Martes, 27 de Febrero 2024
México | Miguel Hidalgo

¿Qué fue lo que en realidad gritó el cura Miguel Hidalgo?

Las versiones sobre el Grito de Dolores son muchas y varios historiadores afirman conocer la proclama de Miguel Hidalgo, pero la real es muy diferente a lo que se pensaba

Por: Óscar Ernesto Álvarez Gutiérrez

El cura Hidalgo participó en conjuras, reuniones secretas, disfrazadas de tertulias literarias. EL INFORMADOR / O. Álvarez

El cura Hidalgo participó en conjuras, reuniones secretas, disfrazadas de tertulias literarias. EL INFORMADOR / O. Álvarez

Hoy es 16 de Septiembre, el día de la Independencia Nacional en México. Una fecha que marca el inicio de una guerra con la que nuestro país alcanzaría su categoría como nación soberana y que tendría en el cura Miguel Hidalgo y Costilla la figura del "Padre de la Patria", un personaje importante para la historia, pero igualmente enigmático. ¿Qué fue lo que gritó en realidad el prócer en el pueblo de Dolores, Guanajuato?

Las versiones sobre el Grito de Dolores son muchas y varios historiadores afirman conocer la proclama de Miguel Hidalgo, desde la plaza principal de Dolores, el pueblo donde comenzó la Guerra de Independencia de México, aquel 16 de Septiembre de 1810. 

De acuerdo a la versión oficial, sostenida por el propio Gobierno de México, "el cura Hidalgo adoptó ideales independentistas que desde 1808 se extendieron por el territorio novohispano, participó en conjuras, reuniones secretas, disfrazadas de tertulias literarias, llevadas a cabo en la casa del Corregidor de Querétaro, Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz de Domínguez, reunió a personas notables, destacaban abogados, comerciantes y militares".

"Los miembros de esta conjura habían acordado levantarse en armas en diciembre de 1810; pero fueron denunciados ante las autoridades virreinales, por lo que algunos fueron hechos prisioneros, y gracias al aviso enviado por la Corregidora a Allende fue que se adelantó la fecha del inicio del movimiento de Independencia".

"Con este emblemático llamado a las armas, la madrugada del 16 de septiembre, el Padre de la Patria tocó la campana de la iglesia para convocar al pueblo y al reunirse la multitud en el atrio de la parroquia, pronunció la histórica arenga y al grito de ¡Viva la América! y ¡Muera el mal gobierno!, con lo cual inició el movimiento por la Independencia de México".

¿Qué gritó en realidad Miguel Hidalgo?

"Miguel Hidalgo se paró enfrente de la parroquia, con la gente reunida en el atrio, y les dijo: 'Señores, somos perdidos; los franceses ya conquistaron España y vienen a conquistarnos a nosotros. Se acabó la opresión, se acabaron los tributos, se acabaron las gabelas y voy a pagarle medio peso a los que me acompañen a pie y un peso al día a los que me acompañen a caballo'".

Este fue el grito de Hidalgo, explicó el investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, Alfredo Ávila Rueda

"Cuando llega al santuario de Atotonilco toma el estandarte de Guadalupe y ahí es cuando dice: ¡viva la virgen de Guadalupe! Cuando llega a San Miguel agregó: ¡viva San Miguel Arcángel! De lo que podemos estar seguros es que no hubo ¡viva México! Porque se encontraban en Guanajuato y no se veía a todo el país como México", afirmó el investigador.

El Grito de Independencia actual es una modificación que, con el paso de los años, se ha ido adecuando hasta como lo conocemos hoy en día. Muy lejano a lo que originalmente mencionó el cura Hidalgo.

¿Cómo era Miguel Hidalgo?

Según Enrique Ortiz, el escritor divulgador de la historia mexicana, hay muchas descripciones sobre Miguel Hidalgo, pero vale la pena reconocer la que hizo Lucas Alamán, quien sí le conoció

"Era de mediana estatura, cargado de espaldas, de color moreno y ojos verdes vivos, la cabeza algo caída sobre el pecho, bastante cano y calvo, como que pasaba ya de sesenta años (tenía 58 al ser fusilado en 1811), pero vigoroso, aunque no activo ni pronto en sus movimientos; de pocas palabras en el trato común, pero animado en la argumentación a estilo de colegio, cuando entraba en el calor de alguna disputa. Poco aliñado en su traje, no usaba otro que el que acostumbraban entonces los curas de pueblos pequeños".

OA

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones