Martes, 14 de Octubre 2025
Cultura | Novedad editorial

Gabriela Cano rescata a la mítica Adriana de Vasconcelos

Es la única investigación en su tipo y está editada por Tusquets bajo el título ''Se llamaba Elena Arizmendi''

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- La vida de Elena Arizmendi cruza la historia de México, según explica la investigadora del Colegio de México Gabriela Cano, quien es autora del título Se llamaba Elena Arizmendi (Tusquets, 2010), publicado dentro de la colección “Centenarios”.

Se trata de una investigación única en su tipo porque rescata la biografía de una mujer revolucionaria. La autora señala que aún se lucha contra los prejuicios machistas que impiden valorar a las mujeres como protagonistas en el escenario histórico.
Esta investigación de Gabriela Cano que llega ya a las librerías de la ciudad comenzó hace 10 años y su propósito es poner la luz en otros personajes destacados y no en los grandes héroes.

La reciente entrega editorial en 11 capítulos recorre los momentos más relevantes de la vida de Elena Arizmendi y con datos precisos lleva al lector paralelamente a conocer la historia revolucionaria.

– ¿Cómo llega usted al personaje de Elena Arizmendi?
– Conocí el nombre de Elena Arizmendi porque aparecía en algunas organizaciones feministas de los años veinte. Después la relacioné con el personaje de Adriana, de las memorias de José Vasconcelos, y resultó que era la misma. Así fui encontrando datos que me llevaron a descubrir al fascinante personaje histórico.

– ¿Cómo define a esta mujer que provenía de la alta clase social?
– Fue una mujer del siglo XX que fue dueña de su vida y logró hacer lo que quiso sin que eso significara un desenlace trágico

Los intereses de Arizmendi eran varios: la política, el periodismo y la enfermería. ¿Cuál la define con mayor precisión?
– Ella estudió enfermería, pero lo que más la llamó fue la política y se suma a la Revolución Mexicana creando un necesario cuerpo de socorro médico para atender a las víctimas de la guerra. Esto lo hizo a partir de su afinidad con el movimiento de Madero. La Cruz Blanca Neutral se formó en medio de la emergencia y de la guerra. Elena Arizmendi pudo reunir todos estos esfuerzos y transformó a la Cruz Blanca Neutral en una asociación filantrópica, con un perfil más amplio y con un propósito feminista: abrir espacios para las mujeres.

– En el libro rescata a la mujer que fue amante de José Vasaconcelos. ¿Es la misma que describió el candidato a la presidencia en sus memorias?
– Se ha dicho que las páginas que José Vasconcelos dedica a Elena Arizmendi en Ulises criollo y en La tormenta son las más eróticas de la literatura mexicana por su capacidad de insinuación. Creo que la prosa de Vasconcelos es fascinante porque envuelve al lector, pero Adriana es un personaje literario, una creación de un Vasconcelos dolido y despechado por la ruptura con Elena Arizmendi. Fue una relación que duró pocos años, alrededor de seis; los dos estuvieron muy enamorados uno del otro. Vivieron un amor muy intenso en el que constituyeron una pareja moderna que compartía gustos y aficiones, pero era una relación extramatrimonial.

– Arizmendi no sólo conquistó a Vasconcelos, ¿qué la hizo tan especial en su época?
– Todos los que la conocieron destacaron su belleza personal. Más allá de los rasgos físicos, ella tenía una gran seguridad que le venía de su familia, una de la elite porfiriana, tanto por su padre como por su madre.

– El personaje histórico se involucró con el movimiento de Madero, ¿cómo marcó ella a la política?
– Elena Arizmendi simpatiza con las ideas políticas de oposición a Porfirio Díaz, pero no sólo era una simpatizante más, ella se hace amiga personal de Francisco y Sara Madero en los momentos en que la pareja estuvo exiliada en San Antonio, cuando Arizmendi estudiaba la carrera de enfermería.  

– ¿Su paso por la prensa deja un legado feminista a principios del siglo XX?
– Si escribe en la prensa es para promover un feminismo para las mujeres hispanoamericanas. Organiza la Liga de Mujeres de la Raza, que era una red de profesionistas y escritoras que buscaban dar apoyo e impulsarse para lograr mejores condiciones.

– ¿Por qué hemos olvidado a personajes como ella y otras mujeres?
– La hemos olvidado porque la historia se ha centrado en grandes personajes, en los héroes revolucionarios y por el peso que ha tenido la figura de la soldadera o la adelita que cobró fuerza en los años treinta, que fue cuando cristalizó la historia oficial que exaltó a Francisco Villa y Emiliano Zapata.

EL INFORMADOR/ Mayra Torres de la O

¿Quién es la autora?

Gabriela Cano es doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesora-investigadora de El Colegio de México y docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la máxima casa de estudios. Sus trabajos se han publicado en varios libros y revistas.

Dato

La protagonista de la investigación es Elena Arizmendi, quien nació en la Ciudad de México en 1884. Estudió enfermería, fundó la Cruz Blanca Neutral, se sumó al movimiento político de Francisco I. Madero y trabajó como periodista en Nueva York. Fue una mujer moderna y feminista. Murió en el Estado de México en 1949.

“Hemos olvidado a Elena Arizmendi porque la historia se ha centrado en grandes personajes, en los héroes revolucionarios” Gabriela Cano, escritora.

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