origen puertorriqueño y español.

En la Bienal se ha instalado parte del estudio de Salazar, una pared y mesas, y se muestran varias de sus obras, lo que, de acuerdo con los organizadores, acerca más al público al proceso creativo del artista.

Salazar utiliza materiales no tradicionales, como una alfombra de baño o espuma para crear esculturas.

Una de las piezas que más impresionó a Aranda-Alvarado es "Khinatown", del puertorriqueño Ignacio González Lang, quien usó un uniforme negro de un guardia de seguridad del Ku Klux Klan para crear su obra.

"Supe del artista por un correo que me envió un coleccionista desde Alabama que había comprado una de sus obras", explicó la comisaria, que agregó que, tras comprar el uniforme por internet, González Lang envió la prenda a una mexicana, quien aprendió el trabajo del bordado de su abuela.

"La cantidad de los bordados en la pieza equivalen al número de trabajadores indocumentados que viven en Nueva York. Es un objeto muy impresionante que une dos historias que parecen ser separadas pero tienen mucho que ver: la de los afroamericanos y la de los nuevos inmigrantes, que han vivido bajo opresión muchos años" en Estados Unidos, destacó.

El tema político no escapa a la Bienal. Ramón Miranda Beltrán utilizó material de periódicos, documentos antiguos e imágenes para crear una pieza que hace referencia a la Guerra Hispanoamericana de 1898 y el posterior Tratado de París por el cual España perdió sus últimas colonias de ultramar (Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico).

Cuba está representada en la Bienal por cuatro artistas, entre éstos Pavel Acosta con "Wallscape", a quien el museo pidió que reprodujera una de las obras de la colección permanente en la pared de una sala de exhibición.

Acosta, que hace dos años emigró a Nueva York, retiró varias capas de pintura de la pared y, con la técnica de "collage" creó la réplica de la obra del dominicano Manuel Macarulla.

Este trabajo tiene como precedente su serie "Pintura robada", que realizó en Cuba en 2008, en la que literalmente robaba pintura y otros materiales de lugares públicos para usarlos en su trabajo.

"Esta pieza es parte del proceso de mi adaptación a Estados Unidos y una reflexión del museo como institución. Es el trabajo más importante que he hecho", dijo Acosta.

De acuerdo a la comisaria del museo, Chus Martínez, a los aristas les une "su sentimiento de entender perfectamente la historia del arte de la que vienen, entender que la práctica contemporánea es heredera de todas las prácticas conceptuales, y por otro lado, un desentenderse de todas esas prácticas conceptuales y llevarse el arte contemporáneo a lugares donde normalmente no se ha visto".

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