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Sábado, 21 de Julio 2018
Cultura | Sesenta años ordenando formas y espacios

Coufal, un sobreviviente de la arquitectura moderna

El arquitecto austriaco llegó a Guadalajara a principios de los cincuenta, donde encontró un clima y recursos materiales favorecedores a su obra

Por: EL INFORMADOR

Erich Coufal siempre ha sido un apasionado de los teatros, debido a que en su infancia se presentó en muchos escenarios.A. HINOJOSA  /

Erich Coufal siempre ha sido un apasionado de los teatros, debido a que en su infancia se presentó en muchos escenarios.A. HINOJOSA /

GUADALAJARA, JALISCO (22/AGO/2010).- Erich Coufal (Viena, 1926) es el único arquitecto que queda vivo de los siete europeos que llegaron a Guadalajara a principios de la década de los años cincuenta para fundar la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara. Se le pasó el tiempo en la capital jalisciense construyendo para el Gobierno del Estado y el sector privado, y nunca regresó a Austria porque, dice, allá no tenía nada que hacer. “Fui hijo único, mi padre y mi madre también lo fueron, entonces no tengo familia”.

En la habitación de su casa, en Guadalajara, el arquitecto austriaco recuerda que la primera visita que realizó a la capital jalisciense fue en 1937, cuando pertenecía a Los Niños Cantores de Viena y junto a ellos protagonizó un recital en el Teatro Degollado.

“Me encantó México, pero Guadalajara tenía algo especial: su clima. Recorrí todo el mundo como Niño Cantor, pero México me había cautivado enormemente”, señala el cónsul general honorario de Austria, sentado en su cama, mientras busca imágenes de la época en su archivo fotográfico
.
“Pasó el tiempo y estalló la Segunda Guerra Mundial y yo no quería estar ahí, odio el fascismo, soy un antifascista de hueso colorado, entonces me acordé de México y sabía que tenía que volver, tenía esa inquietud a flor de piel, por lo que cuando estudiaba arquitectura interrumpí las clases para viajar y no estar en Europa”, resalta el Austriaco.

En ese entonces, en 1950, Ignacio Díaz Morales emprendió un viaje al Viejo Continente en busca de los mejores profesionales para invitarlos a dar clases en lo que sería la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara. Coufal, con apenas 24 años y experiencia de dibujante, se enteró de la misión de Díaz Morales y fue a buscarlo al hotel donde se hospedaba.

“Ahí me presenté y le dije que estaba a sus órdenes. Lo demás es otra historia”, afirma el autor del Teatro Experimental de Jalisco que en diciembre cumple 50 años.

Conocedor de los teatros

Con la experiencia que adquirió Erich Coufal presentándose en los mejores escenarios alrededor del mundo con los Niños Cantores de Viena, siempre se apasionó por los teatros, por lo que en 1959, cuando el ex Gobernador de Jalisco, Juan Gil Preciado, le encargó que realizara un teatro junto al Parque Agua Azul.
“Me encargaron la obra del Teatro Experimental de Jalisco, porque antes hice un proyecto residencial muy grande e importante que le gustó a Díaz Morales, de 1952 a 1954, durante una época muy generosa, que describo así porque se desarrollaron algunos empresarios lo que permitió que hubiera recursos y se hiciera otro tipo de arquitectura”, señala.

De 1959 a 1960, Erich Coufal construyó el Teatro Experimental de Jalisco, trabajo al que invitó al pintor Gabriel Flores para plasmar un mural en el lobby, y a Oliver Seguin para la escultura La comedia y la tragedia que se encuentra en el ingreso del espacio escénico de la Calzada Independencia.

“Con el trabajo aquí en México comencé a conocer a artistas muy importantes, de quienes también conocía el valor de su obra, por lo que invité a Flores y a Seguin a colaborar conmigo. A Gabriel no le pedí nada, me entregó el boceto de lo que plasmó y quedé maravillado. En el otro caso fue diferente, porque necesitaba una pieza que recibiera a los visitantes, pero no quería una máscara triste y otra alegre, fue lo único que le pedí a Oliver. El resto él lo propuso y ahí está la escultura cuidando al Experimental”, expresa el arquitecto austriaco en su casa, construida por él mismo.


Un refugio para la artesanía jalisciense

La premisa de Erich Coufal para construir la Casa de la Artesanía Jalisciense era que tendría que ser la vitrina de la obra de los mejores artesanos del Estado, por lo que además debería ser como un cuartel.

“Era 1964 y en esa zona de la Calzada Independencia, comenzaba a generarse una especie de corredor cultural muy importante para Guadalajara. Recuerdo que era y sigue siendo un lugar maravilloso el Parque Agua Azul, por lo que me fui días enteros a estudiar su entorno. Mi obra además tenía que ser complementaria a toda la naturaleza del lugar, por lo que la fachada no podía sólo estar en la Avenida González Gallo, sino que se viera atractiva también por atrás, desde el interior del Parque, donde también construí un casino, pero después lo destruyeron”, rememora Coufal, a quien las fechas y nombres no se le escapan.

Para completar el proyecto invitó al creador cubano Roberto Montenegro a realizar un mural en azulejo que tituló La muerte de las artesanías; a Carlos Mérida, una escultura que se encuentra en la parte exterior; a José María Servín, un mural en el interior de una de las salas del espacio cultural, y Jorge Wilmot estuvo a cargo de las puertas en cerámica de la “fortaleza”.

Agrega que “para la gente son las obras más significativas por la relación que se pueden generar entre sus visitantes y el espacio, de ahí en más tengo obra residencial”, como la Torre Minerva, ubicada justo a un costado de la glorieta de la que toma su nombre.


Dolores de la arquitectura

“Por todas mis obras siento mucho cariño, por cada una es un sentimiento especial, pero hay un momento en que dejan de ser mías. Soy un poco desapegado, pero no significa que no las quiera”, explica el autor del Banco Industrial de Jalisco y de la Escuela de Contaduría de la Universidad de Guadalajara.

Al Teatro Experimental, junto al estacionamiento, le incorporaron hace años una rampa para personas con capacidades especiales, de la cual el autor del escenario reniega. “Está muy mal puesta ahí, por favor, no tienen idea de lo que hacen. Había otro lugar donde hubiera estado mejor, en el otro ingreso lateral, pero no ahí. Además, atrás de la escultura de La comedia y la tragedia pintaron el muro de color rojo, cuando el color original era blanco”.

Por otro lado, en el exterior de la Casa de la Artesanía Jalisciense “levantaron un muro que tampoco es mío y entonces si uno viene de la Calzada Independencia no se puede ver la casa, porque ves un gran muro espantoso. Esos son mis dolores actuales”.

EL INFORMADOR / Omar Castañeda

PARA SABER:
Erich Coufal llegó a Guadalajara en 1950, con apenas 24 años de edad y experiencia de dibujante. Fue invitado por Ignacio Díaz Morales, quien lo trajo para fundar la Escuela de Arquitectura de la UdeG, junto a Mathias Goeritz, Bruno Cadore, Horst Hartung, Silvio Alberti, Manuel Herrero, Carlo Kovacevich.
Es característico en su obra el aprovechamiento de recursos materiales y naturales, por lo que prefería, en la mayoría de los casos, respetar los colores naturales del material. Además, recuerda que  quedó “maravillado” con la cerámica de Jalisco, por lo que gusta incorporar elementos artesanalas a su obra.
Actualmente Erich Coufal se dedica a escribir sus memorias y a brindar asesorías a los “nuevos valores de la arquitectura”, como él los llama.


“Es una tristeza que mi obra esté modificada y me duele más que no se me consulte”.
Erich Coufal, arquitecto

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