Siempre que hay una reunión o conferencia telefónica de la presidenta Claudia Sheinbaum con algún funcionario estadounidense -incluyendo a Donald Trump-, el comunicado oficial Palacio Nacional o la posición de la mandataria, siempre sale con la misma muletilla, que fue una conversación “cordial… amable… fructífera… en buenos términos… etc.”, pero sin dar detalles concisos; pero de la visita relámpago que el jueves hizo el secretario de Seguridad Nacional (DHS) del país vecino, Markwayne Mullin, esta vez hubo coincidencia de ambas partes en los temas generales que se abordaron. Markwayne en sus redes sociales escribió que, en la reunión con Sheinbaum, se habló de “Fortalecer los esfuerzos… sostener el progreso… reforzar los compromisos operativos para nuestra seguridad”, y que es clave, "Las asociaciones sólidas y la coordinación continua”. Mientras que la presidenta dijo que fue clara con el secretario del DHS, sobre todo en el asunto de la intervención de agentes de la Central de Inteligencia (CIA) en operativos en nuestro territorio: “Nosotros colaboramos, nos coordinamos, pero en operaciones conjuntas en tierra, pues eso no nos lo permite nuestra Constitución. Tenemos que buscar otros mecanismos de colaboración, de coordinación, y él lo entendió. Dijo, está bien, lo importante es que sigamos colaborando y evitar malos entendidos”.Los planteamientos de nuestra presidenta y el responsable de la seguridad de Estados Unidos fueron en términos diplomáticos y apegados a una realidad de una responsabilidad compartida como vecinos, en un tema de competencia mutua. Posición que no hubiera sido la misma si el interlocutor del norte en la reunión hubiera sido quien despacha desde la oficina Oval de la Casa Blanca.Lo que sí sorprendió el viernes en la conferencia matutina, es que Shienbaum, después de hablar de los buenos y claros términos de los que habló con el secretario de DHS sobre la coordinación en cuestiones de seguridad, aprovechó para hacer referencia al injerencismo estadounidense y de paso sacar a relucir el “pleito” con la gobernadora Maru Campos, cuando establece que, “Pero no se nos puede olvidar que, hay otra intención también, en lo que hacen. Es histórico, no es de ahora, es histórico, con muchos gobiernos. Ha habido gobiernos que no están solo en esa colaboración, sino más allá de eso. Como ahora que pasó con el caso de Chihuahua”.¿De ese “histórico” comportamiento injerencista Sheinbaum le habrá hablado a Markwayne en esos términos o solo fue una pose ‘a posteriori’ para presumir con el “pueblo”?Usted, ¿qué opina?daniel.rodriguez@dbhub.net