Lunes, 02 de Agosto 2021

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Bidenomics en México

Por: Luis Ernesto Salomón

Bidenomics en México

Bidenomics en México

Joe Biden aplica una política económica agresiva usando el gasto público para recuperar la fortaleza del aparato productivo, hacer crecer el mercado, al mismo tiempo, combatir los monopolios, regular de forma firme a las empresas financieras creando impuestos a las grandes corporaciones, fortaleciendo el papel de los sindicatos en la construcción de la riqueza con el propósito de que la economía crezca en un sentido más igualitario.

En el pasado, algunas de estas medidas ya se habían aplicado, pero ahora se enfila hacia un cambio ambicioso de corte progresista en medio de la crisis de la pandemia. Además de las acciones para fortalecer la presencia de su país en el mundo para hacerle frente al creciente poderío de China.

Su política económica ha sido objeto de críticas que citan el riesgo del crecimiento de la inflación y el aumento de las tasas de interés. Los recursos públicos comprometidos son enormes: $1.9 billones para el alivio inmediato de COVID-19, $2.7 billones para inversiones y apoyo empresarial, y $1.8 billones para asistencia social y educación. Esto equivale a $6.4 billones, o casi 30% del PIB de EU.

Los $1.9 billones ya entregados a través del gasto del coronavirus se reducirán, dejando $4.5 billones, o alrededor de 20% del PIB, para gastar en los próximos 10 años. Esa cantidad provendrá de compras de bonos de la Reserva Federal de Estados Unidos, y luego se producirán aumentos de impuestos. La pregunta es si estos recursos se traducirán en inversión productiva más grande desde la Segunda Guerra Mundial o si se convertirá en un estímulo para la inflación que se traduzca en costo para los consumidores menos favorecidos. El FMI predice que el crecimiento de la economía será por encima del potencial este mismo año por lo que muchos se alarman por el crecimiento de la inflación para el año próximo, por lo que se impondría la reducción del financiamiento basado en el déficit público.

Para México, la Bidenomics significa una enorme oportunidad dada la evidente creciente demanda de bienes y servicios mexicanos en los próximos años. Al mismo tiempo se presenta la ocasión de captar inversiones productivas dada la relocalización de parte de la industria estadounidense situada en China, que comienza a ser una tendencia sostenida.

Pero además hay coincidencias en la visión política con respecto a la necesidad de reducir la desigualdad y gravar a los grandes capitales. Sin embrago, hay temas divergentes como la política energética o la protección de algunos monopolios estatales quede deben ser resueltas en el corto plazo.

La administración del Presidente López Obrador ha decidido mantener una política económica ortodoxa y evitar en lo posible el endeudamiento y el respaldo económico a las empresas.

La economía de Estados Unidos seguramente remolcará a México en su crecimiento durante los siguientes trimestres, lo que significará una expansión cuya duración es de difícil predicción. Bien haríamos en comprender el alcance de los enormes cambios económicos y políticos de la Bidenomics que, en muchos tópicos, repercutirá en la economía y la política en nuestro país.

Una vez que se reabra la frontera, se sostenga la corriente turística y se fortalezca la demanda el comercio y la inversión se fortalecerán. Falta ahora alinear las políticas laborales, ambientales, energéticas y la atracción de inversiones.

Se vislumbra el cambio más progresista de la política en Estados Unidos en muchas décadas con consecuencias en nuestra sociedad por la vía económica, una ocasión única que debe ser aprovechada a cabalidad rediseñando la política económica para enfocarla al crecimiento manteniendo el propósito de reducir la desigualdad, aumentando los ingresos y fortaleciendo la inversión pública.

luisernestosalomon@gmail.com

Temas

Lee También