Martes, 27 de Julio 2021

Mujer boliviana se "crucifica" tras la fuga del asesino de su hija

El sujeto pagó una fianza y fue puesto en libertad a pesar de estar condenado a 30 años de cárcel por feminicidio; posteriormente huyó

Por: EFE

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, protesta atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. EFE/J. Abrego

Una mujer se crucificó este viernes en las puertas de un tribunal en el centro de Bolivia en protesta porque uno de los acusados del asesinato de su hija de 16 años huyó tras beneficiarse con una decisión judicial que lo liberó de una condena de 30 años de prisión por feminicidio.

"Hoy ella se ha crucificado en las puertas del tribunal por la impotencia de ver cómo la Justicia es para el que tiene plata y no para el pobre"

Pilar Reyes, una humilde mujer quechua, es la madre que protestó atando sus manos con cinta adhesiva a la reja del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba al enterarse de la fuga de Omar Ordóñez.

"Hoy ella se ha crucificado en las puertas del tribunal por la impotencia de ver cómo la Justicia es para el que tiene plata y no para el pobre", lamentó el abogado Diego Flores, uno de los defensores de Reyes.

Ordóñez fue sentenciado a 30 años de cárcel por el asesinato de la adolescente, pero mediante una apelación fue puesto en libertad por la vocal Mirtha Montaño, de la Sala Penal Primera de Cochabamba.

Flores explicó que la madre de la víctima "teme por su vida", pues ha sido amenazada por Ordóñez al extremo de no poder volver a su casa por miedo y enviar fuera de Cochabamba a sus otros cuatro hijos, incluido un menor de seis años.

El caso data de 2016, cuando varios integrantes de la pandilla Wander Rap, entre ellos Ordóñez, abusaron sexualmente de la adolescente para luego matarla.

El abogado David Flores, otro defensor de la madre de la víctima, dijo que en su momento denunciaron y cuestionaron la decisión de la vocal Montaño de revocar la detención de Ordóñez porque "era previsible que, una vez en libertad, él se dé a la fuga".

Según el jurista, el hombre pagó la fianza equivalente a unos 14 mil 300 dólares y fue puesto en libertad, cuando lo que la vocal debió hacer es disponer "por lo menos" su detención domiciliaria con custodio policial "para evitar precisamente que se fugue".

Los abogados de Reyes explicaron que la mujer es muy humilde e incluso se tuvo que prestar dinero para seguir el proceso penal, ante lo cual el estudio jurídico de ambos resolvió asistirla gratuitamente.

JM

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