Las pruebas realizadas al agua por la Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios de Jalisco (Coprisjal) contradicen el discurso oficial de que el agua suministrada por el Siapa cumple con todos los parámetros de calidad.Obtuve vía transparencia los resultados de los análisis que Coprisjal efectuó al agua de enero de 2024 a marzo de este 2026, tomados principalmente de domicilios.La dependencia me entregó información desordenada y en un formato difícil de procesar, pero fue posible sistematizar 211 pruebas aplicadas en Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque.Juan Pablo Macías, investigador en temas hídricos, me ayudó a organizar e interpretar la información (comparto la base de datos y los documentos en @jnlomeli).Los resultados revelan que en al menos 149 muestras (70%) el cloro residual estaba fuera de norma.Esto coincide con los monitoreos del agua realizados por colectivos como IMDEC en donde se detectó que la mayor parte de las muestras carecían de suficiente cloración, un componente clave para eliminar patógenos y desinfectar el agua. Los análisis de Coprisjal también revelan que, de las mismas 211 pruebas, en 34 (16%) los fluoruros estaban fuera de norma, lo que puede causar manchas dentales y en un grado extremo deformación ósea. Los monitoreos ciudadanos también encontraron este componente. Hay que resaltar con preocupación que la Coprisjal sólo informó si el parámetro analizado estaba dentro o fuera de norma, pero no el resultado de la medición.Asimismo sólo reportó el monitoreo de siete elementos cuando la NOM-127 establece 38 en total para determinar la calidad del agua.La dependencia dejó fuera (al menos en la información proporcionada) el muestreo de metales pesados como plomo, mercurio y manganeso que provocan graves afectaciones a la salud. Y sí, los monitoreos ciudadanos también han detectado estos metales en el agua de las casas.Finalmente, la Coprisjal reportó la inexistencia de coliformes fecales en el agua pero prácticamente en la mitad de las 211 pruebas analizadas no aplicó la prueba para identificar esta bacteria.Los resultados de los estudios que aquí presento de ninguna manera son concluyentes, pero ofrecen una aproximación más realista de las deficiencias en la vigilancia sanitaria y los problemas de calidad del agua que entrega el Siapa.Lo preocupante, en todo caso, está en lo que nos ocultan, no en lo que sí muestran a regañadientes. jonathan.lomeli@informador.com.mx