Rafael "La Cobra" Mendoza, El rey Midas del boxeo, alguna vez comentó que "en Hoollywood, las películas de boxeo superan en número a las de cualquier otro deporte, si en tenis hay cuarenta, en boxeo existen quinientas". Películas de tema boxístico que por décadas han gozado de buena salud como negocio. Toro Salvaje, (1980), dirigida por Martin Scorsese, es considerada la máxima realización sobre boxeo de todos los tiempos. Obra de culto, historia que se ha repetido entre otros tantos actores del cuadrilátero, quienes ingresan al gimnasio para salir de la pobreza, para ser alguien en la vida, sus cualidades innatas los ascienden a populares, a campeones, a ídolos, aura que atrae aduladores, circulo cerrado y a veces impenetrable para aquellos que quieren hablarles de la realidad, que su carrera se desplomará.Raymundo "Pelón" Rodríguez ejemplificó el arte de la defensa y el ataque, si Antonio Avelar fue un "Poema", Ray expresó el arte y poesía en movimiento en la Arena Coliseo de Guadalajara, un boxeadorazo de finales de los años 1970 y principio de los 1980. El boxeo lo sacó de la calle, donde vivía, técnico, con pegada, elegante, lo hicieron popular, los triunfos lo convirtieron en ídolo, y los aduladores lo noquearon. Falleció en los años 1990 en el interior de un carro abandonado, en el que vivía. La película mexicana, Campeón sin corona, con la actuación de David Silva (1945), dirigida por Alejandro Galindo, si la enfrentaran en un ring con Toro Salvaje, sería choque de trenes de pronóstico reservado. David Silva en actuación magistral, encarna a Rodolfo "Chango" Casanova, el primer ídolo deportivo de México.Para los contrincantes, ganó la Palma de Oro al Mejor Cortometraje en la 79 edición del Festival de Cannes, alcanzando el máximo galardón para una obra de formato corto. Dirigida por el cineasta argentino Federico Luis, la obra fue filmada en el barrio de Tepito, Ciudad de México, coproducción internacional con las productoras mexicanas Fernanda de la Peza de CÁRCAVA y Elena Fortes de FIASCO.Para los contrincantes, presenta una historia profundamente vinculada al contexto mexicano. Ambientada en las calles de Tepito, la trama sigue de cerca a Damián, un niño boxeador inmerso en el circuito amateur que se prepara para subir al cuadrilátero. A través de una aproximación íntima centrada en su joven protagonista, y contando con la participación de personas reales de la comunidad, la película aborda temáticas universales como las complejidades de la infancia, las nociones de la masculinidad y la transmisión emocional de la violencia en entornos competitivos. El origen de la historia y el puente literario mexicano.El cortometraje logra plasmar una honda analogía humana, pues tanto sobre el ring como en la vida, la verdadera definición de una persona no radica en el golpe recibido, sino en la entereza y dignidad para volver a ponerse de pie. Con información de CARCAVA y FIASCO... Y por ahí estaré atisbando.