Afuera del mercado Corona, entre puestos de ropa, accesorios y artículos de temporada, una pequeña exhibición de jerseys de la Selección Mexicana llama la atención de los transeúntes. Lucen idénticas a las oficiales: los colores, los escudos y los patrocinadores están ahí. La diferencia aparece en el precio.— Tenemos grande y chica. ¿Cuál busca?—, pregunta una vendedora, mientras acomoda la mercancía.El costo es de 230 pesos, cuando una playera original puede superar los mil 900. Para muchos compradores, la decisión es sencilla.A menos de dos semanas del inicio del Mundial de Futbol, que arrancará el 11 de junio, la venta de mercancía pirata del torneo, alimentada por la fiebre futbolera, se disparó en distintos puntos de Guadalajara.Uno de los principales escaparates es el mercado Libertad, mejor conocido como “San Juan de Dios”. En los pasillos dedicados a la ropa y los artículos deportivos, abundan las réplicas de las Selecciones de la justa.Las más buscadas son las playeras de México, aunque también se ofrecen modelos de Argentina con el número 10 de Lionel Messi, además de jerseys de Francia, Brasil y Alemania. Los precios rondan los 450 pesos y suelen negociarse.— Se la dejo en 300—, ofrece uno de los comerciantes, mientras extiende la prenda para que el posible comprador revise la calidad de la tela.Esa lógica aplica para otros equipos. Las camisetas de las Chivas o del recién coronado Cruz Azul se ofertan en 350 pesos y, con algo de habilidad para regatear, más baratas.La oferta se extiende a los más pequeños. Conjuntos infantiles que incluyen playera y short se anuncian entre 350 y 450 pesos. Algunos vendedores incluso ofrecen personalizar las prendas con nombre y número por cantidades que van de los 50 a los 80 pesos.Mientras los compradores recorren los pasillos en busca de mejores precios, crecen las alertas por la piratería. Félix Aguirre Gil, gerente del Host City de Ciudad de México para el Mundial 2026, expresó su preocupación por la venta ilegal de productos y servicios vinculados al torneo. Por ello, envió una carta a la Profeco para advertir sobre los riesgos para la propiedad intelectual y para las empresas que invierten millones de dólares como patrocinadores oficiales.Pese a los esfuerzos del Gobierno, el problema persiste. La administración de Claudia Sheinbaum lanzó la “Operación Limpieza”, con 21 operativos en el país que han permitido asegurar mercancía falsificada valuada en más de 15.3 millones de pesos, gran parte proveniente de Asia.Dos de esos operativos tuvieron lugar en “San Juan de Dios”. Pero la mercancía continúa exhibiéndose abiertamente en numerosos locales.Para Antonio Sánchez, académico de la Universidad de Guadalajara, la persistencia de la piratería refleja fallas estructurales en su combate. Advierte que, en algunos casos, grupos delictivos participan en el ingreso y distribución masiva de mercancía ilegal.Las cifras muestran la magnitud del problema. Según Santiago Nieto, titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, la piratería genera pérdidas equivalentes al 8% del Producto Interno Bruto, afectando a empresas y a la recaudación fiscal por miles de millones de pesos en impuestos no percibidos.De acuerdo con el “Estudio sobre mercados notorios de piratería en México”, elaborado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Jalisco ocupa el segundo lugar nacional con más puntos de venta identificados de mercancía apócrifa, con 13 sitios detectados.Entre ellos figuran el tianguis de la 70, Medrano, El Baratillo, el mercado de Atemajac, la Plaza de la Tecnología, la Central de Abastos, la zona del Santuario y el mercado San Juan de Dios, donde la venta de productos falsificados se realiza abiertamente.En este último, considerado uno de los centros comerciales más grandes de Latinoamérica, jerseys de Chivas, Cruz Azul, Real Madrid, Barcelona y selecciones mundialistas cuelgan en decenas de locales. Los precios van de 300 a 450 pesos y el regateo forma parte de la dinámica comercial.“Si te la llevas ahorita te la dejo en 300”, ofrece un vendedor. También abundan los conjuntos infantiles y los servicios de personalización para agregar nombre y número a las camisetas por entre 50 y 80 pesos.Para combatir este mercado, el Gobierno federal encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum implementó la estrategia “Operación limpieza”. La Secretaría de Economía y el IMPI han realizado 21 operativos en distintos Estados, con un aseguramiento de mercancía valuada en más de 15 millones de pesos.Dos de esos operativos se llevaron a cabo en San Juan de Dios. Sin embargo, comerciantes y especialistas coinciden en que los decomisos no han logrado erradicar el problema.Antonio Sánchez, académico de la Universidad de Guadalajara, considera que la piratería sigue creciendo debido a fallas estructurales en las aduanas y posibles redes de corrupción. “Son millones de productos que ingresan ilegalmente al país y continúan circulando sin control”, señala.José Andrés Colomo Guajardo, académico de la Universidad Panamericana, agrega que la impunidad es otro factor clave. A su juicio, los operativos suelen ser temporales y mediáticos, pero insuficientes para desmantelar las redes de distribución.El titular del IMPI, Santiago Nieto, ha estimado que las pérdidas derivadas de la piratería equivalen al 8% del Producto Interno Bruto nacional. El impacto alcanza tanto a empresas y marcas como a las finanzas públicas, que dejan de recaudar millones de pesos en impuestos.Mientras tanto, en los mercados y tianguis de Jalisco, la piratería sigue encontrando clientes dispuestos a cambiar legalidad por precio.Fuente: IMPI Importaciones ilegales desde AsiaGran parte de la mercancía pirata proviene de países asiáticos, especialmente de China, donde se fabrican réplicas de ropa, electrónicos, juguetes y accesorios a bajo costo. Producción nacional clandestinaEn México también existen talleres y fábricas ilegales que elaboran copias de ropa, calzado, discos, cosméticos y otros productos. Contrabando Muchos artículos ingresan al país mediante redes de contrabando que evaden impuestos y controles aduanales. Mercados internacionales digitalesPlataformas de comercio electrónico y redes sociales facilitan la compra y distribución de productos falsificados desde el extranjero. Crimen organizadoAutoridades han detectado participación de grupos criminales en almacenamiento, distribución y venta de mercancía pirata. Puertos y aduanasParte de los productos ingresa por puertos marítimos y cruces fronterizos mediante documentación falsa o cargamentos mezclados con mercancía legal.Fuente: Fiscalías federal y estatales, así como IMPI.ACTUAL ADMINSITRACIÓNDesde el inicio del actual sexenio, el Gobierno federal puso en marcha la estrategia “Operación Limpieza” para combatir la venta de productos pirata. Sin embargo, organismos internacionales consideran que los resultados siguen siendo insuficientes.Por su parte, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) reconoció en su Informe Especial 301 de 2026 algunos avances en materia de propiedad intelectual, pero advirtió que la piratería continúa operando de manera abierta en distintos puntos del país.Menciona mercados como El Santuario y San Juan de Dios, en Guadalajara, así como Tepito, en la Ciudad de México, y sostiene que estos espacios continúan prosperando; alertó sobre la presencia de mercancía pirata relacionada con el Mundial de Futbol de 2026. Recomendó fortalecer la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.TELÓN DE FONDOA unos días del inicio de la Copa Mundial 2026, autoridades y organizadores encendieron las alertas por el crecimiento de la piratería vinculada al torneo, tanto en mercancía física como en transmisiones ilegales por internet.Félix Aguirre Gil, gerente del Host City de Ciudad de México, advirtió sobre la expansión del comercio ilegal alrededor del evento. En un comunicado, los organizadores señalaron que la venta de productos no autorizados representa una amenaza para la propiedad intelectual de FIFA y para las marcas patrocinadoras.La preocupación ya es visible en calles, mercados y tianguis, donde circulan camisetas, balones, gorras y souvenirs con diseños alusivos al Mundial vendidos como si fueran originales. Mientras una camiseta oficial puede superar los dos mil pesos, las réplicas se ofrecen desde 250 pesos.Sin embargo, las alertas también alcanzan al entorno digital. Host City México advirtió sobre plataformas que transmiten eventos deportivos sin derechos oficiales y utilizan dominios apócrifos para captar usuarios. Además de infringir derechos de transmisión, estos servicios representan riesgos para quienes los contratan, pues suelen solicitar datos bancarios y personales sin garantías de protección, lo que ha derivado en casos de fraude, robo de identidad e incumplimiento de servicio.LA VOZ DEL EXPERTOJalisco se mantiene entre los Estados con más puntos de venta de productos pirata en el país. Para especialistas en seguridad y derecho, la principal razón de que este mercado ilegal continúe creciendo es la impunidad.Aunque autoridades federales y estatales realizan operativos en mercados, tianguis y zonas comerciales, académicos consideran que estas acciones no han logrado atacar el problema de fondo. Antonio Sánchez, académico de la Universidad de Guadalajara, señaló que la magnitud del fenómeno sugiere posibles actos de complicidad o fallas graves en las cadenas de importación y distribución.“Es imposible pensar que millones de productos entren al país sin que alguien lo permita o sin que existan fallas graves en los controles”.Además, aseguró que el crimen organizado ha encontrado en la piratería una actividad rentable y de menor riesgo en comparación con otros delitos.Sin embargo, también responsabilizó a un sector de la población que continúa consumiendo este tipo de mercancías debido a sus bajos precios.“La demanda sigue existiendo porque muchas personas priorizan el costo sobre la legalidad. Mientras haya consumidores, el mercado seguirá funcionando”, explicó.Por ello, consideró que las autoridades deben fortalecer campañas de prevención y concientización sobre las consecuencias económicas y legales de adquirir productos falsificados.“Tienen que hacer su trabajo: educar, prevenir y sancionar. Pero actualmente las acciones se están quedando cortas”, afirmó.El académico añadió que la piratería también alimenta la informalidad económica, lo que provoca afectaciones directas a empresas legalmente establecidas y pérdidas millonarias para el erario.