En México nunca antes se ha comercializado este modelo, pero los entusiastas siempre supieron de la existencia del Prelude, que ahora se suma a la gama nacional en una quinta generación, la cual ha causado controversia.Se trata de un coupé; mejor dicho, un fastback. Con sus tres puertas, baja altura y líneas aerodinámicas; de esos que -venimos diciendo desde hace años- están en peligro de extinción. Aquí, aplica esa idea de expresión de velocidad, pese a que el coche esté detenido. Hay luces LED al frente, unidas por una parrilla muy estrecha y una toma de aire más grande en la parte baja.Las salpicaderas son ensanchadas y hay una marcada caída del techo: Atrás, unas calaveras ultrafinas, corridas por todo el ancho, lucen el nuevo logotipo de Honda y se complementa con elementos como manijas ocultas, rines de aluminio de 19 pulgadas en color negro, que dejan ver calipers de color azul, firmados por Brembo.Por dentro hay cuatro asientos, aunque los traseros están ahí solo para cumplir con una regulación en otros mercados, no para llevar humanos como tal. El resto de la cabina resulta muy familiar en disposición y terminados, que ya hemos visto en otros modelos de la marca, con pantalla de nueve pulgadas con conexión, sin cables a las plataformas de Android y iOS, cuadro de instrumentos digital de 10.2 pulgadas, cargador inalámbrico, puertos USB y asientos deportivos tapizados en un tono claro con costuras aparentes de color azul. Hasta este punto, es una maravilla. Es de esos coches que te obliga a voltear para admirarlo cuando te estacionas. Sin embargo, bajo el cofre, encontramos un tren motor híbrido, compuesto por un cuatro cilindros de 2.0 litros, sumados a un par de motores eléctricos. El conjunto entrega hasta 200 HP y 232 libras-pie de par, funcionando a través de una transmisión eCVT y tracción delantera. Sí, es igual a un Civic Híbrido. Todo el esquema de suspensión delantera, junto con los frenos deportivos, es heredado del Civic Type R o Integra Type S.El manejo es preciso y la aceleración es inmediata, gracias al componente eléctrico, pero sí le falta algo del empuje que el diseño sugiere.Aburrido, sin embargo, no es. El sistema llamado S+ Shift, permite hacer que las paletas de cambio, usadas tradicionalmente para aumentar el frenado regenerativo, simulen marchas, incrementando las revoluciones del motor de combustión, volviéndolo muy divertido en las curvas.Honda no es barato en México, pero, de alguna manera, 949 mil 900 pesos no se siente demasiado una vez que se quitan esas expectativas generadas, principalmente, por su diseño y proporciones. Hace falta echar un paso hacia atrás y darnos cuenta que los reclamos son hacia un fabricante que nos está ofreciendo una belleza de formas que ya son raras y que, además, tiene buen consumo. CT