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Viernes, 18 de Octubre 2019
Ideas |

La inevitable evolución de México

Por: Ricardo Salinas Pliego

La inevitable evolución de México

La inevitable evolución de México

Tenemos mucho que celebrar. Indudablemente, México ha evolucionado y tiene grandes posibilidades de erradicar la pobreza en los próximos años y alcanzar el desarrollo económico durante las siguientes décadas.

Pero la tarea apenas comienza, aún encontramos infinidad de asignaturas pendientes para consolidar nuestro avance. Hace unos días compartí en este espacio la reseña de un libro muy interesante de Matt Ridley, “The Evolution of Everything”, que habla de la evolución como un fenómeno universal aplicable una variedad de asuntos humanos como el Gobierno, la política, la moral, la tecnología, la economía, la moneda y la cultura, entre muchos otros.

Una nación es un complejo entramado de todo lo anterior por lo que considero inevitable que las naciones mismas estén sujetas a un proceso evolutivo, empezando por la cultura.

De acuerdo con Ridley, cada cultura llegó a su estado actual a través de un complejo proceso de mezcla, asimilación y recombinación -muchas otras se extinguieron-. Una cultura logra el éxito cuando sobrevive y se impone sobre otras. La fortaleza y universalidad de nuestro patrimonio cultural nos habla del éxito de la cultura mexicana.

Escribí que el México moderno ha evolucionado a través de los siglos y tiene poco que ver con la forma de vida de nuestros antepasados hace 500 años, cuando tuvo lugar el duro proceso de la Conquista que dio origen a nuestra nación. Comenté que nuestra cultura es el fruto de la interacción de muchas otras, pero omití mencionar que en cada región de nuestro país existen expresiones culturales vastas y distintas que, a su vez, se mezclan y recombinan, añadiendo riqueza. No es lo mismo la comida, la música y las tradiciones de Yucatán o de Campeche que lo que se disfruta en Veracruz o en Chiapas, todos estos, estados aledaños. Ni hablar de los enormes contrastes entre el Sureste y el Norte de nuestro país. Esta diversidad es señal de una gran riqueza que nos engrandece y de la que debemos estar orgullosos.

El indispensable cambio cultural

Aunque ya he hablado de este tema en distintos textos y conferencias, creo que estas fechas son un buen momento para reflexionar sobre el México que queremos heredar a nuestros hijos y nietos. Nada es más importante que nuestro legado. Juntos debemos participar activamente en la Evolución de México a través de impulsar un cambio cultural que destierre ideas obsoletas que dificultan el desarrollo de nuestra nación y adoptar modelos constructivos que impulsen su avance.

Cultura de la legalidad: de acuerdo con el finado economista Rüdiger Dornbusch, el problema de América Latina es que “mientras en los países desarrollados tienen leyes flexibles de aplicación rigurosa, los países latinoamericanos tienen leyes rigurosas de aplicación flexible”. Una frase que describe muy bien nuestro marco institucional. Para agravar la situación, en México no existe una justicia expedita -y una justicia lenta, no es justicia- mientras impera la corrupción y la deshonestidad. Nuestro sistema de justicia está colapsado por la fallida “Guerra contra las Drogas”.

Esfuerzo y riqueza: otra clase de problemas tienen que ver con el “derrotismo” de muchos de nosotros. Un gran número de mexicanos considera que el esfuerzo y la dedicación poco importan para avanzar en un país donde imperan los compadrazgos. El mexicano concibe la riqueza no como un producto del esfuerzo sino de la explotación, y como resultado de esa visión colonial, es adicto a los títulos: nobiliarios, académicos y sociales. Además, debido a esta visión torcida de la riqueza, algunos son proclives a arrebatar lo ajeno, están inmersos en lo que yo llamo, la cultura del despojo. De aquí que nuestra sociedad tenga que gastar enormes cantidades de recursos en seguridad y que el problema número uno sea precisamente la falta de este atributo.

Educación: este tema es frecuente en los espacios donde expreso mis opiniones. La razón es muy sencilla: el capital humano es la forma de riqueza más importante que existe y potenciarlo exaltando los talentos y capacidades de los mexicanos, es el único camino para desarrollar desde sus bases a nuestro país. Desafortunadamente, la situación educativa en México es terrorífica. Los alumnos de secundaria y preparatoria tienen un desempeño mediocre a nivel mundial.

Estos son sólo tres de los pilares de un verdadero cambio cultural que debemos impulsar en nuestras familias, escuelas, universidades y lugares de trabajo.

Quizá lentamente, con reveses y tropiezos, pero México ha evolucionado.

Especialmente en las últimas tres décadas en que dejamos atrás las crisis recurrentes de balanza de pagos y nuestra adicción crónica al ahorro externo.

Pero hoy debemos ver más allá. Nunca debemos conformarnos, aún quedan muchos temas pendientes. Nuestro camino al desarrollo es largo y lleno de obstáculos. No obstante, yo me considero un optimista racional porque creo que la evolución de México es inevitable: tiene todo para ser un país avanzado. Nuestros hijos y nietos merecen un futuro brillante, participemos todos en su construcción.
 

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