El informe sobre México del Comité de la Organización de las Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas continúa como tema de controversia desde la cúpula del Gobierno de México. Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció por el tema -haciendo eco de la posición asumida el fin de semana por las secretarías de Gobernación y Relaciones Exteriores, que lo calificaron como “tendencioso”- al señalar que “Varios temas no fueron considerados por esa comisión. Por eso se rechazó el documento”.Y precisamente sobre este informe, ayer habló con algunos medios de comunicación la Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, María Dolores González Calderón, quien con una mentalidad más abierta a la intención del documento y a los cuestionamientos que han surgido en las instancias gubernamentales, lo interpreto como el “... establecer un diálogo, para tener mejores recursos, articular las mayores capacidades, buscar las soluciones y rutas que permitan, de cara a la complejidad, fortalecer los recursos de búsqueda, investigación y de identificación, para que podamos erradicar finalmente las prácticas de desaparición de personas”, tocando un aspecto medular del que se habla en el documento, “... que establece con claridad, con evidencia, que no hay por parte del gobierno federal o el gobierno de México, una política deliberada de acción o por omisión para cometer desapariciones, que lo deja claro y a salvo, pero sí reconociendo que sigue existiendo la desaparición forzada, porque se permite, se tolera, se deja pasar o que existen dinámicas de desapariciones”.El gobierno mexicano lo ha interpretado como una acusación, cuando en el fondo lo que se propone, son cambios que permitan en primer término, ampliar las capacidades de búsqueda de más de 132 mil personas que actualmente se encuentran desaparecidas, identificarlas en caso que se localicen sus restos, y segundo, encontrar las “formas” de minimizar el problema. “Nosotros lo que pensamos es que sobre todo abre una coyuntura que revitaliza el trabajo de diagnóstico, de análisis y de diseño de estrategias a la realidad… Creemos que enriquece el análisis y el debate, dejando la oportunidad de actuar a una multiplicidad de actores, especialmente a las familias -de los desaparecidos- y aportar mayores recursos”, comentó la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.Así que, mientras que la presidenta Sheinbaum rechaza el informe -aunque no deja de reconocer el problema-, otros lo ven como una oportunidad de aumentar los recursos y protocolos de un problema que atemoriza a más de 130 millones de mexicanos.Usted, ¿qué opina?