Las muertes diarias causadas por COVID-19 bajaron ayer por tercera jornada consecutiva en España, que cumple cuatro semanas de medidas drásticas de confinamiento de la población, que se mantendrá a pesar de que mañana se reanuda parte de la actividad económica.Las 510 defunciones notificadas por el Ministerio de Sanidad son la menor cantidad desde el 23 de marzo. El número más alto se alcanzó el 2 de abril, con 950 muertos.Los nuevos contagios subieron 3.07%, apenas superior al 3% del viernes. El crecimiento es incluso inferior en los casos de hospitalizaciones e ingresos en cuidados intensivos, que aumentaron 2% diario. Los que ya recibieron el alta médica suman 36.7% de todos los casos registrados.Sólo Madrid registra 45 mil 849 contagios confirmados y seis mil 084 muertes, aunque solo 112 fallecimientos entre el viernes y sábado, el dato más bajo de las últimas tres semanas.El Gobierno madrileño efectuará exámenes para detectar el coronavirus a profesionales sanitarios y a sus familias, pero también una tanda de pruebas selectivas para saber cómo ha evolucionado entre quienes lo han padecido.A pesar de la tendencia descendente de la epidemia, sobre todo en las dos últimas semanas, el Gobierno español prefiere no confiarse. El estado de alarma, implantado en todo el país el 14 de marzo, fue prorrogado hasta el 26 de abril y podría ampliarse hasta mayo.La mayoría de empleados de actividades no esenciales suspendidas temporalmente el 30 de marzo (como industria pesada o construcción) volverán a trabajar a partir de mañana, aunque extremando la seguridad con mascarillas en el transporte colectivo, distancia entre personas y entrada escalonada en las empresas.Las fuerzas y cuerpos de seguridad españoles repartirán, entre mañana y el miércoles, 10 millones de mascarillas en estaciones de transporte público “sólo y exclusivamente a quienes vayan al trabajo en medios colectivos, en los que sea más difícil mantener la distancia social”, como trenes, el metro y autobuses, dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Las autoridades siguen recomendando también el trabajo a distancia entre aquellos que puedan, y piden que la gente obligada a ir a sus puestos laborales se desplace a pie o en vehículo particular y evite el transporte público.