Una alerta amarilla preventiva activaron las autoridades locales chilenas en torno a la actividad sísmica detectada en los últimos días en el volcán Nevado de Longaví, en la región centro sur del Maule.El macizo, que según las estimaciones no ha hecho erupción en casi 6 mil años, registró hace dos días un enjambre de 200 sismos en menos de 10 horas, de acuerdo a un reporte de la Red Geocientífica de Chile.El incremento de la actividad sísmica se ha mantenido, generando la preocupación en la comunas de Longaví, Linares y Colbún, así como una alerta amarilla en las últimas horas. "A la fecha, se contabilizan 400 sismos. Entre ellos, destacan cuatro eventos con magnitud local superior a 3; el de mayor intensidad alcanzó magnitud 4.3", detalló el jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica, Álvaro Amigo, al diario La Tercera."Este episodio constituye el proceso sísmico con mayor magnitud de energía observado desde que el edificio volcánico posee vigilancia instrumental", enfatizó.Un enjambre sísmico en un contexto volcánico se refiere a la ocurrencia de múltiples sismos en un área específica y en un corto período de tiempo, sin que exista un terremoto principal destacable.En el caso del Nevado de Longaví, estos sismos son de tipo volcano-tectónico (VT), los cuales están asociados al fracturamiento de roca en el interior del sistema volcánico debido a la presión de fluidos o magma que intenta abrirse paso hacia la superficie.La Alerta Amarilla es un estado de preparación establecido por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).Esta alerta indica que el volcán está por encima de su umbral base y que el sistema es inestable. Implica la activación de comités de operaciones de emergencia, la preparación de recursos y la recomendación de un perímetro de seguridad alrededor del cráter para proteger a la población de posibles emanaciones o eventos repentinos. JM