Los avances de nuestro Sistema Nacional de Coordinación Fiscal (SNCF) en los últimos años confirman la relevancia que tiene la coordinación gubernamental para hacer más eficientes las haciendas públicas en la recaudación de impuestos, el ejercicio eficiente y transparente del gasto gubernamental, y un adecuado manejo de la deuda pública local.Desde entonces, las transferencias vía participaciones y gasto federalizado no tienen precedente en la historia de la coordinación fiscal. Esto también se debe a que se perfeccionaron los mecanismos de colaboración administrativa, transfiriendo a estados y municipios nuevas facultades y responsabilidades, como es el caso de la administración de los pequeños y medianos contribuyentes.Este proceso se profundizó durante los primeros años de este siglo, cuando colaboré en la Secretaría de Hacienda.Es evidente que lo anterior no es suficiente, ya que, para pensar en términos de Nación, debemos considerar también la dinámica de los ingresos estatales y municipales, la cual, en algunos casos, no ha sido la más óptima ni la más transparente.Recuerdo que, hace 20 años, algunas entidades llegaron a cuestionar la calidad y veracidad de la información referida a la recaudación petrolera. Afortunadamente, el Comité de Vigilancia del Sistema se abocó a revisar exhaustivamente el tema, con resultados positivos. Los gobernadores de la época avalaron el procedimiento de cálculo y manifestaron su satisfacción con los resultados en relación con los excedentes. Sin embargo, desde entonces se han presentado conflictos, incluso demandas que me tocó recibir cuando estuve en la Secretaría de Hacienda a principios de este siglo.Se crearon mecanismos institucionales para aclarar las diferencias, ya fueran temas de interpretación legal, desconocimiento de la ley o, efectivamente, violaciones a la misma por parte de alguna autoridad estatal.Un ejemplo de esa época fue el conflicto entre el municipio de Acapulco y el gobierno de Guerrero, cuando el presidente municipal era Zeferino Torreblanca, quien posteriormente sería gobernador del estado. Resulta interesante la controversia que presentó ante la Junta de Coordinación Fiscal, ya que cuando fue resuelta a favor del municipio, el gobernador era el propio Torreblanca.Este fue un hito en el que las entidades federativas asumieron un frente común y lograron resultados positivos. Hubo mayor conciencia entre las entidades federativas, la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales y las autoridades hacendarias.Hoy, uno de los avances más relevantes es el fortalecimiento de la fiscalización a nivel municipal. Antes de 2018, solo se auditaban unos cuantos municipios y un solo fondo; actualmente, se revisan todos los fondos participables y se ha logrado cubrir casi a la mitad de los ayuntamientos del país. Esta es una labor relevante en los últimos años; sin embargo, existen límites. Por ejemplo, en estados como Oaxaca, que cuentan con sistemas de usos y costumbres, cerca de 400 municipios se rigen por este esquema, situación que también se presenta en diversas entidades del sureste. Aun así, los avances han sido importantes.Lo anterior constituyó un avance relevante en la coordinación fiscal, cuya utilidad ha sido incuestionable. Es un espacio de negociación y revisión, así como un foro para el ejercicio de la transparencia y la rendición de cuentas, pero, más importante aún, un espacio de trabajo coordinado y corresponsabilidad en materia fiscal.En esa época, se incentivó en muchos estados la creación de sistemas estatales de coordinación fiscal. Recuerdo particularmente los casos de Guerrero y Zacatecas, así como otros estados en los que incluso se contrataba deuda pública municipal como fondo asignado a aquellos municipios con solvencia para su pago, en un ejercicio de coordinación que resultó relevante.Asimismo, se lograron avances en áreas como el catastro, el registro público de la propiedad, los sistemas de agua potable, la colaboración administrativa, la recaudación del predial, los aspectos jurídicos de la relación estado-municipio, así como en la transparencia y la rendición de cuentas mediante sus propios comités de vigilancia.Todos temas importantes para la modernización de las agendas públicas municipales.brunodavidpau@yahoo.com.mx