Recientemente, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) circuló un documento sobre la situación económica de México, que seguramente servirá de base para construir el Paquete Económico para el ejercicio fiscal del 2027, mismo que la Cámara de Diputados, en su facultad exclusiva, tendrá hasta el 15 de noviembre para discutir y aprobar.Es útil enfocarnos en tener una mejor idea sobre cuál es el diagnóstico que nos presenta la SHCP de la situación económica el país. Es a partir de este primer análisis donde podemos inferir el rumbo que puede tomar nuestra economía y, por lo tanto, permitirnos proponer soluciones.Lo primero que hay que decir es que tenemos que ser cautos en tomar por buenos los datos del Gobierno, ya que su tendencia —por razones obvias— es presentar un cuadro más optimista del real. No sólo en México, por supuesto.El documento de la SHCP señala que la economía del país crecerá entre el 1.9 y el 2.9 por ciento en 2027. Las expectativas del sector privado, por otro lado, son las de un crecimiento menor. Hay que decir que, si efectivamente el país crece un 2.9 por ciento en 2027, ese sería el mejor año de desempeño económico desde que el oficialismo arribó al poder. En los casi ocho años de Gobierno, México prácticamente no ha crecido, lo cual coloca a estos dos Gobiernos en el peor lugar en desempeño económico en mucho tiempo.Las propias cifras de la SHCP nos advierten de nubarrones que penden sobre nosotros. La deuda, por ejemplo, será del 55 por ciento del PIB en 2027, con un porcentaje significativo destinado al pago de intereses. Aunque el Gobierno dice que este nivel es sostenible cuando se compara con otras economías emergentes, lo cierto es que se está convirtiendo en una carga onerosa para el gasto del Estado en beneficio de los ciudadanos.A esto el Gobierno pretende responder con más disciplina fiscal, reduciendo el ritmo del gasto público. Todo esto suena muy “neoliberal”, a pesar de la retórica demagógica del régimen contra esta supuesta doctrina económica. Claro que se habla un poco en abstracto pues la corrupción en el Gobierno es un gasto que no aparece en ningún informe. El Gobierno busca también remediar los problemas del déficit fiscal y la deuda nacional con una política fiscal que busca elevar los impuestos.Hay una cierta heterodoxia entre combinar la disciplina fiscal (siguiendo hasta cierto punto a Hayek) y el incremento de impuestos (siguiendo hasta cierto punto a Keynes), pero eso es lo que se deriva de un examen del documento de la SHCP.La cifra de inflación planeada para 2027 es de 3.8 por ciento. Aunque esta depende en gran medida de factores externos, aun en este escenario optimista la cifra está lejos de acercarse al objetivo del 3 por ciento.Finamente, habría que referirse brevemente a la cuestión del empleo. De acuerdo al documento de marras, la tasa de desempleo a 2.6 por ciento en 2025, es ciertamente la más baja en mucho tiempo, lo cual podría considerarse una buena noticia e incluso un logro indiscutible del oficialismo. Habría que ser más sobrio al pretender llegar a esa conclusión. No sólo la economía informal sigue estando presente de manera determinante, sino que el nivel de empleo dependerá en última instancia del comportamiento general de la economía. No hay razones para albergar mucho optimismo.gdehoyoswalther@gmail.com