Mañana se reunirán en París los directivos de prácticamente todas las empresas que hacen posible la Fórmula Uno, para continuar la discusión sobre los cambios necesarios en la categoría después de 2020.De las cuatro armadoras solamente Renault y Mercedes acudieron a los medios para expresar sus opiniones, mientras que Honda declinó y Ferrari sólo amenazó con abandonar el serial si la propuesta se convierte en norma.No es complicado entender por qué el humor dentro de la parrilla es sombrío; los cambios propuestos no disminuirán la necesidad de dinero si no que probablemente la aumenten. En teoría y en papel suena congruente, eliminar uno de los dos componentes híbridos para bajar costos y aumentar las revoluciones por minuto dentro del motor para generar un sonido más potente por los monoplazas.Sin embargo, no es tan fácil, ya que para que la energía se recupere sólo por el eje trasero sin la ayuda del turbo se tendría que diseñar desde cero y se tendría que escribir el software para controlarlo y, por su parte, aumentando las revoluciones del ya estresado motor significa desarrollar uno que sostenga las nuevas fuerzas involucradas.Cuando se contempló este tipo de cambios la nueva administración de la Fórmula Uno aseguró que se harían cambios con la intención de atraer nuevas marcas al serial y armadoras independientes como Ilmor o Cosworth, pero desgraciadamente después de estudiarse los cambios no lograron el cometido.Renault insiste que con los cambios propuestos aquellos que ya participan dentro del circo tendrían que prácticamente diseñar y construir un motor desde cero y ese es su problema, pues estarían literalmente entrando a la categoría como novatos; entiendo que sería lo mismo para todos, pero no necesariamente es la decisión correcta.No existe una solución perfecta, ya que cualquier tipo de cambio se traduciría a dólares por invertir o inversiones obsoletas.Espero que martes se propongan nuevas opciones y la discusión se mantenga con la participación de todos los interesados.Comentarios @desdepista