En solidaridad con Isaura López, colega y compañera de mi también casa profesional, el Canal 44.En la más reciente entrevista que le hice al alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, al cumplir el primer año de su segundo trienio (la pueden encontrar en mi canal de YouTube “soyjaimebarrera”), me dijo abiertamente que buscará ser el candidato del partido Movimiento Ciudadano (MC) a la gubernatura de Jalisco en el 2030.Sin duda es una carta fuerte por ser el principal aliado político del gobernador Pablo Lemus, y porque juntos, ya trabajan para prolongar de 15 a 21 años el proyecto político del llamado Grupo Coparmex, que desplazó al alfarismo de la hegemonía política en el partido naranja en Jalisco.Desde luego, le cuenta también ser pieza clave para que este grupo político, lograra una buena gestión al frente del Ayuntamiento de Zapopan desde los dos trienios de Lemus (2015-2018 y 2018-2021), que les ha permitido mantenerse en el poder cuatro periodos de gobierno municipal.Sin embargo, para esos planes políticos futuros, Frangie tuvo esta semana lo que le significará un muy grave contratiempo, por la ausencia total de empatía que mostró en una entrevista colectiva con los que carecen de vivienda por la inaccesibilidad de sus altos precios para la mayoría de la población; pero, sobre todo, por la prepotencia, la falta de respeto y nula tolerancia al trabajo periodístico de nuestra colega Isaura López, mostrada el miércoles pasado, y que circuló profusamente en redes sociales.En Jalisco, el gremio periodístico ya vivimos en el sexenio pasado de Enrique Alfaro, el Gobierno más autoritario y represor del trabajo periodístico independiente y crítico. Su último operador de medios, Álvaro González, que inexplicablemente fue recontratado por la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, no hacía más que obstaculizar la labor de reporteros, llamando a las redacciones de todos los medios para tratar de silenciar las voces incómodas.Lo que menos queremos es que eso se vuelva a repetir.Por eso es de celebrarse la solidaridad y cierre de filas para repudiar la embestida que desde la posición de poder que ostenta, Frangie hizo contra nuestra colega del Canal 44 de la Universidad de Guadalajara, que sólo cumplía con su trabajo de preguntar.Es momento de mandar una señal de cuerpo y que la clase política y gubernamental, y cualquier otro grupo de poder formal o fáctico, sepan que si tocan o agreden a un o a una periodista nos ofende a todos.Todo representante popular o funcionario público, por más popular o poderoso que sea, está obligado a la rendición de cuentas y a respetar la libertad de expresión, y también el derecho de responder o no a los cuestionamientos de la prensa, pero no a descalificar las preguntas, ni a intimidar a quien desde el ejercicio periodístico le cuestiona.Al poder siempre le incomodará el periodismo crítico, que es indispensable en sociedades verdaderamente democráticas.El retroceso de Frangie ahí está, ojalá se disculpe y rectifique.jbarrera4r@gmail.com