Cultura | Festival Cultural de Mayo Abel Galván revisitará ''El jardín de la memoria'' El artista plástico presentará una selección de 300 obras en el Exconvento del Carmen, donde celebrará 20 años como creador Por: EL INFORMADOR 5 de abril de 2010 - 01:48 hs GUADALAJARA, JALISCO.- En plena cuenta regresiva y con mucho trabajo, el artista plástico tapatío Abel Galván (1967) se encuentra afinando detalles de El jardín de la memoria, una exposición con la celebrará y presentará una revisión de sus 20 años de trayectoria como creador. La muestra que reunirá cerca de 300 obras del artista se exhibirá en el Exconvento del Carmen a partir del día 15 del próximo mes, como parte de las actividades de la decimotercera edición del Festival Cultural de Mayo (FCM). Durante una visita a su taller, Abel Galván se dedicaba a revisar el estado de su obra que ha ido acumulando para la magna exposición, luego de rastrear a los coleccionistas para que prestaran las piezas, que en su mayoría se trata de cuadros de mediano formato. Les quita el polvo, los limpia, los cuelga en los muros o los pasa al área del trabajo rudo, donde su ayudante “El Pilas” les da “una manita de gato”. En otro cuarto de la casona ubicada en pleno Centro de Guadalajara, el artista plástico prepara el material con el que trabajará una pieza, previo a las fotografías que realizará Rafael del Río, con quien desde hace siete años ha estado interviniendo las imágenes del fotoperiodista. En El jardín de la memoria, el creador tapatío presentará una selección de lo más valioso y representativo de su trabajo, en el que se incluyen dibujos, pinturas, objetos y fotografía intervenida, esta última en un apartado llamado “Colaboraciones”, con trabajos que ha realizado en específico con Rafael del Río. Además, tendrá como invitado especial al pintor y escultor chileno Sebastián Picker, quien mostrará una pequeña selección de su obra creada para la ocasión. Para esta muestra, Abel Galván menciona que tuvo total libertad y confianza por parte de Francisco Barreda, director de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco, para realizar la curaduría, además que se le cedió en su totalidad la parte alta del Exconvento del Carmen. “Soy juez y parte, pero era importante para mí elegir yo mismo las piezas que quería mostrar en esta exposición”, explica Abel Galván. Han pasado 20 años desde que se inició en la plástica, primero con el dibujo y de manera autodidacta, luego de que se matriculó en la escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y posteriormente en los talleres del Instituto Cultural Cabañas, pero que al poco tiempo abandonó por encontrar un nivel académico mediocre. Asegura que su enseñanza en la disciplina artística la adquirió a través de los libros de arte, los cuales colecciona, sobre todo de creadores internacionales. Disciplina En algunos momentos de su trayectoria, a Abel Galván, oriundo del barrio de El Retiro, en Guadalajara, se le ha señalado su falta de constancia y presencia en la escena local de la plástica. Sin duda, se le reconoce que es uno de los creadores de su generación más respetados, pero le atañen su inconstancia. “No es eso, todo el tiempo estoy trabajando, produzco mucha obra en mi taller, al año realizo 200 cuadros y al final hago una exposición para presentar mi más reciente trabajo. Lo que pasa es que muchas veces no se dan cuenta de que sigo trabajando y cuando lo hago estoy enfocado el 100% a pintar”, aclara el creador tapatío. Sobre la época que vive actualmente y previo a celebrarse a sí mismo, el artista duda en saber si es éste su mejor momento de su vida, pero “estoy muy feliz, la verdad muy contento en esta etapa, por fortuna uno madura. No ha sido fácil, pero es mi trabajo, mis amigos, mi familia lo que me tiene así: cansado, pero feliz”. Sobre El jardín de la memoria, Galván asegura que “es muy interesante este viaje de instrospección, escarbar en el pasado, ver imágenes, fotografías y a uno mismo”. En blanco Para El jardín de la memoria, Abel Galván incluirá obras de una serie llamada White, en la que como su nombre indica, todas las piezas estarán pintadas totalmente de blanco: bicicletas, cepillos, rodillos, escaleras, muebles, sillas, sillones. “Decidí trabajar con el blanco, porque considero que es el inicio de todo, claro, desde mi punto de vista. Creo que simboliza la pureza, la luz, lo primero, el alfa, y ya cuando pinto de blanco todas estas piezas, adquieren un sentido como de molde, es decir, el origen de algo”, señala. Temas Artes Plásticas Exposiciones Pintura Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones