Para un entusiasta, la mejor Edge de la historia fue, sin duda, la ST, con sus 335 HP y un manejo que nos hacía hasta dudar que era una SUV. Pero esa era una camioneta con cinco plazas, en la cual solo el piloto realmente la disfrutaría en serio. En cambio, la 2026 pondrá muy a gusto hasta a siete pasajeros y, dígase de paso, el que la maneje tampoco se va a aburrir.El cambio de Edge es similar al que tuvo la Explorer cuando pasó de sus dos filas de asientos a tres, en el ya lejano 2002. El diseño es distinto, obviamente más largo, pero también más, digamos, delgado. Es como si hubiera salido de la adolescencia, crecido esos centímetros que hacen la diferencia y perdido los kilos que la hacían verse algo redondita. En la versión Titanio híbrida que probamos, los rines son de 20 pulgadas, pero Ford tuvo la sensibilidad de poner neumáticos con perfil 55, lo que no solo ayuda en el comfort, también en la mayor resistencia de ellos a los constantes golpes que nuestras imperfectas vías los someten a cada viaje.Por dentro los materiales son de mejor calidad que antes, tanto al tacto como con relación al equipo tecnológico. El clúster es digital, la pantalla central tiene 13.2 pulgadas, CarPlay y Android Auto inalámbricos, cargador por inducción, seis puertas USB, techo panorámico, calefacción y enfriamiento de las dos primeras filas de asientos y hasta descansa-pies en la segunda.Los motores son uno de gasolina de 2.0 litros, turbo, que sumado al eléctrico manda la fuerza de 271 HP a las cuatro ruedas, con nada menos que 298 libras-pie de torque. Esta máquina junto con la caja DHT hace que la aceleración se sienta firme, sin retrasos. La suspensión es tan cómoda que, si usara el logotipo de Lincoln, todos la creeríamos. Esa comodidad resulta un poco excesiva en la dirección, que es menos rápida de lo que nos gusta a los entusiastas -sí, es difícil olvidarse totalmente de la ST- y también menos comunicativa. La Edge 2026 resulta una camioneta mucho más agradable para la mayoría, no solo porque cabe más gente en ella -sí, la tercera fila es para trayectos cortos o para niños, como casi todas- sino porque los que en ella viajen estarán, insistimos, mucho más a gusto que en cualquier Edge anterior. Si a esto sumamos que, por ser híbrida no verifica, circula diario en la CDMX y consume alrededor de 12 kilómetros por litro en ciudad, llegamos a la inevitable conclusión de que es la mejor Edge de la historia. Y siempre que un producto es mejor que su antecesor, es motivo de celebración, significa que la marca está evolucionando positivamente. Y ganamos los consumidores. CT