2025 terminó y con ello el primer año a cargo de la presidenta Sheinbaum. El país se encuentra más o menos igual que en 2024, es decir el crecimiento económico fue prácticamente nulo. Cuando se libere el dato oficial, el crecimiento de México andará alrededor del 0.4 por ciento.Ese 0.4 por ciento es inferior al crecimiento población que tiene el país cada año del 0.83 por ciento. En 2025 el país acumula 7 años completos en los que el ingreso promedio por habitante en lugar de crecer, baja. Todos los 6 años de López Obrador más este primer año de Sheinbaum, el ingreso promedio por mexicano bajó.Lo peor es que las expectativas para este 2026 no son buenas, lo que nos dejaría con la posibilidad de que el país se perfile a vivir otra década perdida en términos económicos, justo como la que experimentamos en los años 80´s.A nivel internacional no se disipa la incertidumbre que crea el presidente Trump y no se aclara cuál será el destino del acuerdo comercial entre México, Canadá y los Estados Unidos. Afortunadamente, a pesar de las dudas y nubarrones, la economía mexicana ha sido la que más ha ganado con la retirada de China del mercado norteamericano. Las exportaciones de México a los Estados Unidos cerraron 2025 en niveles récord.Esa es la velita que tiene encendida la presidenta, ya que anticipa de que ratificarse el tratado, se destrabarían una serie de inversiones que se han mantenido congeladas hasta ahora. La esperanza de la presidenta, es que una exitosa renegociación reanime las inversiones y con ello, el crecimiento económico de 2026 y 2027.Un 2027 económicamente bueno es lo que necesita Sheinbaum, ya que es un año electoral en el que se renueva la Cámara de Diputados y una parte de la de Senadores. La presidenta no quiere perder la aplastante mayoría que le ha permitido hacer con la Constitución lo que ha querido.Pero aún cuando este año tenemos Mundial y suponiendo que se ratificara el tratado, la economía mexicana no muestra condiciones para crecer ni en 2026 ni en 2027. Apenas se espera que este año logremos el 1 por ciento, lo que nos dejaría casi tablas con respecto al crecimiento poblacional.Al parecer el gobierno de la República, simplemente no tiene un plan económico que implementar. Todas las apuestas están en lograr que se ratifique el tratado. Y ya.El Plan México con el que se inició este sexenio, prácticamente ya quedó en el olvido. Basta con darle una hojeada para darse cuenta de que su éxito dependía fuertemente de que se diera algo que nunca se concretó: el famoso Nearshoring.De los doce objetivos definidos en el Plan México, prácticamente en 2026 nos encontramos que solamente se le puede seguir la pista a 4 de esos objetivos: si se lanzó un decreto que le daba preferencia a las compras públicas de bienes y servicios hechos en México, se supone que se estableció una ventanilla única digital para el trámite de nuevas inversiones, se firmó un convenio para fomentar la colaboración entre las instituciones de formación técnica y una empresa privada ha anunciado la construcción de una planta de vacunas hechas en México para el mercado nacional. Y ya.De todas las demás metas y objetivos definidos por el gobierno de Sheinbaum se han quedado en bellas palabras y en los discursos.La presidenta no tiene un plan económico y al parecer, ni interés en definir uno. Lo que nos deja con la idea de que quizá sí, vamos derechito a completar otra década perdida para el país.Israel Macías López, Economista, Profesor en la Universidad Panamericana en Guadalajara.