El centro de Tlaquepaque se convirtió en escenario de Leyendas del Tequila, una docuserie que recorre la industria tequilera de Jalisco para conocer las historias de sus productores, las tradiciones que rodean a la bebida y los vínculos que se construyen alrededor de ella. EL INFORMADOR visitó el rodaje de uno de sus episodios, filmado en un restaurante del municipio, donde conversó con parte del equipo creativo y sus protagonistas.Producida por Paco Solares y Boris Quintero, la serie se encuentra en etapa de rodaje y tiene previsto su estreno en septiembre de 2027. El proyecto contempla ocho capítulos de 35 minutos y cuenta con distribución garantizada en Europa y América Latina, además de haber obtenido el estímulo Filma Jalisco.La dirección está a cargo de Hannah Hael, quien explicó que la propuesta surgió de una invitación de Solares, quien ya trabajaba en el desarrollo de la idea cuando la contactó en Estados Unidos.“Paco ya tenía la idea, me parece que ya llevaba un año haciéndola, me habló, lo enseñó y se me hizo muy padre”, relató.Hael explicó que el interés del proyecto radica en la posibilidad de mostrar elementos de la cultura mexicana a una audiencia internacional. La directora señaló que su experiencia al trabajar y viajar a otros países le ha permitido reconocer las diferencias culturales y la importancia de compartir las tradiciones propias.“Yo, como mexicana, me siento súper orgullosa de llevar lo que sea a otros países, de llevar mi música, mi comida, la bebida, mis tradiciones. Por ejemplo, el Día de Muertos es algo que a mí me gusta presumir como mexicana. Por eso se me hizo muy padre este proyecto, porque va de eso”, comentó.La historia comienza con la llegada de Javi, un español que viaja a México con la intención de conocer la industria tequilera y desarrollar su propia marca. Durante el recorrido se encuentra con Espíritu, empresario e impulsor de los destilados mexicanos, e Ixtzel, personajes que lo acercan a las historias de los productores, los procesos de elaboración y las tradiciones relacionadas con el tequila.La trama utiliza ese viaje como punto de partida para explorar una industria en la que cada empresa tiene una historia particular. Aunque los procesos de elaboración comparten etapas, las diferencias se encuentran también en las familias, las decisiones y las experiencias que han dado forma a cada marca.Hael explicó que, junto con el guionista, buscó una manera de presentar estos contenidos sin convertir la serie en una explicación técnica sobre la bebida.“Si bien todas las tequileras tienen el mismo proceso de sembrar, de fermentar y de elaborar, lo que cambia es la historia de cada tequila, la historia de cada tequilera. No es lo mismo la historia familiar que tiene Fortaleza, José Cuervo o Arette, ni la de las nuevas tequileras. Eso es lo padre: enterarte de las historias de cada pequeño o gran empresario tequilero”, señaló.La directora explicó que la producción fue pensada para acercarse principalmente al público europeo. Por ello, el personaje español funciona como un punto de entrada para que la audiencia descubra aspectos de México que van más allá de sus productos.“México no es venirte solo a ser rico. México es la amistad, la gallardía, los colores. A lo largo de esta trayectoria, el personaje español va viendo eso. Puede encontrarse con el humor de los mexicanos, pero si necesita ayuda, el mexicano ahí está”, dijo.La transformación del protagonista se construye a partir de los encuentros que tiene durante el recorrido. Su objetivo inicial es desarrollar una marca, pero las experiencias con los productores y las personas que conoce amplían su perspectiva.“Se va de México no solo con una botella de tequila, con una marca de tequila; se va con amigos, con aliados, con experiencias”, explicó Hael al describir la conclusión a la que llega Javi en el arco de su personaje.Uno de los elementos centrales de Leyendas del Tequila es su método de trabajo. En lugar de contar con diálogos completamente escritos, la producción utiliza una escaleta que establece los temas y situaciones que deben abordarse en cada capítulo. A partir de esa estructura, los intérpretes desarrollan las conversaciones y reaccionan a lo que ocurre durante las visitas.“Trabajamos en una escaleta: esto tiene que pasar en el primer capítulo, estos temas se van a tocar en el segundo, estos en el tercero, pero realmente no hay un guion como tal. A los actores les digo: ‘Miren, vamos a hablar de esto’, y ellos a improvisar”, explicó Hael.La directora describió el método como una forma de mantener la historia vinculada con los acontecimientos reales. Las conversaciones con los productores, las anécdotas familiares y las situaciones que surgen durante las grabaciones pueden modificar el desarrollo de una escena, siempre dentro de los objetivos narrativos establecidos.Para el español Javier del Val Talens, quien interpreta a Javi, esta dinámica representó un reto y una oportunidad para participar de manera más directa en la construcción de su personaje.“El 95 por ciento de los diálogos son improvisados, lo cual nos da muchísima libertad creativa, algo que en el medio para los actores no suele ocurrir. Nos hemos sentido guionistas, directores, la gente que pone en escena. Ha sido todo un reto, pero también algo muy cálido para el corazón”, expresó.El actor añadió que participar en la serie le ha permitido conocer la historia del tequila y el trabajo que existe detrás de su producción.“Ha sido todo un descubrimiento, sobre todo a nivel de arte, cultura e historia. La historia del tequila tiene tantas capas, hay tantas familias, hay tanto esfuerzo colectivo tratando de hacer algo que es una parte de la identidad de México que va para todo el mundo”, señaló.Su personaje representa a quien se acerca al tequila con una perspectiva principalmente comercial. Sin embargo, el contacto con las comunidades y sus tradiciones modifica su manera de entender el proyecto.“Creo que el gran peligro que tiene ahora México es que se convierta en un producto mercadeable y que la gente trate de apropiarse de lo mexicano sin entender la cultura y la profundidad que hay detrás”, comentó Del Val Talens.Por su parte, Ixtzel Covarrubias explicó que su personaje conecta el conocimiento adquirido por Javi con la experiencia de convivir con las personas y comprender el contexto en el que se consume la bebida.La actriz, quien considera al tequila parte de la identidad de los tapatíos, destacó que el proceso de producción permite observar la bebida desde otra perspectiva.“Tú te tomas un shot y no eres consciente de que te estás tomando 10 años de la vida de un ser vivo, una planta. Para mí es algo que me pega muy fuerte de una muy buena manera, porque he vivido aquí y el tequila siempre ha sido parte de esa convivencia cultural. Ahora es desde un lado más consciente y con un respeto a lo que estoy consumiendo”, explicó.La participación de Espíritu en la serie parte de su experiencia dentro de la industria de los destilados. Además de interpretar una versión de sí mismo, es propietario de un bar en el centro de Zapopan dedicado a bebidas mexicanas, con énfasis en pequeños productores de tequila, mezcal, raicilla y otros destilados.Su relación con los productores y su conocimiento de sus procesos contribuyeron al desarrollo de la propuesta. Según relató, la idea tomó forma después de acercarse al Festival Internacional de Cine en Guadalajara para impulsar la presencia de destilados mexicanos de pequeños productores.“Lo que yo hago es visitar comunidades, conocer sus procesos y traer las botellas al bar. En las pláticas les compartía a directores y actores las historias de los productores, y me decían: ‘Oye, ¿nunca has pensado hacer algo de esto? Tienes mucho material’”, contó.A partir de esas conversaciones, la posibilidad de convertir las historias en un proyecto audiovisual comenzó a tomar forma. Espíritu propuso que la serie se concentrara en los productores y sus experiencias, con elementos de ficción que permitieran conectar las historias.“Lo que buscamos es compartir la cultura líquida de nuestro país y, en este caso, específicamente lo que representa el tequila, no solamente para los jaliscienses, sino para México y para todo el mundo”, señaló.El también empresario consideró que la industria atraviesa un periodo de transición, marcado por el relevo generacional en algunas familias productoras y por la llegada de nuevos proyectos que buscan preservar las tradiciones.“Ahora los consumidores quieren saber qué están tomando, cómo lo están produciendo y cómo lo están haciendo. Esta serie abarca a pequeños productores que preservan y guardan esta tradición”, afirmó.El rodaje ha recorrido distintos puntos de la región, entre ellos los municipios de Tequila y El Arenal, así como diversas destilerías, como Fortaleza y Arette, cuya histórica fábrica El Llano se encuentra en el Pueblo Mágico de Tequila. La ficha técnica contempla grabaciones en 42 locaciones, entre tequileras, pueblos, sitios turísticos, bares y restaurantes.Paco Solares, productor de la serie, señaló que uno de los objetivos fue convertir la idea inicial en un contenido que pudiera representar a Jalisco ante otras audiencias.“Lo más difícil es llevar una idea que se te ocurre en algún momento a la realidad. Aquí tratamos de enfocar un producto que nos causara a todos mucho orgullo ser parte de él, pero que a la vez se vea”, explicó.El productor consideró que el estado necesita más proyectos audiovisuales que muestren sus tradiciones y las historias de quienes forman parte de ellas.“Creo que también parte de la responsabilidad es reflejar lo positivo y la gran tradición que tiene nuestro estado para ofrecer al mundo”, afirmó.