En apenas unos días, Delcy Rodríguez ha pasado a ocupar el centro del poder en Venezuela tras la captura del presidente, Nicolás Maduro, por parte de fuerzas militares de Estados Unidos y, bajo el mando de Donald Trump. La vicepresidenta ejecutiva —considerada desde hace años una de las figuras más influyentes del chavismo—fue designada por el Tribunal Supremo de Justicia como presidenta interina, al invocar la “ausencia forzosa” del mandatario. Decisión que la ha convertido en el rostro visible del gobierno venezolano en uno de los momentos más delicados de su historia.El máximo tribunal venezolano sostuvo que la Constitución establece que el vicepresidente debe asumir la jefatura del Estado ante faltas temporales o absolutas del presidente. Desde Caracas, Rodríguez ha emitido mensajes en cadena nacional en los que condena la detención de Maduro, calificándola como un acto ilegal y una agresión extranjera, al tiempo que insiste en que el líder chavista sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela.Delcy Rodríguez, de 56 años, forma parte del núcleo duro del poder político venezolano. Es hija de Jorge Antonio Rodríguez, un militante de izquierda fallecido bajo custodia policial en la década de 1970, hecho que influyó directamente en su vocación política. Estudió Derecho en la Universidad Central de Venezuela y amplió su formación en Francia, especializándose en áreas vinculadas al derecho laboral y sindical.Su ascenso comenzó durante el gobierno de Hugo Chávez, cuando ocupó cargos en el gabinete, pero fue bajo la presidencia de Nicolás Maduro cuando consolidó su peso político. Desde entonces, ha pasado por ministerios clave como Comunicación e Información, Economía y Relaciones Exteriores, además de presidir la Asamblea Nacional Constituyente creada en 2017. En los últimos años, Rodríguez se convirtió en vicepresidenta ejecutiva y asumió también la cartera de Hidrocarburos, un sector estratégico para el país. Además, en lo internacional, la política ha sido una de las principales interlocutoras del chavismo ante aliados como China, Turquía e Irán, especialmente en momentos en los que Maduro redujo su presencia en el exterior.Sin embargo, su carrera diplomática no ha estado exenta de polémicas y sanciones: Estados Unidos y la Unión Europea la incluyeron en listas restrictivas por su vinculación con el gobierno venezolano, medidas que ella ha rechazado de forma sistemática.Alineada con el socialismo bolivariano, Rodríguez es vista tanto por aliados como por críticos como una dirigente leal al proyecto chavista, y, por tanto, a la continuidad de la frágil democracia venezolana.Con información de la BBC.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO