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Lunes, 21 de Enero 2019

Cultura

Cultura | Trama Arquitectos trabaja desde hace unos días en la intervención del inmueble

Deciden nuevo futuro para la Casa Gleason

Trama Arquitectos, despacho responsable de la intervención en la finca patrimonial, obtuvo los permisos de la Secretaría de Cultura. Especialistas reclaman a la autoridad

Por: EL INFORMADOR

Proyecto de Trama Arquitectos. Torre de 4 pisos para 17 departamentos. ESPECIAL  /

Proyecto de Trama Arquitectos. Torre de 4 pisos para 17 departamentos. ESPECIAL /

GUADALAJARA, JALISCO (20/JUL/2011).- Desde la Casa Gleason, las miradas apuntan hacia la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco. Los desarrolladores de un nuevo proyecto para la finca, que se quedará sólo con la fachada y la primera crujía, obtuvieron todos los permisos para la intervención; mientras que especialistas en conservación de bienes inmuebles patrimoniales cuestionan la actuación de la autoridad estatal, responsable de la protección obras artísticas del siglo XX.

Hace casi una semana comenzó la demolición de dos fincas completas, contiguas a la Casa Gleason, además de una parte de su estructura, como lo marca el proyecto residencial del despacho Trama Arquitectos. El inmueble, ubicado en las calles de Argentina y Miguel Blanco, sólo conservará la fachada y la primera crujía -es decir el espacio comprendido entre el primer muro y el segundo- y en el resto del espacio se construirá un edificio de cuatro niveles, que albergará 17 departamentos.

En entrevista con este medio, Jaime Castiello Chávez e Ignacio Orozco Soto, responsables del proyecto, expresaron que no violaron  la ley, pues acataron las solicitudes y señalamientos de la Dirección de Patrimonio Cultural de la SC del Estado.

Proyecto cuidado
“Para muchísima gente tener una propiedad de estas características no sólo es inconveniente, sino un dolor de cabeza. Es algo sintomático de lo que pasa con el patrimonio en Guadalajara, lejos de convertirse en un beneficio para el propietario, esto es un dolor de cabeza”, expresó Castiello Chávez, quien afirmó que el proyecto no se socializó porque pertenece a la iniciativa privada, sin embargo explicó la propuesta.

Desde 2009 comenzaron las negociaciones para adquirir una finca compuesta por tres, una de ellas es la Casa Gleason, frente al Mercado Juárez de la colonia Americana.

Dicho terreno pertenecía al arquitecto Eric Coufal, quien empleó el espacio como un taller.  “Vimos mucho potencial en el proyecto, en el cual revivíamos la finca en la parte más importante de ésta, que es la Casa Gleason”, dijo Castiello Chávez.

Por su parte, Orozco Soto precisó que las imágenes publicadas en los diferentes periódicos son las otras dos propiedades.  El acercamiento con la Secretaría de Cultura comenzó en mayo de 2010 porque “sabíamos que estamos trabajando en un finca con un Valor  Artístico Relevante”, detalló Castiello Chávez, quien destacó el análisis del proyecto como uno viable “en el sentido de respetar la finca y hacer una propuesta de arquitectura contemporánea”.

Los responsables del proyecto relataron que existieron varias entrevistas con la Secretaría de Cultura tanto en oficinas como in situ y se realizó un reporte fotográfico de las condiciones de la casa.

“Las fincas que se demolieron estaban totalmente manipuladas y alteradas, tenían muros nuevos y viejos, bóvedas nuevas y viejas…”, expresó Castiello Chávez, quien precisó que la Secretaría de Cultura de Jalisco solicitó mantener la fachada con sus primeras crujías y reutilizar la Casa Gleason.
“La ciudad es un ente vivo y va evolucionando y la función de las obras arquitectónicas se tiene que ir modificando, según este ente vivo, que te va demandando situaciones diferentes”, afirmó Castiello Chávez.

Autorización cuestionada
La Casa Gleason está catalogada como Inmueble con Valor Artístico Relevante por la SC de Jalisco. Distinción que sólo permite la conservación y la restauración especializada, sin embargo, la Dirección de Patrimonio Cultural de la dependencia estatal autorizó la demolición de parte de la finca, por lo que el pasado lunes la arquitecta Mónica del Arenal y el químico restaurador Francisco Mederos-Henry presentaron una denuncia ante la Procuraduría de Desarrollo Urbano del Estado (Prodeur). Dicho documento señala “la actuación injustificada de autorización de demolición parcial” y agrega que “no es posible una intervención de ese tipo en una finca  inventariada como Inmueble de Valor Artístico Relevante porque es un ejemplo de una corriente estilística poco usual y de autor reconocido, por lo que sólo son posibles acciones de conservación y restauración especializada”.

Al respeto, la SC de Jalisco envío el pasado martes un comunicado, en el cual detalla que los trabajos que “hoy se realizan en el lugar fueron avalados por un comité de dictaminación”, conformado por la Comisión de Planeación Urbana (Coplaur), Obras Públicas del Ayuntamiento de Guadalajara, el Patronato del Centro Histórico y la dirección de Patrimonio Artístico.

En otro punto, la dependencia detalla que previo a la autorización se llevó a cabo un análisis de la finca y “tras comprobar el alto riesgo estructural y el pésimo estado de conservación en el que se encontraba –la casa-, y con  el fin de evitar que se perdiera por completo el inmueble, se determinó procedente la autorización para su intervención”.

LA INTERVENCIÓN Y LA CRÍTICA
Con la intención de redensificar la zona Centro, Trama Arquitectos trabaja desde hace unos días en la intervención de la Casa Gleason, una de las primeras fincas de la colonia Americana. 

“Buscamos compatibilidad entre una arquitectura ecléctica y una contemporánea, tapatía, y no veo porque no se ha comulgado –con el proyecto-. Nosotros somos lo suficientemente conscientes y comprometidos con la ciudad y con la sociedad, estamos dando una respuesta a esto porque no nos gusta el título que nos dieron de ‘depredadores del patrimonio’ porque no lo somos, porque nos gusta nuestra ciudad y éste no va a ser el único proyecto que haremos en estas condiciones, porque entendemos la importancia que tiene el repoblar la ciudad y mantener la memoria histórica”, explicó Jaime Castiello Chávez, de Trama Arquitectos.

Ignacio Orozco Soto explicó que se está restaurando y conservando, lo que la Secretaría de Cultura de Jalisco y el Patronato de Centro Histórico señalaron.

Los involucrados piden que los arquitectos y restauradores hagan sus observaciones dentro de los comités oficiales para evitar polémicas como la de la finca Gleason.

“Las autoridades con las cuales nosotros trabajamos actuaron impecablemente en este proyecto. No es un trabajo sobre las rodillas, duramos más de un año”, dijo Orozco Soto.

La propuesta de Trama Arquitectos  contempla la división de la Casa Gleason en dos áreas, en la primera, que da a la calle Miguel Blanco, se convertirá en un departamento  y la segunda, ubicada sobre la calle Argentina, será un espacio común para los residentes, que comunicará al estacionamiento de dos niveles, ubicados en las dos fincas contiguas, ya demolidas.

Los responsables de la obra apuntaron que no se realizó un sótano para los coches porque se ponía en riesgo la estructura de la casa. Además, “era importante despegar el edifico nuevo de la construcción antigua para sentir con ese espacio de aire un respeto a la finca”.

Castiello Chávez, señaló que se mantendrán muros, cimientos y arcos de la fachada y la primera crujía de Casa Gleason.  El resto de la finca con un Valor Artístico Relevante era “dos cuartos más, los cuales estaban caídos” y un patio.

Orozco Soto precisó que la propuesta contemporánea es un edificio de cuatro niveles que simula flotar sobre la finca. En total se contarán 17 departamentos de diferentes habitaciones.
De la intervención, Castiello Chávez expresó: “no es fachadismo, estamos dejando espacios habitables”.

Cuestionan
La intervención en la Casa Gleason es considerada por especialistas como Ignacio Gómez Arriola, perito del Centro INAH Jalisco, como una acción  a cuestionar. En las redes sociales, señaló: “no es posible autorizar una intervención de ese tipo en una casa inventariada como Inmueble de Valor Artístico Relevante (…) por lo que sólo son posibles acciones de conservación y restauración especializada”. Cuestionó: ¿En qué están pensando nuestras autoridades?, ¿ya se les olvidó su compromiso con la colectividad?, ¿ya midieron el impacto de esta torre incrustada en el centro de una finca de irrebatible valor patrimonial y en el contexto de un barrio que está en plena recuperación?  Y agregó: “es absolutamente indignante e incongruente que la Dirección general de Patrimonio Cultural, encabezada por Modesto Aceves, por una parte esté denunciando este tipo de acciones de demolición y edificación de torres verticales en el perímetro B del Centro Histórico y por otra parte esté autorizando esta intervención que es exactamente lo mismo”.

Por su parte, la arquitecta y especialista restauración, Mónica del Arenal, señaló que la acción inadmisible por la información existente sobre la autoría de la finca del ingeniero Enrique Choistry y cuestiona el permiso para demoler parte de la finca porque se dio “sin previa ponderación del valor patrimonial de la obra. La finca estaba en pie y requería restauración y conservación; no demolición y sustitución”. Añadió que la finca también conocida como Chalet Glisen (o Gleason), data de 1915.

En las redes sociales, Del Arenal señaló en varios escritos que “los edificios nuevos deben encajar, tanto en proporción como en diseño, en el tipo de arquitectura del lugar. Es necesario llevar a cabo estudios de impacto, tanto visuales como culturales. El fachadismo no es un modelo aceptable de intervención. Las intervenciones de arquitectura contemporánea en el paisaje urbano histórico requieren un enfoque cultural e histórico con una perspectiva a largo plazo”.

Publicó, además, que es necesaria la discusión de las partes involucradas como los políticos, urbanistas, arquitectos, conservacionistas, propietarios, inversores, y ciudadanos.

Posiciones
Desarrolladores

Redensificar la zona Centro.
Respetar la finca según lo permitido por la Secretaría de Cultura, es decir, conserva la fachada y la primera crujía.
El diálogo de una arquitectura ecléctica con una propuesta contemporánea.
Espacios habitables.
La ciudad es un ente vivo y va evolucionando.

Especialistas
No se debe autorizar una intervención de ese tipo en una casa inventariada como Inmueble de Valor Artístico Relevante.
El fachadismo no es un modelo aceptable de intervención.
La finca es de un autor reconocido y un ejemplo de la arquitectura de principios del siglo XX.  
La casa requería restauración y conservación, no demolición.
Las intervenciones de arquitectura contemporánea en el paisaje urbano histórico requieren un enfoque cultural e histórico.

El valor
La Casa Gleason tiene una influencia barroca y data de 1915. El autor es el italiano Enrique Choistry. Según, los especialistas en restauración, “atesora un espectacular pórtico de dos arcos de medio punto con relieves”. Además, es de las primeras fincas que se construyeron en la colonia Americana.
El autor es el italiano, nacionalizado estadounidense, quien estudió en la Academia de Bellas Artes. Y se estableció en Guadalajara en 1909, donde se construyó en la calle Hidalgo la Villa Florencia y otras fincas como la Casa de los Bell.

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