La expiración de la patente de Ozempic en India marca un punto de inflexión en el acceso a los tratamientos contra la diabetes y la obesidad. Este cambio permitirá la producción y comercialización de versiones genéricas más económicas de su principio activo, la semaglutida, lo que podría transformar el mercado farmacéutico global.Ozempic es un medicamento inyectable originalmente diseñado para tratar la diabetes tipo 2. Su funcionamiento se basa en imitar la acción de una hormona intestinal llamada GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1), que regula los niveles de glucosa en la sangre. Este fármaco estimula la liberación de insulina, reduce la producción de glucosa en el hígado y retrasa el vaciamiento gástrico, lo que genera una mayor sensación de saciedad. Como efecto secundario clínicamente aprovechado, contribuye a la pérdida de peso, razón por la cual ha ganado popularidad como tratamiento contra la obesidad.Con el vencimiento de la patente, al menos cuatro farmacéuticas en la India están listas para lanzar versiones genéricas de semaglutida, algunas de manera inmediata. Se prevé que el mercado se llene de opciones, con más de 50 marcas compitiendo en el corto plazo, lo que reducirá significativamente los costos.Actualmente, el tratamiento mensual puede oscilar entre los 4 mil 200 y 5 mil 800 pesos (236 dólares), un precio inaccesible para gran parte de la población. Con la llegada de los genéricos, el costo podría reducirse a cerca de mil 200 pesos (60 dólares), ampliando el acceso en países de ingresos medios.El impacto podría ser global. India abastece más de la mitad de los medicamentos genéricos en África, por lo que una semaglutida más barata facilitaría los tratamientos en las regiones con una creciente obesidad. No obstante, expertos advierten que, aunque sea eficaz, este fármaco no es una solución definitiva, ya que la obesidad es una enfermedad crónica que requiere abordajes integrales.