Domingo, 10 de Mayo 2026

Amplían apoyos a jefas de familia

Gobiernos federal y estatal refuerzan programas con ayuda económica para las mamás que enfrentan solas la crianza y el sustento del hogar

Por: El Informador

Miles de mujeres adultas mayores continúan trabajando para sostener sus hogares y cubrir gastos básicos diarios. EL INFORMADOR/Archivo

Miles de mujeres adultas mayores continúan trabajando para sostener sus hogares y cubrir gastos básicos diarios. EL INFORMADOR/Archivo

La voz de Julio Nájera se quiebra cada vez que habla de su madre. Recuerda a Juana Palacios, la mujer que sacó adelante sola a sus tres hijos, luego de que su padre abandonara el hogar. Siete años después de su fallecimiento, aún le cuesta aceptar la ausencia.

“Mi mamá es la idea que tengo del amor”, dice. “Siempre estuvo para nosotros, aunque llegara cansada de trabajar. Nos preguntaba cómo nos había ido en la escuela, si ya habíamos hecho la tarea o cómo iban nuestras amistades. Siempre tenía tiempo para escucharnos”.

Juana trabajaba en dos empleos y rara vez descansaba. Julio recuerda que apenas podía verla por las mañanas antes de ir a la escuela y, por las noches, antes de dormir. Aun así, nunca faltó comida ni ropa. “Nunca tuvo días libres. Si podía tomar otro trabajo o vender algo para ganar más dinero, lo hacía. Todo lo que soy se lo debo”.

La historia de Juana se repite en miles de hogares mexicanos encabezados por mujeres que asumen solas la crianza, el sustento económico y las tareas domésticas. Ante esta realidad, los Gobiernos federal y estatal han ampliado apoyos a madres trabajadoras y jefas de familia para reducir vulnerabilidad y facilitar el cuidado.

María de la Luz enfrenta una situación similar. Sin posibilidades de jubilarse y con un hijo que padece parálisis, continúa trabajando para mantener el hogar. Aunque reconoce que los apoyos representan un alivio, considera que aún son insuficientes.

A nivel federal, la Secretaría de Bienestar opera el programa para el Bienestar de las Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras, dirigido a mujeres que trabajan, estudian o buscan empleo sin servicios de guardería del IMSS o ISSSTE. El apoyo económico va de los mil 650 a tres mil 720 pesos bimestrales para menores con discapacidad y se entrega hasta antes de que los hijos cumplan seis años.

En Jalisco, el Gobierno estatal impulsa el programa de Apoyo a Mujeres Jefas de Familia. El esquema contempla apoyos mensuales de dos mil 593 pesos, además de incentivos para guarderías y estancias infantiles dirigidos a menores de entre dos y 11 años. También se ofrecen apoyos cercanos a los 12 mil pesos para la adquisición de mobiliario, herramientas o insumos destinados al arranque o fortalecimiento de proyectos de emprendimiento. A ello se suman ayudas adicionales de 972 pesos mensuales para guarderías y la misma cantidad para la compra de alimentos y artículos básicos del hogar.

Otro de los beneficios disponibles en la Entidad es el descuento del 100% en el transporte público. Según datos estatales, alrededor de seis mil mujeres cuentan con este apoyo, mientras que el programa federal beneficia a más de 300 mil madres en todo el país.

Las cifras reflejan la dimensión social del fenómeno. Según datos del Inegi, 45.7% de las madres de 15 años y más están casadas, 23.6% están separadas, divorciadas o viudas, 20.1% viven en unión libre y 10.6% son solteras. Además, casi la mitad de las madres ocupadas perciben hasta un salario mínimo mensual.

Para Julio, ningún apoyo económico describe el esfuerzo de su madre. La recuerda como “una mujer de hierro”, alguien que nunca se enfermaba ni se permitía rendirse. “Cuando estaba en la secundaria nos pidieron dibujar a un superhéroe. Yo dibujé a mi mamá”.

Juana dedicó su vida a sacar adelante a su familia; hoy su recuerdo permanece entre hijos y nietos. ESPECIAL

“Todo lo que soy se lo debo a ella”, merecido homenaje

En el Día de las Madres, Julio Nájera recuerda a Juana Palacios como la mujer que marcó su vida con amor, disciplina y esfuerzo. A siete años de su fallecimiento, asegura que todo lo que ha logrado se lo debe a ella.

“Mi mamá es la idea que tengo del amor”, expresó Julio al recordar a la mujer que lo sacó adelante junto a sus hermanos luego de que su padre abandonara el hogar. Aunque sólo terminó la preparatoria, Juana trabajó sin descanso para sostener a su familia.

Por las mañanas era empleada del hogar, después trabajaba en limpieza dentro de una empresa y los domingos atendía un puesto en el tianguis. Además, vendía productos por catálogo para obtener más ingresos.

“Ella fue mi ejemplo y mi fortaleza. Gracias a ella estudié la universidad, me titulé y hoy tengo un trabajo bien remunerado”, compartió.

Julio recuerda que nunca la vio rendirse. A pesar del cansancio, siempre encontraba tiempo para prepararles de comer, escucharlos y acompañarlos.

“Mi mamá era un roble. Nunca le dolía nada y siempre estaba buscando cómo sacar adelante la casa”, dijo.

Entre recuerdos y enseñanzas, Julio asegura que la disciplina, el respeto y el valor del trabajo que hoy tiene fueron herencia de Juana, una madre a quien considera el mayor ejemplo de su vida.

Miles de mujeres mayores continúan trabajando después de los 60 años, principalmente por necesidad económica y falta de acceso a pensiones. EL INFORMADOR/Archivo

Madres continúan trabajando con esfuerzo y esperanza diaria

María de la Luz supera los 60 años y, pese al paso del tiempo, cada día continúa trabajando con constancia y determinación. No logró reunir las semanas necesarias para acceder a una jubilación, por lo que sigue activa mientras enfrenta el cansancio físico, el cuidado de su familia y la búsqueda de su hijo desaparecido.

Cada mañana sale de casa para realizar labores domésticas y apoyar en el cuidado de las hijas de sus empleadores, llevándolas a la escuela. Aunque reconoce que el dolor en los huesos, las manos y la espalda aparece con frecuencia, asegura que su actividad diaria también le da energía, propósito y la mantiene en movimiento.

Con su ingreso no solo cubre sus necesidades básicas. También sostiene a su hijo de 36 años, quien vive con parálisis y permanece en cama desde hace varios años. María explica que su condición se originó tras el consumo de alcohol adulterado: primero perdió movilidad en las manos, después en las piernas y actualmente depende completamente de su cuidado.

Su jornada no termina al salir del trabajo. Al regresar a casa lo alimenta, lo lleva a consultas médicas cuando es necesario y lo atiende en sus cuidados personales. Después aún realiza labores domésticas como cocinar, limpiar y organizar el hogar, tareas que realiza con orden y paciencia.

Este tipo de labores reflejan una realidad que comparten miles de mujeres en Jalisco. De acuerdo con estimaciones estatales, las mujeres aportan 141 millones de horas de trabajo no remunerado, principalmente en actividades de cuidado. Además, cerca del 60% de la población en la Entidad realiza algún tipo de cuidado en el hogar, lo que muestra la importancia de estas tareas en la vida cotidiana.

A esta carga se suma la búsqueda de su hijo Jesús Aguirre Gutiérrez, desaparecido desde el 29 de julio de 2023. María forma parte del colectivo Luz de Esperanza, donde ha encontrado acompañamiento, solidaridad y fuerza emocional para seguir adelante.

Aunque no siempre puede acudir a búsquedas en campo debido a que cada día sin trabajar implica un descuento en su salario, participa en actividades de difusión y pega de cédulas de búsqueda cuando su tiempo se lo permite. “El colectivo me ha ayudado mucho para no caer”, comparte con gratitud.

El acompañamiento de su hija, sus nietos y otras madres buscadoras ha sido clave para mantenerse en pie, incluso en los momentos más difíciles. María destaca que el apoyo emocional que recibe le permite seguir organizando su vida con esperanza y ánimo.

María recibe una pensión del Gobierno Federal, pero explica que ese apoyo apenas cubre servicios básicos como luz y agua. Por ello continúa trabajando todos los días para sostener su hogar, asegurar alimentos y cubrir medicamentos, siempre con una actitud positiva hacia el futuro.

Aunque el desgaste físico es constante, encuentra motivación en su familia. Su hijo enfermo, sus nietos y la esperanza de encontrar a Jesús son parte de lo que la impulsa a seguir adelante con fuerza y optimismo.

Para ella, cada día representa una oportunidad de salir adelante y de mantener unida a su familia, aun en medio de las dificultades.

—Oiga señora, ¿y cuánto tiempo más va a trabajar? —le preguntan.

—Pues hasta que Dios me dé licencia —responde con una sonrisa tranquila.

Millones siguen trabajando por falta de una pensión

En México, miles de mujeres mayores continúan trabajando después de los 60 años, principalmente por necesidad económica y falta de acceso a pensiones.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, al cierre de 2024 más de 3.2 millones de mujeres de 60 años y más formaban parte de la población económicamente activa. La mayoría se desempeña en el comercio informal, trabajo doméstico, cuidados y servicios.

Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social señalan que una parte importante de las mujeres adultas mayores no cuenta con pensión contributiva, debido a trayectorias laborales sin seguridad social o dedicadas al trabajo no remunerado en el hogar.

Además, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha reconocido que las mujeres suelen acumular menos semanas de cotización que los hombres, lo que dificulta su jubilación y las obliga a continuar trabajando incluso en edades avanzadas.

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