Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 10 de Diciembre 2019

Madre de joven de EU asesinada por mexicano da hogar a indocumentado

Su caso fue utilizado por Trump para criticar las políticas migratorias de EU, pero ella abrió las puertas de su casa al hijo de indocumentados que trabajaban en la misma granja que el presunto asesino de su hija

Por: SUN

Laura Calderwood dijo que no soportaba escuchar el nombre de su hija proferido por la boca de Trump, porque eran contrarias a la postura de Mollie. FACEBOOK

Laura Calderwood dijo que no soportaba escuchar el nombre de su hija proferido por la boca de Trump, porque eran contrarias a la postura de Mollie. FACEBOOK

La madre de Mollie Tibbetts, una joven asesinada por un migrante mexicano indocumentado en julio de este año en Iowa, y cuyo caso fue utilizado por el presidente Donald Trump para criticar las políticas migratorias de Estados Unidos, abrió las puertas de su casa a Ulises Félix, el hijo de indocumentados que trabajaban en la misma granja que el presunto asesino de su hija, reveló este viernes "The Washington Post".

El asesinato de Mollie, de 20 años, acaparó titulares. Después del arresto de Cristhian Bahena Rivera, quien confesó que mató a la joven, cuyo cuerpo fue localizado el 21 de agosto escondido en un maizal, muchos inmigrantes huyeron de Brooklyn, Iowa; entre ellos, los padres de Ulises Félix, de 17 años, quien no quería abandonar la escuela -estudia secundaria- ni el único lugar que había conocido. Scott, hermano de Mollie, le pidió a su madre, Laura Calderwood, que lo dejara hospedarse en su casa.

"Pensé en qué hubiera hecho Mollie", afirmó Laura, de acuerdo con el Post.

Trump dijo que el asesinato de Mollie mostraba "la desgracia" de las leyes migratorias de Estados Unidos, que calificó de patéticas. Calderwood dijo al Post que no soportaba escuchar el nombre de su hija proferido por la boca de Trump, porque eran contrarias a la postura de Mollie.

Tras el crimen y las declaraciones de Trump, comenzaron las llamadas telefónicas racistas a la granja Yarrabee, no sólo al remolque de Bahena, sino a los de todos los trabajadores, incluyendo los padres de Ulises. Finalmente, llegó un mensaje robotizado: "no tenemos que matarlos a todos, pero sí tenemos que deportarlos a todos".

Muchos migrantes que vivían en Brooklyn, Iowa, tuvieron que huir, incluida la familia de Ulises, después de que a su madre la habían insultado en una gasolinera. El padre de Mollie, contrario, como ella, a las políticas de Trump, escribió un artículo al respecto, para un periódico. Ulises llamó a Scott: "Mis padres se mudan a Illinois". "Vive con nosotros, tenemos una habitación libre", respondió Scott. Laura aceptó que Ulises viviera en su casa.

CE

Temas

Lee También