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Domingo, 19 de Agosto 2018
Las unidades tipo van son irregulares, pero entran donde los camiones no. Por eso los vecinos exigen su paso. EL INFORMADOR/G. Gallo
Jalisco

Crece demanda de transporte irregular en la zona de Las Mesas

Hay cinco colonias más que piden la extensión del servicio, que no cuenta con el visto bueno de la Semov; la asociación que cubre la necesidad busca a las autoridades para comprar más unidades y entrar a nuevas zonas

El Informador

Debido a la necesidad de transporte público, vecinos y presidentes de cinco colonias de la zona de Las Mesas Coloradas, en el municipio de Zapopan, han hecho crecer el servicio irregular que se ofrece en camionetas tipo van en puntos como El Refugio, Coronilla, Agua Fría, Nuevo Vergel, Tabachines, Vista Hermosa y La Higuera.

“Lo que nosotros queremos es salir del hoyo, la verdad. Salimos y (las “rutas”) nos llevan al tren. De ahí nos podemos dispersar al lado que vayamos”, comentó Tita Guardado, vecina de La Higuera, quien pertenece a uno de los derroteros de las llamadas Urvans. “Es un medio de transporte que necesitamos”, dijo.

La Asociación cuenta ya con tres derroteros en el municipio: El Refugio-Agua Fría, La Higuera-Periférico Norte y Coronilla-Periférico Norte.

La Colonia El Refugio, donde está la base de operaciones de la Asociación de Urvan’s Alimentadoras de Transporte Masivo, vio nacer la primera ruta irregular de la zona de las Mesas en 2015 con una flotilla de tres unidades, las cuales transportaban a 500 usuarios por día hasta Tabachines.

El año pasado, la asociación de Urvans ya contaba con dos mil 500 usuarios diarios y seis unidades para ese derrotero, además de ampliar el servicio a una ruta adicional desde la Colonia La Higuera a Periférico Norte. Para ello destinaron tres unidades más.

Actualmente, las Urvans sirven a más de cuatro mil usuarios con una tercera ruta que va desde La Coronilla al Tren ligero. Los derroteros, que tienen una duración estimada de 12 minutos con una capacidad por unidad de 15 pasajeros, son vistos por los usuarios como un recurso para acercarse a rutas de transporte público como 636 A, 30, 142, 641, 50 y 231, las cuales los dirigen a su trabajo y centros educativos, como la secundaria 140, 85, 17, preparatoria 8 y 10 y el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA).

Cinco colonias más piden la extensión del servicio irregular. Por su parte, la asociación argumenta que espera regular su situación legal con la Secretaría de Movilidad (Semov) para adquirir más unidades y llevarlas a otras zonas.

El problema de movilidad en el interior de esas colonias se presenta desde hace aproximadamente una década. Los vecinos relacionan esto con la falta de servicios públicos como empedrado y alumbrado.

“Necesitamos el arreglo de las calles, es muy importante”, comentó Francisco Landeros, representante de los colonos de La Higuera, quien señala que ante la ausencia de transporte en puntos críticos de la zona y la falta de luminarias, en 35% de la zona proliferan actos de inseguridad como asaltos y violaciones.

APOYAN SU OPERACIÓN
“Damos seguridad a los usuarios”

En pocos meses, las “camionetitas”, como los usuarios conocen a ese transporte, generaron movimientos entre colonos inconformes con el tema de movilidad, que ante la desatención de autoridades con las rutas oficiales, aprueban y urgen la extensión y regulación de esa modalidad de transporte.

“Les estamos brindando una seguridad al caminar tramos muy solos, muy deshabitados, que son de alto riesgo para las personas. Han sufrido asaltos, violaciones, agresiones, lesiones; han sido objeto de un montón de cosas por la zona donde no hay vigilancia, donde no hay transporte”.

María Montserrat Martínez Angón, de la Colonia El Refugio, se ha pronunciado a favor del transporte irregular de Urvans en dos movilizaciones realizadas este año para llamar la atención de las autoridades. Ella señala que antes de la existencia del servicio irregular tenían que caminar “alrededor de una hora” para poder llevar a sus hijos a la escuela.

“Quisiera que ellos (las autoridades) vinieran a ver la zona, en qué condiciones estamos, para que vean la necesidad de ese transporte público”, puntualiza.

El presidente de la Asociación de Urvans Alimentadoras de Transporte Masivo, Juan Esteban Velasco, afirma que desde la implementación del servicio la incidencia delictiva ha disminuido.

“Les estamos brindando una seguridad al caminar tramos muy solos, muy deshabitados, que son de alto riesgo para las personas. Han sufrido asaltos, violaciones, agresiones, lesiones; han sido objeto de un montón de cosas por la zona donde no hay vigilancia, donde no hay transporte”.

Tras la creación del primer “derrotero”, la asociación se constituyó ante el Registro Público de Comercio el 26 de febrero de 2016 como Asociación de Urvan’s Alimentadoras de Transporte Masivo. El primer antecedente directo de la empresa es la prestación de servicio a través de mototaxis para fraccionamientos del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, que comenzó en 2010, bajo una sociedad cooperativa denominada Transportes y Enlaces de Occidente.

De manera posterior, en 2013, los mototaxis fueron reemplazados por vehículos tipo Urvan bajo la figura jurídica de “cuencas”, como parte de una Asociación Civil denominada Conductores de Movilidad Urbana, que presta servicio en Guadalajara, Tonalá, Tlaquepaque y Zapopan. Sin embargo, fue en 2016 cuando el grupo actual que opera en la zona de las Mesas se constituyó de forma independiente y acercó la modalidad de servicio irregular.

CRÓNICA
A escapar de las piedras “pincha ruedas” de la Colonia Agua Fría

Durante años, la arena, cal y cemento fueron su herramienta de trabajo. Lo eran esos materiales, la armonía de la música y el ruido producido por cinceles y martillos.

Hoy, el sonido que ambienta su día a día es el de cientos de automóviles que circulan a su alrededor, mientras ofrece el contenido de una caja de dulces que lleva sobre sus piernas en el cruce de la Avenida Enrique Díaz de León y la calle Reforma.

Desde los 29 años, su aliado incondicional en cada batalla es su silla de ruedas, que a pesar de trabajar con él a diario mantiene sus llantas en buen estado para darle la movilidad que perdió al ser arrollado el 9 de mayo de 2002 por una camioneta repartidora.

Cada día, en punto de las ocho de la mañana, José Luis sale de su casa, ubicada en la Colonia Agua Fría, de Zapopan, en espera de una camioneta tipo Urvan que, a pesar de su operación irregular, le permite aminorar el esfuerzo de salir de su barrio.

Antes de que las camionetas aparecieran, evadía las piedras “pincha ruedas” de su colonia, piedras que también lastimaban su espalda baja a cada salto que daba. Porque en esas calles, las unidades reguladas de transporte público no entran.

Apenas 10 minutos después de las ocho de la mañana, José Luis ya está arriba de la camioneta que lo lleva a la terminal de la ruta 30-A, donde “la suerte”, como él llama a los camiones con rampa, le permitirá llegar en una hora o dos a su trabajo.

A bordo del vehículo debe mantenerse en “estado de alerta” ante la saturación de pasajeros que amenaza con lastimarlo. Y al llegar, inicia su jornada que a diario acompaña con palanquetas de amaranto, cacahuates japoneses, mazapanes, paletas de la rosa, chicles y cigarros.

Sus ventas diarias le generan un ingreso de al menos dos mil pesos, adicionales a su pensión mensual de mil 300. Y pese a las casi ocho horas que permanece en el lugar, sus ventas no se acercan al ingreso de su antigua labor como albañil, que le permitía llevar al menos ocho mil pesos a su hogar.

Así, con tres mil pesos, José Luis se alimenta, transporta, compra medicinas y le da mantenimiento a su silla, porque cada dos o tres meses le da rehabilitación a sus llantas.

Su jornada concluye alrededor de las seis de la tarde. Después hace el mismo recorrido hacia su casa, a la que llega alrededor de las ocho. En un cuarto de cinco metros cuadrados, con un pequeño baño y cocineta, calcula sus ingresos para distribuirlos entre los gastos que tiene encima, como sus adeudos por siete mil pesos en agua y luz.

CLAVES
Hasta boletaje y sueldos fijos para sus empleados

Horarios. En marzo de este año, este medio publicó que el servicio que prestan las rutas irregulares en el Norte de Guadalajara tiene tal nivel de logística que incluso cuenta con boletaje y horarios establecidos.

Respaldo. El servicio cuesta siete pesos y ha crecido tanto en popularidad que los ciudadanos de la zona se han manifestado cuando la Semov realiza operativos para detener las unidades, cuya terminal se encuentra en la Colonia Agua Fría.

Rutas. Su primer viaje parte a las seis de la mañana y el último es a las 22:19 horas. Los tiempos de espera entre un viaje y otro no superan los 11 minutos.  

Prestaciones. Los trabajadores reciben un sueldo de 250 por turno laborado. Para marzo contaban con 16 unidades y prestaban el servicio a cerca de dos mil 500 personas de la zona.

Operativos. El director de Transporte Público de la Semov, Gustavo Flores, argumentó en su momento que al no estar regularizadas las cuencas de servicio, las rutas pirata eran detenidas, aunque reconoció que su estado de fuerza para detectarlas era insuficiente para estar en todos los puntos todos los días.

EL DATO
También hay escolar

Aunque no cuentan con servicio, las unidades tipo van habilitaron un servicio de traslado exclusivo para estudiantes. Según se informó, el primer viaje que parte de lunes a viernes a las seis de la mañana es exclusivo para alumnos de las secundarias de la zona. Los vecinos están de acuerdo con la medida y los trabajadores defienden que, además de tener la confianza de los padres de familia, han evitado asaltos y casos más graves, como abuso sexual.