Las señales de que este año podría presentarse el fenómeno meteorológico “El Niño” se han incrementado en las últimas semanas y, según algunos modelos elaborados por especialistas, incluso existen condiciones que apuntan a que podría volverse históricamente fuerte durante el otoño o el invierno. Esto podría derivar en lo que se conoce como un “Súper El Niño”.El fenómeno “El Niño” suele elevar las temperaturas globales y provocar más tormentas tropicales en algunas regiones, así como condiciones más secas en otras. Esto ocurre debido al calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el océano Pacífico central y oriental, lo que altera la presión atmosférica y los patrones de viento.El problema es que este fenómeno podría provocar sequías severas en algunas regiones y lluvias torrenciales o inundaciones en otras a nivel global.En el caso de México, el fenómeno “Súper El Niño” tendría implicaciones considerables en el clima y, por ende, en el sector agrícola y agropecuario, así como en las presas y lagos del país, dio a conocer Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la Universidad Nacional Autónoma de México.Las regiones del país consideradas como más vulnerables ante este fenómeno son las ubicadas en la costa del Pacífico, donde se espera una mayor presencia de huracanes, los cuales podrían alcanzar mayor intensidad, por lo que existe la posibilidad de una intensificación rápida de estos eventos. Ante ello, advirtió que será necesario estar preparados.El académico señaló que los episodios más intensos de “El Niño” están asociados con sequías, lo que puede tener implicaciones importantes en diversas actividades productivas, como la agricultura.Puso como ejemplo un estudio realizado en 2025 por académicos e integrantes del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas de Morelia, en el que se evaluó el costo económico de las sequías.El resultado fue considerable, ya que estiman que las pérdidas económicas derivadas de la sequía ascienden a alrededor de 27 mil millones de dólares.Otro problema es que, de registrarse mayores periodos de sequía, las presas y lagos del país verían afectados sus niveles. En consecuencia, habría afectaciones en los servicios de abastecimiento de agua de las ciudades, así como en la agroindustria.Como ejemplo, recordó que entre 2023 y 2024 las altas temperaturas y la falta de lluvias provocaron una disminución en las precipitaciones, afectando a diversos cuerpos de agua del país.Por ejemplo, en Jalisco, la presa Calderón llegó casi a niveles de azolve, es decir, cerca del 20 % de su capacidad, mientras que el lago de Chapala, principal fuente de abastecimiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara, se mantuvo hasta en el 36 % de su capacidad.Mientras tanto, en el norte del país, la sequía agravó la situación relacionada con la entrega de agua a Estados Unidos, como parte del Tratado de Aguas de 1944, en el cual se establece que México debe cumplir con la entrega de una cuota quinquenal de agua al país vecino mediante el Río Bravo. Sin embargo, la sequía provocó incumplimientos, obligando a México a reponer el volumen mediante otras fuentes hídricas para cumplir con el acuerdo.Por otro lado, el especialista señaló que el ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), relacionado con el fenómeno “El Niño”, ha cambiado como resultado del calentamiento global, por lo que los patrones históricos utilizados para anticipar sus efectos podrían ya no ser completamente confiables.Como ejemplo, científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) señalaron en su último boletín mensual que existe alrededor de un 82 % de probabilidades de que “El Niño” se desarrolle entre mayo y julio y que pueda prolongarse hasta el próximo año.Sin embargo, dichos científicos advirtieron que, aunque las probabilidades de que se registre el fenómeno “El Niño” han aumentado desde el mes pasado, todavía existe una incertidumbre considerable respecto a la intensidad máxima que podría alcanzar.Por esa razón, así como “El Niño” puede provocar sequías en algunas regiones del país, también existe ahora una mayor probabilidad de que en la región centro-norte de México se registren precipitaciones extremas de gran intensidad, superando lo previsto con base en registros históricos.SV