Martes, 21 de Octubre 2025
Cultura | Iraq alguna vez tuvo floreciente música, artes y cine

Artistas de Iraq lamentan declive en vida cultural

Artistas, cineastas, músicos e intérpretes dicen que están siendo paralizados por el conservadurismo religioso

Por: REUTERS

El Museo Nacional de Iraq alberga reliquias de la civilización mesopotámica. ESPECIAL  /

El Museo Nacional de Iraq alberga reliquias de la civilización mesopotámica. ESPECIAL /

BAGDAD, IRAQ (24/MAR/2012).- Yasir Abdul-Hakim, un estudiante de escultura de la Academia de Bellas Artes de Iraq, quería aprender su profesión haciendo copias de una estatua griega desnuda. Un profesor le pidió que la cubriera con ropa.

Cubrió la primera, pero la segunda la copió desnuda, como estaba.

"Uno de los profesores me dijo: ¿Qué estás haciendo?, estás exponiendo tu vida al peligro", afirmó Abdul-Hakim con una amarga sonrisa.

"Me gustaría hacer modelos desnudos de la civilización griega. Pero no puedo realizarlos debido al clima religioso en el que estamos inmersos, que nadie puede negar", aseguró. "Si mi profesor en la Universidad lo acepta, la sociedad exterior no lo hará", explicó.

Aunque Iraq está más segura que en los días más oscuros de violencia sectaria, muchos de sus artistas, cineastas, músicos e intérpretes dicen que están siendo paralizados por el conservadurismo religioso, con el Gobierno concentrado en la reconstrucción y la seguridad y perdiendo el apoyo estatal del que alguna vez gozaron.

Bajo Saddam Hussein, el Gobierno encargó pinturas y esculturas y financió orquestas y teatros para glorificar a la nación y a su dictador.

Pero desde que Saddam fue derrocado en el 2003, Iraq ha sido dominado por partidos políticos islamistas de la anteriormente reprimida mayoría chií. Nuevos e influyentes clérigos consideran que disfrutar de pinturas, esculturas y música es un pecado, por lo que gran parte del respaldo oficial de antaño ha desaparecido.

La Academia de Bellas Artes aún existe y recibe financiamiento estatal, pero los estudiantes y profesores se quejan de que ya no es apropiada como centro educativo.

Abdul-Hakim dijo que espera adquirir habilidades en Irak que más tarde pueda llevar al exterior.

Su sueño es unirse a un pariente escultor que emigró hace décadas a Inglaterra. En Iraq, sostuvo, "las cosas estarán peor porque el intelectual no puede oponerse a otras corrientes".


Declive de una tradición


Iraq tiene una larga y orgullosa tradición en las artes. Las reliquias de la antigua Mesopotamia muestran que la escultura floreció en ese sector durante milenios y en el período islámico las ciudades iraquíes eran reconocidos centros de poesía y filosofía.

El arte iraquí también fue vibrante en el siglo XX, aunque décadas de guerra y sanciones económicas durante el mandato de Saddam hizo que muchos emigraran y la firme mano de la dictadura presionó a la libertad de expresión.

La situación para los artistas se deterioró aún más tras la caída de Saddam. Muchos de los intelectuales de Bagdad huyeron de la violencia generalizada causada por las luchas entre chiíes y suníes entre el 2006 y el 2007.

Ahora, en un país donde la capital aún tiene electricidad sólo por pocas horas al día, el financiamiento para las artes no es una prioridad. Las reuniones públicas son peligrosas. Hay pocas galerías de arte, los salones de conciertos están vacíos. Los cines y la mayoría de los teatros están vacíos.

Qasim al-Sabti, un prominente pintor cuya obra ha sido exhibida en Tokio y Nueva York, ha visto los cambios en el mundo del arte iraquí durante su propia carrera en los últimos 40 años.

En la década de 1960, cuando él era pobre y Bagdad era una capital intelectual emergente del mundo árabe, los estudiantes solían pagarle con un sándwich de falafel por sus dibujos.

En la década de 1970, el apoyo a las artes se convirtió en una señal de la nueva riqueza petrolera de Iraq.

Para cuando Sabti se graduó de la Academia de Bellas Artes en 1980, se ganaba muy bien la vida haciendo pinturas a pedido para el Gobierno de Saddam. Ese trabajo comenzó a secarse en la década de 1990, cuando la comunidad internacional impuso sanciones a Bagdad.

Desde la caída de Saddam, ha vendido 300 pinturas en Nueva York, pero sólo 20 en Iraq.

"¿Quién aprecia el arte?, ¿El clérigo que llama a combatir el arte y la cultura o el político que no entiende nada sobre cultura o arte?", dijo Sabti desde su galería de arte, "Diálogo", cerca de la Academia de Bellas Artes.

"Si cambiara la galería en una mezquita, obtendría apoyo financiero. Pero mientras siga siendo una galería que exhibe arte, no obtendrá apoyo alguno", añadió.

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