Sábado, 14 de Febrero 2026
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Jalisco

Guadalajara, la ciudad que se camina, cumple 484 años

Cuatro kilómetros enlazan patrimonio, parques y recintos culturales en un corredor integral

El Informador

Guadalajara cumple 484 años como ciudad, pero su historia no solo se vive en el contar de los años o de sus edificios, sino también en el vivir y disfrutar de aquellos espacios que la caracterizan y que hacen que nos reconozcamos en ellos. A casi cinco siglos de su fundación, la capital jalisciense no solo creció: aprendió a caminarse de otra manera.

En los últimos años, el municipio ha apostado por recuperar el espacio público y poner al peatón en el centro de su planeación urbana a través de diversos espacios públicos. La peatonalización de corredores en arterias clave y la activación cultural de plazas y andadores no solo se colocan como proyectos de infraestructura, sino como señales de una transformación profunda en la cual Guadalajara apuesta por reencontrarse como una sociedad viva, privilegiar el encuentro y devolverle protagonismo a quienes la recorren y viven todos los días.

Uno de los espacios más emblemáticos en este sentido es Paseo Alcalde, hoy con sus cuatro kilómetros de longitud que pueden recorrerse a pie, en bicicleta o en patines, y que conecta de parque a parque la Glorieta de La Normal con el Agua Azul y el Parque Juárez, donde se puede disfrutar desde un paseo matutino amenizado con el canto de las aves hasta un encuentro nocturno acompañado de un café caliente y un dulce postre.

Su concepción se materializó a partir de la llegada de la Línea 3 del Tren Ligero, que comenzó su construcción oficial en 2014. Ante la llegada del tren, las decenas de rutas de camión y los cientos de coches que recorrían esta arteria de la ciudad fueron sacados del Centro de Guadalajara y redirigidos a otras rutas. Una vez concluido, no podían volver. Algunos especialistas señalaron que, debido a la existencia del túnel por donde corre el tren en su vía subterránea, no podría sostenerse el peso de los armatostes de metal, por lo que la mejor opción era peatonalizar el espacio.

Y así lo hizo el ayuntamiento de Guadalajara, con el apoyo del Gobierno del Estado, bajo la idea de devolver el espacio público a las personas, mejorar la convivencia entre la ciudadanía, apostar por la construcción de comunidad e impulsar la cultura.
Todo ello sin dejar de lado muchos atractivos más, todo a no más de cuatro kilómetros de distancia a la redonda, a pie o en bicicleta.

Así, caminar el corazón de la ciudad hoy no solo significa atravesar sus memorias, su cultura y su cotidianidad en un mismo trayecto; es descubrir que la ciudad no termina en sus edificios, sino que vive paso a paso. Guadalajara, la ciudad que camina, es también la ciudad que se encuentra, que conversa y que se reconoce en sus calles y espacios públicos, recordándonos que el verdadero patrimonio no solo se conserva, también se recorre y se comparte.

PARA SABER

Hay novedades

Con una inversión de poco más de 540 millones de pesos en sus tres etapas, hoy en el Paseo Alcalde se puede disfrutar de más de 500 bancas, 91 fuentes, dos mil árboles, una ciclovía por sentido, y distintas atracciones como las siete ventanas arqueológicas en las cuales se pueden apreciar algunos de los vestigios de la ciudad; las mesas con tableros de ajedrez, también en distintos puntos del Paseo Alcalde; la escultura “Árbol Adentro” del artista José Fors, y la escultura de “El Palomar”, de Luis Barragán, hacia la zona de “Los Dos Templos”.

El Puente de las Damas, vestigio virreinal, reabrió como museo tras su restauración. ESPECIAL

El puente que caminaron “las damas” siglos atrás

El Puente de las Damas es una pieza singular del patrimonio urbano de Guadalajara. Fue construido entre 1791 y 1798 como obra virreinal e integró un sistema de pasos para salvar barrancas y arroyos en una ciudad asentada en torno a corrientes como el arroyo El Arenal, que desembocaba en el río San Juan de Dios. Su función era conectar la Guadalajara criolla con el barrio indígena de Mexicaltzingo y facilitar el tránsito de personas y mercancías, en una época en que las corrientes podían aislar comunidades.

El nombre, según el historiador Enrique Ibarra Pedroza, proviene de la Congregación de las Damas del Señor de la Penitencia, grupo de mujeres de la alta sociedad que promovió y financió su construcción para cruzar el arroyo y acudir a sus actividades religiosas, incluidas visitas a una imagen de la Virgen de Guadalupe en Mexicaltzingo.

Con el crecimiento urbano, el puente -ubicado en la calle Colón, a la altura de avenida La Paz- quedó oculto hasta su redescubrimiento en 2016 durante obras de drenaje. Tras trabajos coordinados por el INAH y los gobiernos estatal y municipal, abrió en 2022 como museo y hoy pueden recorrerse parte de sus cinco arcos originales.

La Cruz de Plazas articula el Centro Histórico y conecta el corredor hasta el Museo Cabañas. EL INFORMADOR/Archivo

La Cruz de Plazas y su recorrido hasta el Cabañas

En el corazón de Guadalajara, cuatro espacios conforman la llamada Cruz de Plazas, un conjunto urbano que articula la vida pública del Centro Histórico con la Catedral Metropolitana como eje. Concebido en los años 30 por el arquitecto Aurelio Aceves y retomado después por Ignacio Díaz Morales, el proyecto consolidó un trazo que ha sido escenario de celebraciones, protestas y expresiones culturales a lo largo de décadas.

Al sur se ubica la Plaza de Armas, frente al Palacio de Gobierno, reconocida por su quiosco traído de París en 1910 y por su tradición musical. Hoy funciona también como arboretum con decenas de especies arbóreas. Al poniente está Plaza Guadalajara, frente a la presidencia municipal, con su fuente danzante y conexión subterránea a oficinas públicas y a la estación Guadalajara Centro de la Línea 3.

Al norte se encuentra la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, panteón civil inaugurado en 1952, cuyo nombre evolucionó para incluir a mujeres destacadas. Al oriente, la Plaza Liberación destaca por su explanada y recientes obras de rehabilitación.

El recorrido se extiende por el corredor peatonal hasta el Museo Cabañas, integrando un trayecto que enlaza patrimonio, movilidad y renovación urbana en el primer cuadro de la ciudad.

La Fuente es una de las cantinas de mayor tradición. EL INFORMADOR/Archivo

De las casonas antiguas a las cantinas tapatías

Más allá de los proyectos impulsados por los gobiernos municipal y estatal, la ciudadanía ha encontrado nuevas formas de redescubrir el corazón de Guadalajara a pie. Diversos colectivos y promotores culturales organizan recorridos por barrios tradicionales como el Santuario, San Juan de Dios, Analco y Mexicaltzingo, así como por colonias emblemáticas como la Americana y la Moderna, donde sobreviven casonas cuya arquitectura remite a distintas etapas del desarrollo urbano.

A través de redes sociales y plataformas digitales, se difunden rutas diurnas y nocturnas que combinan historia, arquitectura y gastronomía. Estas caminatas permiten conocer detalles de fincas antiguas, templos, mercados y espacios culturales, al tiempo que fomentan el sentido de pertenencia y el consumo local.

Entre las opciones más concurridas destaca el recorrido mensual a cantinas tradicionales organizado por el Fideicomiso Turístico de Guadalajara. La ruta, que se realiza el último jueves de cada mes, incluye establecimientos históricos del Centro, como La Fuente, La Iberia, La Maestranza, Los Famosos Equipales y La Occidental.

Nuevos cruces y accesos permiten llegar caminando al monumento de La Minerva. ESPECIAL

La Minerva luce nueva imagen

La transformación de la Glorieta de La Minerva se convirtió en uno de los proyectos de infraestructura más relevantes entregados recientemente en Guadalajara. Impulsada por el Gobierno de Jalisco y el ayuntamiento tapatío, la intervención tuvo como objetivo dotar de sentido peatonal a un espacio que durante décadas funcionó únicamente como nodo vial.

Con una inversión de 70.25 millones de pesos, la obra incluyó infraestructura de acceso, modernización hidráulica y renovación del entorno urbano. A diferencia de otras intervenciones, se conservaron los cinco carriles vehiculares originales para no afectar la circulación, mientras que el espacio interior fue redistribuido para ampliar el área destinada a peatones.

Para permitir el acceso seguro al monumento se habilitaron cuatro cruces peatonales con semáforos inteligentes, señalización auditiva para personas con discapacidad visual y pasos cebra iluminados. El proyecto incorporó iluminación arquitectónica que realza la escultura durante la noche, conexión gratuita a internet mediante la Red Jalisco y nuevo arbolado, aún en crecimiento, para mitigar el calor en la zona.

El monumento, inaugurado a mediados de la década de 1950 por encargo del entonces gobernador Agustín Yáñez para conmemorar el IV Centenario de la fundación de Guadalajara, forma parte de la estrategia de mejora urbana rumbo al Mundial de futbol 2026, con la intención de consolidar nuevamente a La Minerva como punto emblemático de reunión y celebración.

Espectáculos de luz y recorridos nocturnos activan el espacio público en el Centro de Guadalajara. EL INFORMADOR/A. Navarro

De GDLuz hasta la Vía RecreActiva por las noches

La agenda cultural de Guadalajara no solo se sostiene en sus monumentos y plazas, sino en las experiencias que se generan en ellos. A través de alianzas entre el ayuntamiento, el Gobierno del Estado y la iniciativa privada, la ciudad impulsa festivales y actividades que convierten el espacio público en escenario de convivencia y cultura.

Uno de los más representativos es GDLuz, creado en 2017 para conmemorar el 475 aniversario de la fundación de la ciudad. Considerado el festival de luz más grande de Latinoamérica, se desarrolla a lo largo de un corredor peatonal de dos kilómetros, desde Paseo Alcalde hasta el Museo Cabañas. Organizado por la Agencia Estatal de Entretenimiento de Jalisco, reúne espectáculos de videomapping, instalaciones LED, música y pirotecnia, y ha convocado a millones de asistentes.

En temporada decembrina destaca Ilusionante, surgido en 2021 como estrategia de reactivación económica. Incluye pistas de hielo gratuitas, encendido de árboles monumentales y espectáculos temáticos en distintos puntos de la ciudad y otros municipios.

A ello se suma la Vía RecreActiva Nocturna, variante del paseo dominical que opera el primer sábado de cada mes sobre Avenida Vallarta y Paseo Alcalde. Bajo la coordinación municipal, combina movilidad activa con actividades culturales y deportivas, fortaleciendo el uso comunitario de las principales vialidades del Centro.