Corea del Sur dio un nuevo paso para consolidarse como potencia espacial al poner en órbita 15 satélites mediante el cohete Nuri, un vehículo desarrollado completamente dentro del país asiático. El lanzamiento representa el quinto vuelo del cohete desde que comenzó a operar en 2021 y el cuarto que consigue completar con éxito.El despegue ocurrió este miércoles desde el Centro Espacial Naro, ubicado en Goheung, al suroeste de Seúl. El Nuri partió alrededor de las 12:25 horas, tiempo local, con una carga compuesta por satélites destinados a diferentes objetivos.Entre los dispositivos enviados al espacio se encuentran cinco satélites que formarán parte de NEONSAT, la primera constelación nacional de observación de Corea del Sur. Una vez que esté completamente desplegada, esta red permitirá obtener imágenes de la península coreana más de tres veces al día.La constelación NEONSAT estará integrada por 10 microsatélites, cinco de los cuales fueron enviados en este lanzamiento. El objetivo es construir una red capaz de proporcionar observaciones frecuentes de la península coreana.La ventaja de utilizar varios satélites en lugar de depender de una sola plataforma es que pueden distribuirse en diferentes posiciones orbitales y aumentar las oportunidades de observación sobre una determinada región.Corea del Sur planea completar la constelación durante el próximo año. Para ello, el sexto lanzamiento del Nuri será utilizado para poner en órbita los satélites restantes, con lo que el país contará con su primera red nacional de este tipo.Además de los cinco integrantes de NEONSAT, el Nuri transportó 10 microsatélites CubeSat, pequeños dispositivos utilizados habitualmente para investigación, demostración tecnológica y otros proyectos espaciales.Uno de los aspectos más importantes del lanzamiento es que el Nuri representa una capacidad tecnológica desarrollada prácticamente de principio a fin dentro de Corea del Sur.Desde 2010, el país ha destinado miles de millones de dólares al desarrollo del vehículo. Su diseño, fabricación, equipamiento y pruebas se realizaron en territorio surcoreano, lo que permitió al país reducir su dependencia de otros actores para acceder al espacio.El Nuri no es un cohete reutilizable. Después de completar su misión y permanecer en órbita el tiempo correspondiente, el vehículo seguirá su trayectoria hasta regresar a la atmósfera terrestre, donde terminará desintegrándose.La posibilidad de fabricar un lanzador propio es especialmente relevante porque permite a Corea del Sur controlar una parte mayor de su infraestructura espacial. Se trata de disponer también de la tecnología necesaria para llevar a los satélites hasta la órbita requerida.El nuevo despegue supone el quinto vuelo del Nuri desde su entrada en servicio. De ellos, cuatro han terminado con éxito, lo que muestra una evolución en la capacidad del país para realizar misiones orbitales.Cada lanzamiento también funciona como una prueba para mejorar los procesos de fabricación, integración, preparación y operación del vehículo. Con el paso de las misiones, Corea del Sur busca convertir al Nuri en una plataforma cada vez más confiable para transportar cargas al espacio.El proyecto comenzó a desarrollarse hace más de una década y forma parte de una estrategia más amplia de Corea del Sur para fortalecer su industria espacial y ampliar su participación en un sector que cada vez tiene mayor importancia tecnológica y económica.El despliegue de NEONSAT también muestra cómo la industria espacial está cambiando. Las grandes misiones ya no dependen exclusivamente de satélites enormes y costosos: las constelaciones formadas por microsatélites permiten distribuir las funciones entre múltiples plataformas y realizar observaciones más frecuentes.Para Corea del Sur, contar con una constelación propia significa disponer de una herramienta adicional para observar su territorio y desarrollar aplicaciones relacionadas con la información obtenida desde el espacio.TG