Mérida es el bullicio de su Centro Histórico y barrios tradicionales. También es la ciudad donde la cultura maya y europea converge hasta desaparecer la frontera que hay entre ambas. Es el corazón económico de Yucatán y sede de sus sabores más intensos. Es arte y algarabía. Es paz y adrenalina. Pero por encima de todas las etiquetas anteriores, es abundancia.En la última década, la capital de Yucatán experimentó una profunda transformación, expandiendo su mancha urbana y sumando nuevas y cada vez más sofisticadas ofertas de hospedaje. Lo ha hecho sin hipotecar su alma. Sigue siendo una ciudad que se mueve a su ritmo, que le regala una pausa al viajero que necesita bajar revoluciones. Que invita a mirar al cielo durante el atardecer para maravillarse con la cobija nocturna que al terminar el día cubre esta metrópoli.Mérida siempre recibe al viajero con dos abrazos. El primero llega con su gente, dueña de esa chispa y humor únicos que de inmediato se anida en el corazón. El segundo lo sentirás en el mismo instante en que abandones el aire acondicionado del aeropuerto: el calor.Si viajas en esta temporada es probable que encuentres un clima nublado, pero es mejor no confiarse. Vale la pena agregar en el equipaje un rompevientos e, incluso, si es posible, un paraguas. Te será útil incluso si el día es soleado. Tampoco deben faltar bloqueador y ropa cómoda, de preferencia de colores claros.Bien equipados y preparados, es hora de comenzar la aventura.Una buena opción de hospedaje es el Centro Histórico de Mérida y las cercanías de su avenida más transitada: Paseo Montejo. La opción elegida para este viaje fue el Hotel NH Collection Mérida Paseo Montejo (Paseo 60). Con instalaciones cómodas, cuenta como gran ventaja su cercanía a diversos atractivos turísticos (entre ellos el mencionado paseo), así como tiendas de autoservicio, farmacias y bancos. Si tienes oportunidad, sube a su terraza, que ofrece una de las mejores vistas de la Ciudad Blanca, además de contar con una deliciosa alberca.Una manera adecuada de conocer Mérida y de paso aprender un poco sobre su centenaria historia es tomar un tour. Frente a la Catedral de San Ildefonso parte el Carnavalito City Tour, una guagua (autobús turístico) que recorre los barrios tradicionales de la ciudad. El traslado incluye un guía certificado que relata la historia de los edificios emblemáticos y algunas curiosidades de la ciudad. Con una hora de duración, se puede tomar a partir de las 13:00 horas de lunes a domingo. Puedes encontrar más sobre sus horarios y servicios en https://carnavalitocitytour.com.mx/Mérida siempre será una ciudad fascinante para explorar y también para salir a explorar otros rincones cercanos del Estado. Una aventura que vale la pena es a Valladolid, a unas dos horas en automóvil. Este Pueblo Mágico ofrece un ambiente tranquilo en su Centro Histórico, donde es posible admirar sus coloridas casas, algunas de ellas conservando en su fachada el estilo afrancesado y opulento, eco del auge de la industria del henequén.Si bien Valladolid merece un paseo, es en sus cercanías donde encontramos una parada ideal para la familia: Hacienda Selva Maya.El complejo ofrece entre sus servicios bufet (espectacular, con antojitos yucatecos), senderismo, circuito de tirolesas, paseo en bicicletas y acceso al cenote Saamal.Saamal es un cenote abierto de aguas profundas y frescas. Cuenta con una caída de agua que brinda, desde el fondo, una vista espectacular y sobrecogedora. El viajero cansado encontrará en sus aguas una experiencia reparadora y de paz que vale la pena vivir. Descubre los requisitos para entrar y precios de este y otros servicios en Selva Maya en la página www.mesondelmarques.com/selva-maya.Mérida premia la curiosidad de los paladares curiosos. Si bien es cierto que la cocina tradicional yucateca manda en los menús de la ciudad, la oferta gastronómica no ha dejado de crecer.Una sorpresa es la del Hotel NH Collection Mérida Paseo Montejo. Quien escribe estas palabras sabe que la comida de los hoteles puede llegar a ser monótona, pero en este caso nos encontramos ante una carta preparada con amor, cortesía del chef Hali Orihuela y su equipo de cocina.Su carta incluye joyas de gastronomía fusión como su ostión Rockefeller ahumado con sal de chaya, lima y castacán o su ceviche de salmón con sandía, rematando con el Wong tong de cochinita negra. Todo acompañado de una barra de cocteles y cervezas artesanales refrescantes.Sin alejarnos de este recinto (de hecho, enfrente), encontramos José Rosé Bistro & grill (instagram.com/joserosemx/), el lugar donde el vino rosado encontró un espacio de expresión único. Vale la pena hundir el diente en su spicy tuna o su espectacular cordero. Deja que el equipo de meseros sugiera el maridaje ideal, para que el despliegue de sabores sea perfecto.Tras comer bien, pasear por la capital, un Pueblo Mágico y darte un chapuzón en un cenote, puedes rematar el día en el Centro Histórico disfrutando una deliciosa marquesita. Deja que el sabor del queso bola se extienda en el paladar y mira caer la noche, mientras la luna susurra “abundancia” para el alma viajera.La oferta de hospedaje en el Hotel NH Collection Paseo Montejo se compone de 120 habitaciones distribuidas en varias categorías: Familiares, Superiores, Premium y Junior Suites. Todas ellas cuentan con luz natural, suelos de madera, mobiliario contemporáneo y servicios como Wi-Fi de alta velocidad, cafetera Nespresso, minibar y televisión por cable. Algunas habitaciones ofrecen vistas directas a las casonas tradicionales del Paseo Montejo, integrando visualmente el entorno urbano al espacio de descanso.¡A VOLAR!Desde Guadalajara la mejor opción para llegar a Mérida es vía aérea. Volaris y Viva Aerobús ofrecen el traslado de forma directa y sin escalas, con un tiempo de vuelo de 2 horas con 20 minutos, aproximadamente.