Si el partido está tan seguro de ganar ¿por qué impugna todo? Si bien las impugnaciones son un derecho político-electoral de todos los partidos al considerar que se incumplen las leyes o estatutos en la materia, se ha llegado muy lejos en señalar al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores (ITESO), al indicar que no deben participar dentro del proceso de construcción de debate por considerar que están en su contra.Es esta una más de las impugnaciones de Morena ante situaciones que prevén, no les favorece, aunque, como en la mayoría de los casos recientemente impugnados por el partido, no hay tema de fondo para hacerlo, como ocurrió con el corrido del IEPC por asegurar que hacía alusión a otra candidata.Y aquí hay que separar las cosas. En primer lugar, no se trata de una imposición que el ITESO participe en uno de los próximos debates electorales, puesto que esta no es la primera vez que ocurre.Signa Lab ha sido parte de muchos de ellos, incluso, en 2018 tuvo participación en el tercer debate presidencial llevado a cabo en Mérida, a través de minería de datos y análisis de las preguntas hechas por la ciudadanía a las candidaturas, año en el cual Andrés Manuel López Obrador obtuvo el triunfo. Lo han hecho de la misma forma en debates locales.A nivel academia se reconoce la relevancia de este centro educativo en la construcción de la sociedad. Por una parte, es sabido que el papel de una universidad es genera conciencia social a través precisamente de los debates y las discusiones, y de compartir los contextos internacionales, mientras que, por otro lado, la educación formal siempre será la vía para mantener a una sociedad consciente de su entorno, que conozca cómo funciona un municipio, el Estado o el País.Es ahí donde Morena no quiere que se intervenga, en la educación del pueblo que en su mayor parte ha sido ganada por apoyos sociales, polarización y manipulación por seis años.Sin embargo, lo que se busca sea emprendido por Signa Lab, al liderazgo de la intachable trayectoria de Rosana Reguillo, no tiene relación con el proceso de formación formal que brinda una escuela, pues no se trata de adoctrinar (palabra que el partido bien conoce), sino que de, precisamente, se dé veracidad al proceso de selección de preguntas por la confianza que se ha alcanzado, lo cual es parte del proceso de una empresa, no de la academia de esta Universidad.Ahora, lo que debe ser evaluado por el INE, es precisamente el proyecto presentado por Signa Lab para la selección de los cuestionamientos, y sobre esto basar la decisión de si sigue en pie o no el que la empresa siga a cargo del proceso de selección de preguntas, dejando de lado apreciaciones que el partido pueda tener de una universidad. Lo importante es sumar una vez más a la ciudadanía informada a defender la labor de la universidad desde su concepción en la labor de la educación, pues una cosa no tiene que ver con la otra, y porque al final, solo una sociedad informada podrá mantener el debate de ideas, la conciencia de que ningún extremo es bueno, y sobre todo el sostener el conocer la historia para no repetirla, pero también el abrir los ojos a otros Países para no cometer los mismos errores.