El Volvo Fashion Week México 2026 en Guadalajara se consolidó como uno de los eventos clave de la moda nacional, reuniendo del 14 al 17 de abril a diseñadores, marcas y creativos en una plataforma que mezcló industria, cultura e identidad.Luego de tres días de actividades, se han llevado a cabo ocho pasarelas con un promedio de 250 asistentes en cada una. Para el cierre de hoy están programados cuatro desfiles más, con lo que se completa una agenda que ha mantenido un ritmo constante y una alta convocatoria.Durante esta edición, la ciudad se transformó en un escaparate multisede, con locaciones emblemáticas como el Teatro Degollado, el Edificio Arroniz, la Sala Roxy y la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres. En este último recinto se llevó a cabo, ayer, la pasarela de Benito Santos, donde la elegancia, el mariachi y la identidad mexicana marcaron el tono con la presentación de su colección Otoño/Invierno 2026, “12 Sones”.La pasarela, ambientada con música regional en vivo, rindió homenaje a la riqueza cultural de Jalisco a través de una propuesta que fusiona la alta costura con la tradición musical mexicana. Sin duda, la propuesta del diseñador jalisciense confirmó una tendencia clara: la moda mexicana atraviesa un momento en el que la tradición y la innovación no solo coexisten, sino que se potencian. Su desfile se convirtió en uno de los momentos más representativos del evento al transformar un espacio simbólico en una celebración de identidad.Las piezas presentadas construyen una narrativa profundamente arraigada en Jalisco, donde la indumentaria dialoga con símbolos como la charrería y el folclor, reinterpretados desde una perspectiva contemporánea. La riqueza textil fue protagonista: bordados, encajes, tul y aplicaciones artesanales dieron forma a siluetas que oscilan entre lo estructurado y lo fluido. Lejos de la nostalgia, esta apuesta busca resignificar el pasado y proyectarlo hacia un lenguaje global. Santos retoma códigos clásicos -cinturas marcadas, faldas amplias y detalles ornamentales- para integrarlos en diseños que conectan con nuevas generaciones.El desfile también funcionó como un puente entre disciplinas. La música en vivo y los guiños al imaginario charro reforzaron una experiencia sensorial que subraya a la moda como un vehículo cultural capaz de narrar historias colectivas.Más allá de las pasarelas, el evento reafirma a Guadalajara como una plataforma emergente en la industria. Con una escena en crecimiento y una sólida base de talento local, la ciudad se consolida como punto de encuentro para diseñadores, artesanos y creativos.La inauguración oficial de la pasarela del jalisciense estuvo a cargo de la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, quien reconoció la trayectoria de Benito Santos y lo describió como un embajador del Estado ante el mundo. Durante su intervención, resaltó la relevancia de impulsar este tipo de eventos, que fortalecen la identidad local y posicionan a la ciudad como un referente cultural en el país. La semana del Volvo Fashion Week México se consolida en 2026 como la plataforma líder de moda, forjando una alianza estratégica con la firma automotriz sueca, que impulsa el diseño nacional bajo un enfoque firme en sostenibilidad e innovación. Y este año marcó un hito histórico, al descentralizar sus actividades de la Ciudad de México por primera vez, eligiendo a Guadalajara como su sede inaugural para resaltar el talento local.Durante estos días, la ciudad se convirtió en el epicentro creativo, con icónicos espacios tapatíos albergando las pasarelas de diseñadores como Benito Santos, Alfredo Martínez y Julia y Renata. El gran cierre de actividades de esta edición sin precedentes se lleva a cabo hoy en la histórica Sala Roxy, ubicada en la calle Mezquitán 80, en la Zona Centro de Guadalajara, consolidando la unión entre el diseño contemporáneo y el patrimonio cultural de Jalisco. CT